POLÍTICA
20/03/2013 12:15 CET | Actualizado 20/03/2013 12:29 CET

Un pakistaní trata de quemarse a lo bonzo para protestar por la quema de una falla sobre dioses hindús

Fiesta cultural o blasfemia, pero sin duda polémica. La instalación de una falla con figuras representativas de la cultura y la religión hindús ha provocado un aluvión de críticas de asociaciones religiosas, la protesta de un ciudadano pakistaní, que trató de prenderse fuego, y hasta comentarios xenófobos de algunos valencianos.

Todo ocurrió este martes, cuando la falla Ceramista Ros-José María Mortes Lerma debía quemar su monumento junto a los demás, en la "cremá" de Valencia. Las críticas del Templo Hindú-Sivananda Mandir y el Centro Cultural de la India lograron paralizar la quema tras una enérgica protesta.

La falla, con el lema 'Vells contes de la India' (viejos relatos de la India), es obra del artista Sergi Fandos y está rematada con una gran figura de un elefante que representa al dios hindú Ganesha, una de las deidades más importante del país asiático.

Un escrito de las dos asociaciones denunciaba la pretensión de quemar "los dioses de la India en un acto sacrílego sin precedentes levantando la indignación de 800 millones de hinduístas". Tras las protestas, los responsables de la falla decidieron eliminar "todos los elementos" que pudieran "inducir a pensar" que "son signos, símbolos u objetos religiosos que pudieran herir la susceptibilidad devocional de los hindús", según un comunicado citado por la agencia EFE. También se decidió indultar a la falla, es decir, no quemarla y optar por su preservación.

Pese a que el incidente parecía resuelto, la falla todavía no había sido desmontada.

La presidencia de la falla, "consciente de la alarma social y la polémica suscitada", acordó eliminar del monumento fallero "todos los elementos que pudieran inducir a pensar que son signos, símbolos u objetos religiosos que pudieran herir la susceptibilidad devocional de los hindús", entre ellos los que aparecen en varias partes de la figura del elefante.

Por su parte, la figura indultada se donará al Templo Hindú, según se ha decidido por parte de la comisión.

Pasadas las 20.30 horas, una gran cantidad de curiosos, medios de comunicación y varias dotaciones policiales aguardaban junto a los propios falleros de la comisión la llegada de la grúa que debía desmontar la citada divinidad, quitarle dos brazos al elefante, retirar un instrumento musical a otra de las figuras y cubrir con pintura todas aquellas referencias ornamentales a la religión hindú.

Un ciudadano pakistaní de alrededor de unos cuarenta años (en la foto) se personó en la falla, tras aparentemente rezar delante del monumento, se roció con gasolina y trató de prenderse fuego con un mechero. Pretendía quemarse a lo bonzo para protestar por lo que consideraba una blasfemia, según el relato de testigos al periódico Levante:

Iván y Antonio Monteagudo, dos miembros de la comisión Ceramista Ros, explicaron que el hombre estaba arrodillado rezando ante el ninot de el Shiva Natajara. De repente, afirmaron, «se levantó sacó una botella con líquido y se la tiró encima». «Fue al coger el mechero cuando nos abalanzamos sobre él y le arrebatamos la botella. Era gasolina, mira como huele nuestra ropa», explicaron los dos falleros.

Según la Policía, el hombre había alertado de sus intenciones en una llamada previa al 091 y fue detenido tras su intento, en el que estuvo acompañado de varias personas más.

Mientras tanto, varios vecinos gritaban desde balcones cercanos lemas amenazantes como "esta falla, la vamos a quemar". El periódico Levante también informa de gritos xenófobos, que sin embargo no identifica.

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