INTERNACIONAL
10/07/2013 11:15 CEST | Actualizado 17/07/2013 16:54 CEST

Los Hermanos Musulmanes rechazan participar en el nuevo Gobierno de los militares

AP

Los Hermanos Musulmanes no participarán en el nuevo Gobierno de los militares. Para el grupo islamista afín al derrocado Mohamed Morsi, el ofrecimiento "no es un pacto, es un golpe de Estado". El gabinete egipcio había dispuesto este martes cargos ministeriales para el Partido Justicia y Desarrollo, brazo político de la hermandad y al partido salafista Nur, la segunda fuerza islámica del país.

"No pactamos con golpistas. Rechazamos todo lo que emana del alzamiento militar", afirma el portavoz de la hermandad Tareq al-Morsi sobre la oferta del primer ministro, el recién nombrado Hazem el Beblawi.

El no rotundo de los Hermanos Musulmanes contrasta con la ambivalencia del partido Nur. La formación salafista anunció el lunes que suspendía sus contactos con Mansur a causa de la masacre del cuartel de la Guardia Republicana del pasado lunes. Los salafistas mantienen distancias con los Hermanos y aún no se han pronunciado con claridad frente al nuevo proceso político.

El partido Nur aboga por la formación de un comité de sabios que explore una salida aceptable tanto para los Hermanos Musulmanes como para la oposición laica. El nuevo Gobierno considera fundamental el apoyo de Nur para dar una imagen de pluralidad ideológica en la coalición de partidos que apoyan el recién iniaciado proceso político.

REACCIONES AL DECRETO DE MANSOUR

Estas acciones conciliadoras del Gobierno con los grupos opositores llegan tras los disturbios del pasado lunes, provocados por el decreto que emitió el presidente Adli Mansur, con el que se atribuye la capacidad de aprobar leyes por la vía ejecutiva, de dictar política presupuestaria y de declarar el estado de emergencia.

“Medidas como ese decreto sólo pueden mostrar a aquellos que en principio apoyaron el golpe cuáles son las verdaderas intenciones de los jefes militares y los oficiales del régimen de Mubarak que ahora vuelven a controlar el país”, dijo este martes Hamza Zawbaa, portavoz del Partido Libertad y Justicia. “La carnicería del otro día, en la que murieron 51 personas, debería también abrirle los ojos a mucha gente sobre qué es lo que está ocurriendo en Egipto”.

Por su parte, la coalición liberal egipcia Frente de Salvación Nacional (FSN) ha suavizado su rechazo a la declaración constitucional promulgada por el presidente interino. El FSN había solicitado cambios al texto y que se realizasen consultas más amplias de cara a la transición. Planean transmitir a Mansur próximamente sus reticencias al decreto.

QUIÉN DIRIGE AHORA EGIPTO

El primer ministro, Hazem el Beblawi, de 76 años, ha ocupado los cargos de ministro de Finanzas y viceprimer ministro entre julio y diciembre de 2011 en el gabinete de Essam Sharaf, durante el periodo de transición entre el derrocamiento de Hosni Mubarak, en febrero de 2011 y la llegada al poder del islamista Morsi.

Es también uno de los fundadores del Partido Socialdemócrata Egipcio y escribe una columna semanal en el periódico estatal 'Al Ahram'. El Beblawi ocupó el puesto de subsecretario general de la ONU entre 1995 y 2000, y presidió el Banco de Exportaciones y Desarrollo de Egipto entre 1983 y 1995.

El vicepresidente y responsable de internacionales, Mohamed el Baradei, por su parte, es el líder del Partido Constitución y coordinador del Frente de Salvación Nacional (FSN), principal coalición de partidos de la oposición al depuesto presidente Morsi.

Diplomático de carrera, ocupó el cargo de secretario general de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA), por el que recibió en 2005 el Premio Nobel de la Paz.