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20/05/2013 14:05 CEST | Actualizado 20/07/2013 11:12 CEST

Israel niega diez años después haber matado a Mohamed Al-Dura, símbolo de la segunda intifada

Un comité gubernamental israelí concluyó este domingo que el niño palestino Mohamed Al-Dura, convertido en símbolo de la segunda Intifada, no murió por fuego israelí en un tiroteo en Gaza, rebatiendo así las imágenes de un canal televisivo francés en las que aparecía inconsciente junto a su padre.

Las imágenes del canal France 2 tomadas el 30 de septiembre de 2000 y que dieron la vuelta al mundo días después de iniciarse la Intifada, supuestamente muestran la muerte del menor, agazapado junto a su progenitor durante un tiroteo entre fuerzas israelíes y milicianos palestinos en la franja de Gaza, en unas circunstancias que una década después siguen despertando interrogantes.

Israel hizo público este domingo ese informe, tres días antes de que un tribunal francés se pronuncie sobre un caso que aborda este asunto.

El documento cuestiona el papel de fuerzas israelíes en la muerte de Al-Dura y señala que el niño aparece con vida al final de la grabación del canal francés.

"En contra de lo que alega el reportaje de que el niño fue asesinado, la investigación del comité sobre el material bruto muestra que en las escenas finales, que no fueron difundidas por France 2, el chico aparece con vida", reza el informe del Ministerio de Asuntos Internacionales y Estrategia.

El niño se convirtió en símbolo del alzamiento palestino contra la ocupación y de las denuncias palestinas a Israel por empleo excesivo de la fuerza.

Israel, por su parte, asegura que la cinta fue empleada por los milicianos para lanzar ataques contra objetivos israelíes.

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, que ordenó la constitución del comité investigador en 2012, dijo este domingo que las acusaciones vertidas por el canal francés fueron "manifestaciones de la actual campaña deshonesta para deslegitimar a Israel".

Por su parte, el titular de Asuntos Internacionales y Estrategia, Yuval Steinitz, calificó las acusaciones contra Israel de carentes de fundamento y consideró el caso un "libelo de sangre moderno contra el Estado de Israel".