INTERNACIONAL
22/08/2013 12:27 CEST | Actualizado 22/10/2013 11:12 CEST

El exdirigente chino Bo Xilai niega en su juicio los cargos de corrupción que se le imputan

AFP

El exdirigente chino Bo Xilai rechazó este jueves en su juicio el segundo cargo de corrupción que se le imputa, el de haber recibido cerca de 20 millones de yuanes (3,2 millones de dólares) del empresario y amigo de la familia Xu Ming.

De acuerdo con una transcripción de su testimonio colgado en la página de weibo (similar a Twitter) del Tribunal Intermedio de Jinan (este de China) que le juzga, Bo rechazó tener conocimiento de que Xu sufragara los estudios de su hijo, Bo Guagua, en el Reino Unido, o que les hubiera facilitado una villa en el sureste de Francia.

En su declaración, el exdirigente de Chongqing (centro de China) aseguró que era su esposa, Gu Kailai, quien se encargaba de tratar con Xu.

Gu Kailai se trasladó al Reino Unido para acompañar a Bo Guagua durante su etapa escolar y en esa etapa ella y su marido mantuvieron poco contacto. A su regreso a Chongqing, siempre según la versión del exdirigente, su trabajo tampoco les permitió coincidir con mucha frecuencia y en esas ocasiones "ella nunca mencionó que Xu Ming pagara billetes de avión o alojamiento".

TESTIMONIO "RIDÍCULO"

En un juicio por lo demás cuidadosamente orquestado, Bo ha ofrecido la nota disonante al rechazar los dos cargos de corrupción que se han examinado hasta el momento, la aceptación de sobornos provenientes de Xu Ming y del empresario Tang Xiaolin, los de este último supuestamente tres pagos por valor de 800.000 dólares.

Así, descalificó el testimonio en su contra presentado por su esposa, Gu Kailai, al que tildó de "ridículo", y llamó "perro rabioso" a Tang.

El pliego de cargos también incluye el haberse apropiado de cinco millones de yuanes (más de 800.000 dólares) en fondos públicos para un proyecto clasificado, y el abuso de poder entre 1999 y 2006 como alcalde y secretario general del Partido Comunista en la ciudad de Dalian y como ministro de Comercio "para beneficiar a otros".

Entre enero y febrero de 2012, cometió una "serie de actos" de abuso de poder como secretario general del Partido Comunista de la ciudad de Chongqing (centro) tras ser informado de las sospechas en torno a Gu por la muerte del empresario británico Neil Heywood.

Se espera que la vista, presidida por el juez Wang Xuguang, tenga una duración de dos días, aunque el veredicto no se conocerá hasta septiembre, según la televisión estatal CCTV.

Bo, que hasta marzo del año pasado soñaba con llegar al Ejecutivo central chino, se sienta en el banquillo de los acusados a consecuencia del escándalo surgido como consecuencia de la muerte de Heywood en noviembre de 2011.

En febrero de 2012, la "mano derecha" de Bo, Wang Lijun, quien cumple quince años de cárcel por su participación en el caso, hizo saltar la liebre al buscar asilo en un consulado estadounidense y revelar la implicación de Gu en esa muerte, atribuida hasta entonces a la bebida en exceso.

Bo fue destituido en marzo y Gu, juzgada en agosto del año pasado, fue sentenciada a pena de muerte, con la posibilidad de que se le conmute por cadena perpetua en dos años.

FOTOMONTAJE DE WEIWEI

El artista y disidente chino Ai Weiwei ha aprovechado la atención mediática generada por el juicio para publicar un fotomontaje en el que se muestra a sí mismo como escolta del acusado en la sala de la audiencia.

Sonriente y con su característica barba, Ai se convierte en uno de los dos policías que escolta hoy a Bo dentro de la sala del Tribunal de Jinan (capital de Shandong, este del país).