POLÍTICA
22/08/2013 13:19 CEST | Actualizado 22/08/2013 17:17 CEST

Del núcleo duro del PP a la soledad más absoluta: Bárcenas cumple 56 años en la cárcel

Luis Bárcenas cumple este jueves 56 años tras los barrotes de Soto del Real. Nada que ver con su situación por estas fechas en 2012. Entonces era un peso pesado dentro del PP.

Tenía despacho y sueldo a cuenta de Génova e intercambiaba mensajes cómplices con presidente Mariano Rajoy. Su fortuna en cuentas nacionales y extranjeras era mayor que la financiación de muchas instituciones públicas. Estaba tocado, pero no hundido, por el caso Gürtel, aún arropado por sus compañeros de partido.

Este 22 de agosto Bárcenas parece casi otra persona: un hombre entre rejas, despedido y repudiado por el partido al que ha pertenecido desde hace 20 años.

La cárcel de Soto del Real es el único lugar que conoce desde que, en julio, el juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz ordenara su ingreso en prisión.

Sus cuentas han sido bloquedas y sus bienes embargados. Su mujer está imputada por diversos delitos y pende sobre ella una fianza civil de 6 millones de euros, que aún no ha pagado.

Desde su celda, Bárcenas ha asistido este verano a la publicación de los originales de sus papeles contables y los SMS privados con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, que han puesto en jaque al Gobierno y la cúpula del PP.

Los dirigentes populares están de vacaciones, pero a su vuelta, tendrán que enfrentarse a los numerosos frentes abiertos por el caso Bárcenas, en los juzgados, en el Congreso de los Diputados e incluso dentro del propio Partido Popular, donde se habla de cambios.

RUZ CITA A DECLARAR A LA CÚPULA DEL PP

El juez Ruz, al frente del caso Gúrtel -del que el caso Bárcenas es sólo una de sus ramificaciones- no ha parado. Durante todo el mes de julio y lo que va de agosto ha citado a declarar a destacados dirigentes del PP.

Por el juzgado han pasado la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, y sus antecesores en el cargo, Javier Arenas y Francisco Álvarez Cascos, para explicar las donaciones irregulares al partido que reflejan los papeles de Bárcenas originales publicados por El Mundo.

Arenas y Álvarez-Cascos negaron haber cobrado sobresueldos y la existencia de una caja B, aunque han reconocido su falta de control sobre las donaciones, siguiendo la línea del PP de cargar toda la responsabilidad en el jefe de la tesorería del partido en cada momento.

Pero Cospedal, que siempre ha ido por su lado en lo relacionado con Bárcenas, apuntó directamente al presidente durante su declaración ante Ruz. Afirmó que la salida del extesorero del partido se pactó en una reunión privada que mantuvieron Rajoy y Arenas con Bárcenas.

FRACTURAS INTERNAS

Además de la presidenta de Castilla-La Mancha, que ha aprovechado la situación para dar un golpe a su rival Arenas en el pulso por el poder que mantiene dentro del partido, ha habido otros que se han desmarcado de la línea de la formación.

El exgerente del PP que sustituyó a Bárcenas durante 2009 y 2010, Cristóbal Páez, ha reconocido que cobró 12.000 euros en dinero negro, como recoge la contabilidad manuscrita de Bárcenas.

Se une así a las filas de Jaume Matas (expresidente balear), Calixto Ayesa (exconsejero navarro de salud), Jaime Ignacio del Burgo, Santiago Abascal o Eugenio Nasarre, que en su día declararon haber recibido los pagos que les atribuyen los papeles del extesorero, dinero que no declararon a Hacienda.

El también extesorero del PP Ángel Sanchís reconoció ante los medios el 12 de agosto que Bárcenas "puede hacer mucho daño al PP". Ruz ha citado a declarar a la gestora suiza que lo atendió durante sus viajes al frente de la tesorería del PP, entre 2009 y 2010.

RAJOY COMPARECE

El Partido Socialista amenazó durante todo el mes de julio con una moción de censura a Rajoy si no acudía a declarar ante el Congreso. Tras muchaexpectación, Rajoy declaró en el Parlamento el 1 de agosto. Calificó de "error" haber confiado en Bárcenas, reconoció haber cobrado remuneraciones complementarias y anticipos "como en todas partes", y se declaró "no culpable".

La oposición no le creyó. Las "mentiras de Rajoy" han motivado que los principales partidos de la oposición hayan pedido reiteradas veces desde entonces su dimisión, incidiendo especialmente en que se presentó a las elecciones "con ventaja" por las donaciones ilegales.

El PP ha amagado y amenazado con presentar demandas por injurias y calumnias contra aquellos que acusan al partido de corrupto y de financiarse ilegalmente.

MOCIÓN DE CENSURA, DIMISIÓN, REPROBACIÓN

El PSOE continua contemplando -sin llegar a concretarla- la moción de censura como un mecanismo para que "la mentira política en sede parlamentaria no puede quedar impune", y continua pidiendo la dimisión de Rajoy junto a otras fuerzas políticas.

Pero los socialistas se han quedado sólos en su última maniobra: reformar el reglamento del Congreso para obligar al presidente a contestar a sus preguntas, y no otro miembro del Gobierno. Y, en caso de que mienta, reprobarlo por ello.

También ha propuesto establecer la figura anglosajona del 'impeachment', el procesamiento del presidente por parte del Parlamento que derivaría legalmente en su dimisión.

Este arma política ha sido empleada dos veces contra un presidente estadounidense en la historia reciente: Clinton fue absuelto y Nixon dimitió antes de que se efectuara. El PSOE ha comparado en un vídeo a Rajoy con este presidente envuelto en el escándalo Watergate.

Toda la oposición ha pedido la creación de una comisión de investigación en el Congreso para investigar la supuesta contabilidad b del PP.

El caso Bárcenas, la mayor crisis en la historia del PP, volverá con fuerza en septiembre. La cúpula del PP tiene hasta entonces para diseñar una estrategia que evite que alguno de sus miembros más destacados ocupe la celda contigua al extesorero.