POLÍTICA
01/07/2013 11:09 CEST | Actualizado 30/08/2013 11:12 CEST

Aznar se calla en un día de máxima tensión para el PP

EFE

Jugaba en casa, una oportunidad perfecta para explayarse en su nuevo rol de vigía político de su partido. Pero José María Aznar se ha quedado callado en la apertura del curso de verano de la FAES, la fundación que preside.

En ediciones anteriores, Aznar ha hecho un discurso político que ha preferido obviar este lunes, jornada de máxima tensión para el PP tras la entrada en prisión de Luis Bárcenas, exsenador y extesorero de la formación.

El papel estelar en la apertura del campus conservador correspondió a María Dolores de Cospedal, secretaria general del PP y presidenta de la Junta de Castilla la Mancha.

Aznar y Cospedal han llegado por separado a primera hora de la mañana al Complejo Cultural Residencial Fray Luis de León de Guadarrama (Madrid), donde se celebraba el acto.

Antes de la inauguración, los dos (que no han hecho declaraciones a los periodistas) han compartido a puerta cerrada un café, han accedido juntos a la sala en la que ya se encontraban los alumnos asistentes al campus, y han posado sonrientes para los informadores gráficos.

"REIVINDICAR LA EJEMPLARIDAD"

En un discurso muy preparado, Cospedal ha pedido "reivindicar la política del deber y la política de la ejemplaridad".

"No podemos limitarnos a ser meros gestores de lo público", ha dicho después. "Tiene que tener mecanimos capaces de cercenar la corrupción allá donde brote", añadió.

Por su parte, Aznar prefirió no hacer un discurso político y se limitó a presentar protocolariamente las jornadas.

"LA POLÍTICA SIN ALMA ESTÁ CONDENADA AL FRACASO"

El resto de su alocución se centró en reivindicar la puesta al dia de la política y las ideas y en cargar contra la izquierda, que según ella no ha superado en España el fracaso del marxismo y le ha provocado "una gran frustración y un gran vacío emocional".

"La izquierda española no puede seguir enfrascada en disputas retóricas y existenciales", en su opinión. "En el fondo", esa estrategia los mantiene "alejados del círculo de la toma de decisiones".

"No se puede confundir a los ciudadanos o engañarles, diciéndoles que sólo se puede ser solidario si se incurre en déficits excesivos" o el "gasto desenfrenado". "No se puede decir que la equidad es tratar igual a los que son desiguales" ni se puede "maldecir al liberalismo y culparle de todas las crisis", según ella. "La política sin alma, sin sentimiento y sin vida está condenada al fracaso", ha añadido.