TENDENCIAS
01/09/2013 11:04 CEST | Actualizado 01/09/2013 11:04 CEST

Buenas noticias: la tendencia "grillz" no triunfa en España

GTRES

Las fundas de oro y diamantes para los dientes son símbolo de estatus y riqueza en el mundo del hip-hop desde la década de los 80. Ahora, han traspasado fronteras y se han convertido en la última excentricidad de los famosos estadounidenses. Madonna apareció con sus dientes enfundados en oro el pasado 24 de agosto en la inauguración de su gimnasio de lujo Hard Candy Fitness Club en Roma.

Unos días más tarde, Kate Perry dejaba atónitos a los fotógrafos al posar con sus dientes repletos de brillantes en la gala de los MTV Music Awards. Otras celebrities como Miley Cirus, Rhianna, o la modelo Miranda Kerr también se han sumado a esta moda, bautizada como tendencia "grillz".

¿Han calado estas joyas dentales en España? En Barcelona, un protésico dental de 26 años, que prefiere no dar su nombre, fabrica estas fundas desde hace cinco años. No son de oro ni contienen incrustaciones de piedras preciosas, pero se hacen a medida con materiales odontológicos homologados.

"Me gusta el mundo del hip hop y hace unos cinco años intenté hacer la primera funda. Me salió bien y desde entonces he vendido unas 50", cuenta Peterofthespoon a El Huffington Post.

El precio ronda los 50 euros por diente, por lo que una funda de cuatro dientes sube a 200 euros. "Este trabajo no lo puede hacer cualquiera. Se requieren conocimientos específicos de prótesis dental. Hay quien no se quita la funda ni para comer; es importante que estén bien hechas".

¿SON PELIGROSOS?

Alberto Pérez, miembro de la junta de gobierno del Colegio Oficial de Odontólogos de Cataluña, es tajante: "los protésicos están capacitados para manejar metales y resinas biocompatibles, pero el ajuste de cualquier tipo de funda corresponde a los odontólogos".

Pérez no considera que el peligro de estas fundas esté en los materiales, sino en el ajuste de las piezas. "Si no encaja bien, podría forzar la posición de la mandíbula y provocar daños en las articulaciones. Es arriesgado colocar una de estas fundas sin la supervisión de un odontólogo".

Lejos de las piezas hechas a medida con materiales homologados, existen fundas standard con pinzas a los laterales para su agarre a los dientes. Sobre esas creaciones, el doctor Pérez prefiere no opinar. "Cada cual es responsable de lo que se coloca en la boca...".

La distribuidora internacional de piercings y material para tatuajes Alkimia, con sede en Madrid, comercializó hace unos años estas fundas. El propietario viajó a EEUU y quiso importar esa moda. Encargó un modelo standard a una fábrica de China. "Se vendían unas cinco al año y las tuvimos que retirar. No triunfaron", cuenta uno de los empleados que asegura que los raperos españoles "no llevan hierro en los dientes"

En Hip Hop Store, ubicada en el centro de Madrid, ni siquiera han oído hablar de esta tendencia. "Ni idea. Nosotros llevamos aquí más de diez años y ningún cliente nos ha pedido una dentadura de metal", cuenta uno de los encargados.

Una reacción parecida muestra el responsable de ventas de All Stars, en Barcelona. "Ahora es un mal momento para las ventas. Damos gracias por las cuatro camisetas y gorras que vendemos. Ni nos planteamos intentar comercializar bisutería".

EL ARTISTA DE MADONNA

En el número 472 de Fulton Street en Brooklyn, Nueva York, tiene su tienda Ace, artista de 28 años especializado en fundas de oro y diamantes para los dientes conocido como @cap_master en Instagram. Sus creaciones van desde los 350 dólares hasta los 25.000, según cuenta a El Huffington Post.

"Mi hermano y yo nos dedicamos a esto desde hace 12 años. Importamos el oro de Italia y los diamantes de la India. Hacemos las piezas a medida y las entregamos el mismo día del pedido. ¡Esto funciona!". Ace reconoce que desde que vendió varias de sus fundas a Madonna su negocio ha crecido "como la espuma".

Sus clientes más venerados son artistas relacionados con el mundo del hip hop, pero ahora también cantantes de pop y rock. Los ciudadanos de a pie también le hacen encargos. En EEUU son cada día más personas las que se atreven con el oro sobre los dientes. Su objetivo ahora es vender a Latinoamérica y Europa. "Mi hermano y yo podemos con todo", bromea desde su comercio en Brooklyn, donde guarda bajo llave más de 400 muestras de sus joyas bucales.