INTERNACIONAL
17/10/2013 19:29 CEST | Actualizado 17/10/2013 19:29 CEST

Obama cree que la crisis política de Washington ha envalentonado a los enemigos de EEUU

EFE

¿Qué lecciones se deben aprender de lo sucedido en Estados Unidos? El presidente del país, Barack Obama, ha afirmado que este parón de la administración y el bloqueo de las negociaciones sobre el techo de deuda han provocado un "daño innecesario", ha frenado la recuperación económica, ha afectado a la "credibilidad" del país y ha envalentonado a los "enemigos".

"No hay ganadores", ha manifestado Obama horas después de firmar el acuerdo del Congreso para elevar el techo de la deuda y autorizar las asignaciones presupuestarias para el funcionamiento de las agencias federales, que estuvieron cerradas durante 16 días por falta de fondos.

Nada ha hecho más daño a la "credibilidad" de Estados Unidos como economía mundial de referencia en el mundo "que el espectáculo al que hemos asistido", que ha definido como una "crisis fabricada".

En opinión del presidente, Estados Unidos es "una nación indispensable a la que el mundo contempla como el lugar más seguro y fiable para invertir".

Por ello, esta crisis "envalentona a nuestros enemigos, alienta a nuestros competidores y deprime a nuestros amigos", ha señalado.

"CANSADOS DE WASHINGTON"

Obama ha dicho que los desacuerdos en materia fiscal y presupuestaria entre demócratas y republicanos que condujeron a esta situación han dañado a familias y negocios, algo que para los expertos podría notarse en un frenazo al crecimiento.

"No es una sorpresa que los estadounidenses estén totalmente cansados de la política de Washington", ha indicado el presidente, que sin nombrarlo directamente ha criticado las posturas inmovilistas del grupo ultraconservador Tea Party.

El mandatario ha recordado que para cambiar las políticas de gasto y reformas como la sanitaria, que Obama promovió y que los republicanos rechazan, "se debe ganar unas elecciones" y no se pueden "romper" las normas que crearon los fundadores del país.

"Debemos dejar de prestar atención a los grupos de presión, blogueros, locutores de radio y activistas profesionales que se benefician del conflicto y enfocarnos en la mayoría de estadounidenses que nos mandó aquí (a gobernar)", ha asegurado.

PLAN FISCAL Y PRESUPUESTARIO

Como nueva prioridad el presidente ha planteado conseguir, antes de que se agoten los nuevos plazos, un plan fiscal y presupuestario a largo plazo.

"No hay razones por las que no podamos gobernar de manera responsable pese a nuestras diferencias, sin tener que tambalearnos de crisis en crisis, todas fabricadas", ha subrayado, a la vez que ha apostillado: "no deberíamos enfrentarnos a este proceso de crear un nuevo presupuesto (que el Congreso no acuerda desde hace más de cuatro años) como si fuera un ejercicio ideológico, recortando por recortar", añadió.

Asimismo ha mencionado la reforma migratoria, que ha quedado pospuesta por esta crisis, y la ley agraria como otras de sus prioridades legislativas más urgentes.

ESPECIAL PUBLICIDAD