POLÍTICA
10/07/2013 18:47 CEST | Actualizado 10/07/2013 18:47 CEST

El juez bloquea dos nuevas cuentas en Bankia de Bárcenas y su mujer con más de 600.000 euros

GTRES

Un día después de que Luis Bárcenas pidiese el desbloqueo de sus cuentas porque su mujer no tenía medios para vivir y para pagar a sus abogados, el juez Pablo Ruz ha ordenado congelar otras dos nuevas, con más de 600.000 euros -a nombre del extesorero y de Rosalía Iglesias-.

Asimismo, el magistrado encargado del caso Gürtel ha solicitado que se le informe si los titulares han realizado transferencias, traspasos o reintegros en efectivo desde esas cuentas.

En concreto, en estas dos cuentas en Bankia el matrimonio tenía un saldo de 651.784 euros.

El juez ha requerido también al banco que le traslade cualquier movimiento u operación que pueda realizarse en dos planes de pensiones por importe total de 168.669 euros abiertos en la misma entidad por el matrimonio.

El auto precisa que la información que debe remitir Bankia debe incluir "copia del contrato de apertura y de la cartulina de firmas, documentación sobre los titulares, apoderados o autorizados en la misma, así como el extracto de sus movimientos desde su apertura hasta la actualidad con identificación de las cuentas de origen y de destino de las entradas y salidas de fondos".

LAS NUEVAS CUENTAS DEL MATRIMONIO

Explica Ruz que ha tenido conocimiento a través del Sepblac -la unidad de inteligencia financiera española- de la existencia de estos nuevos depósitos, el primero de ellos contratado en julio de 2001 a nombre de Bárcenas y que a día de hoy registra un saldo de 139.140,43 euros y el segundo, de Iglesias, abierto en enero de 2003 con un importe ingresado de 512.644,31 euros.

Asimismo aparece un plan de pensiones del extesorero contratado en diciembre de 2002 con 134.898,65 euros de saldo y otro de su esposa, abierto en la misma fecha, con 33.780 euros depositados.

El juez destaca que el bloqueo de las cuentas se destinará "al aseguramiento de las responsabilidades pecuniarias" que podrían serle impuestas una vez la causa derive en sentencia en su contra.