INTERNACIONAL
06/07/2013 19:17 CEST | Actualizado 06/07/2013 21:39 CEST

El Nobel de la Paz Mohamed El Baradei, nombrado primer ministro interino de Egipto

AFP

El presidente interino egipcio, Adli Mansur, designó este sábado al político liberal y premio Nobel de la Paz Mohamed el Baradei primer ministro del país para que dirija la nueva transición marcada por el Ejército tras el golpe de Estado que el pasado día 3 depuso al presidente Mohamed Morsi.

Siguiendo con celeridad el plan de las Fuerzas Armadas, Mansur tomó esa decisión tras reunirse con dirigentes políticos, asesores y con los ministros de Defensa, Abdel Fatah al Sisi, e Interior, Mohamed Ibrahim. El Baradei, que ya ha aceptado el cargo, fue uno de los invitados a esa ronda de contactos, en la que también estuvieron el islamista moderado Abdel Moneim Abul Futuh y el secretario general del partido salafista Al Nur, Galal Morra, entre otros.

La incógnita sobre el nombre del primer ministro comenzó a disiparse cuando fue llamado por segunda vez al Palacio Presidencial. El portavoz del Frente de Salvación Nacional (FSN), principal alianza no islamista, Jaled Daud, confirmó a Efe la designación del dirigente liberal.

El Baradei, líder hasta ahora del partido Al Dustur (La Constitución) y una de las principales figuras del FSN, alcanzó así la jefatura del Gobierno, el primer cargo político que asume en Egipto.

Conocido por las simpatías que despierta entre los jóvenes revolucionarios, pasó de oponerse a la Junta Militar que dirigió Egipto desde la caída del presidente Hosni Mubarak en 2011 a posicionarse en contra de Morsi, que ganó las elecciones presidenciales de 2012.

RECIENTE IMPULSO

Sin embargo, su mayor impulso lo obtuvo hace unos días, cuando el Frente 30 de Junio, que integra la campaña que recogió firmas y llamó a manifestarse ese día contra Mursi, lo escogió como representante político para la nueva etapa inaugurada por los militares.

Tras haber jurado como presidente interino y disuelto la Cámara alta del Parlamento dominada por los islamistas en solo dos días, Mansur colocó a El Baradei, quien fue director de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) en el puesto de Hisham Qandil, que había sido nombrado por Morsi.

La rapidez con la que el presidente interino está llevando las reformas no ha gustado a los salafistas de Al Nur, que apoyaron el golpe de Estado para evitar el derramamiento de sangre y que criticaron que no se les haya "consultado" el nombramiento de El Baradei, una figura poco apreciada en el campo islamista.

OPOSICIÓN DE LOS HERMANOS MUSULMANES

Quienes se oponen tajantemente a este tipo de maniobras son los Hermanos Musulmanes, que hoy volvieron a salir a las calles para reivindicar la vuelta al poder de Mursi, antiguo miembro de la cofradía.

Miles de personas se congregaron en la plaza Rabea al Adauiya, unos de los feudos islamistas, en el oeste de El Cairo, para mantener la presión y condenar el golpe militar. "Votamos por Morsi. Hubo gente que no le votó, pero la mayoría sí. Hay que respetarlo porque así es la democracia", dijo a Efe la profesora Lobna Abdelaziz.

En un ambiente cargado de consignas religiosas, muchos manifestantes portaban una tarjeta verde (el color del islam) que decía "quédate en tu sitio", una forma de decir que mantendrán las manifestaciones hasta lograr la restitución del único presidente que consideran legítimo.

Mientras los islamistas instaban a las protestas para volver al anterior orden constitucional, el Frente 30 de Junio convocó manifestaciones para garantizar que el proceso actual siga su rumbo.

La situación es de tensa calma en el país, después de que partidarios y detractores de Mursi se enfrentaron ayer en unos disturbios que causaron la muerte de al menos 35 personas y heridas a unas 1.400, según cifras de Sanidad.

Además, la Fiscalía decidió hoy mantener en prisión preventiva durante quince días a los dirigentes de los Hermanos Musulmanes Helmi al Gazar, Mohamed al Omda (exdiputado) y Abdel Menem Abdel Maqsud (abogado del grupo), acusados de instigar a la violencia, horas después de que fuera detenido el 'número dos' de la cofradía, Jairat al Shater.

PREMIO NOBEL EN 2005

El Baradei fue premio Nobel de la Paz en 2005 y antiguo jefe del OIEA y regresó a Egipto tras décadas en el extranjero en enero de 2011 en medio de las protestas que derrocaron a Hosni Mubarak.

En aquellos primeros días de la 'primavera egipcia', se postuló para dirigir la transición. Ahora, es el negociador que quieren las fuerzas de la oposición tras convertirse en el dirigente más destacado del Frente de Salvación Nacional, principal coalición de fuerzas políticas contrarias a los Hermanos Musulmanes.

Como recuerda El País, El Baradei adquirió prestigio internacional por el pulso que echó a la Administración de George Bush al cuestionar la validez de las pruebas estadounidenses acerca de la existencia de armas de destrucción masiva en el Irak de Sadam Husein.

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