POLÍTICA
11/09/2013 08:19 CEST | Actualizado 10/11/2013 11:12 CET

Chaves acusa a Alaya de crear "una imputación mediática" con "insinuaciones" y "sin ningún indicio"

EFE

El expresidente de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves, se siente "sospechoso ante la opinión pública sin estar imputado y sin existir ningún indicio".

El auto de la juez Mercedes Alaya, que este martes señaló (pero no imputó) a Chaves, el expresidente José Antonio Griñán y cinco exconsejeros por el caso de los falsos ERE, pone a los afectados en un lugar de "indefensión", según el hoy diputado y también exministro en el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. La juez ha intentado "crear una imputación mediática", según él.

En una entrevista en la Cadena Ser, Chaves ha asegurado que sus abogados están estudiando qué hacer, tanto en cuanto al recurso como a la "tutela jurídica", ya que el auto deja a los señalados en un limbo legal.

Según él, "el auto son simplemente insinuaciones" sin ningún indicio. Si hubiera un indicio, la obligación de Alaya sería "inmediatamente remitir, como le obliga la ley, el caso y la causa al Tribunal Supremo", que es el competente para juzgarle por su condición de diputado.

El expresidente también cuestiona, sin atreverse a establecer una relación directa, la oportunidad de Alaya. "Siempre ha habido un auto de la jueza que coincide con un acto o una efeméride de la Junta de Andalucía". En el caso de este martes, la toma de posesión del nuevo Gobierno, presidido por Susana Díaz.

LA RESPONSABILIDAD POR EL CASO DE LOS ERE

Sobre su responsabilidad en la malversación de una abultada cantidad de millones de euros, Chaves ha asegurado no sentirse satisfecho. "No me puedo sentir satisfecho con lo que ha ocurrido. Será un peso que llevaré seguramente durante mucho tiempo", ha añadido.

Sin embargo, Chaves advierte de que el "fondo presupuestario" era legal", el "procedimiento, quizás rápido, que no tuvo los suficientes controles", pero también legal. Y "el 90% [de los destinatarios del fondo] recibieron el dinero".

Él, como presidente de una Junta con "miles" de funcionarios y "cientos" de altos cargos, ni conoció ni pudo "controlar esa situación", según su versión.

SOMOS LO QUE HACEMOS