POLÍTICA
16/12/2013 14:04 CET | Actualizado 16/12/2013 14:04 CET

El Tribunal Supremo da a dos mujeres divorciadas la maternidad compartida de sus hijas

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El Tribunal Supremo ha concedido a dos mujeres divorciadas la maternidad compartida sobre las hijas que tuvieron mientras estaban casadas.

Una de ellas reclamó la filiación sobre las hijas que concibió su expareja cuando se divorciaron, porque ambas habían firmado juntas el consentimiento para la inseminación.

Ese consentimiento ha sido el que ha considerado la Sala Primera de lo Civil para atribuir a las dos la maternidad, independientemente de quién fuera la madre biológica. Es la primera vez que esta sala analiza un caso así.

El argumento central del Supremo para tomar esta decisión, dibujado siempre desde el interés de los menores y de la estabilidad de su vida familiar, es que la atribución de esta filiación debe seguir el criterio de mantener la posición de madre de quien ya ha asumido ese papel sobre las niñas afectadas.

En este sentido, la sentencia confirma otras anteriores del juzgado y de la Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife que consideraron la voluntad de las partes (de las dos mujeres cuando estaban casadas) en su compromiso al recurrir a las técnicas de reproducción asistida como el principio inspirador que sirve de título para atribuir la filiación, es decir, la maternidad.

"COEXISTENCIA"

De este modo, la sentencia "permite la coexistencia de dos filiaciones a favor de personas del mismo sexo", según el tribunal.

La pareja protagonista del proceso tuvo una hija en común concebida por fecundación en vitro por una y adoptada por la otra. Posteriormente acudieron de nuevo a las técnicas de reproducción asistida (ambas firmaron el consentimiento informado en la clínica en agosto de 2007).

Contrajeron luego matrimonio y más adelante nacieron las dos hijas (diciembre de 2007) que fueron inscritas en el registro con una sola filiación, la de la madre biológica, expediente contra el que recurrieron las dos (es decir, también propia madre biológica).

Sin embargo, tras la ruptura de la pareja, fue esta misma persona (la madre biológica) quien se opuso ante el Supremo a que se reconociera la doble filiación, mientras que su exmujer mantuvo la exigencia, petición a la que accedieron dos instancias y que ahora ha concedido definitivamente el Supremo.