POLÍTICA
20/12/2013 07:18 CET | Actualizado 20/12/2013 07:18 CET

Ya es Navidad en una UE "optimista" sobre la recuperación económica

REUTERS

Ya es Navidad en la Unión Europea. La cumbre de jefes de Gobierno que termina este viernes en Bruselas reina el optimismo cauto, pero optimismo al fin y al cabo. En su borrador de conclusiones, que será adoptado al final del encuentro, el Consejo Europeo "reconoce una recuperación económica modesta, desigual y frágil, pero la perspectiva gradualmente se está volviendo más positiva". "La consolidación fiscal orientada al crecimiento" está "progresando". "El desempleo se ha estabilizado" aunque siga alto.

En otras palabras: la UE sale del agujero. La aseveración tiene sus riesgos. Según una larga lista de expertos, la austeridad apenas relajada de la eurozona amenaza al continente con una japonización, o largo período de estancamiento. La deflación es incluso un riesgo y en países como España el paro es tan alto que lleva a dirigentes como el comisario europeo, László Andor, a recomendar la emigración.

El resto de declaraciones públicas hechas por líderes de la UE van también se abonan al optimismo y en la cumbre a penas se ha tratado la economía. El gran asunto que en otras ocasiones monopolizaba las reuniones ha pasado sin pena ni gloria.

"El duro trabajo está empezando a dar resultados y sé que no es políticamente correcto ser positivo, pero el crecimiento ha regresado ahora y para el año que viene. El paro es demasiado alto pero ha dejado de subir en la mayoría de los países y bajará", ha dicho Herman Van Rompuy, presidente del Consejo Europeo.

"Irlanda y España acaban de decir adiós a sus programas de apoyo", continuó Van Rompuy. "2013 ha sido un año turbulento, pero hemos tenido éxitos en la estabilización de la zona euro", dijo Angela Merkel, canciller alemana. "Hay un cambio, quizás no una ruptura, pero un cambio con respecto al período precedente", en palabras de François Hollande, presidente Francés.

OPTIMISMO POR LA UNIÓN BANCARIA

Rajoy y su equipo también expresan ese optimismo, también con cautela. Desde esta semana aseguran tener un nuevo motivo para su visión favorable del porvenir: la unión bancaria, acordada en la madrugada de este jueves por los ministros de Economía de la UE.

"Ha habido un avance importante en el tema de la unión bancaria. Eso transmite mucha confianza", ha dicho Rajoy al salir del Consejo tras el primer día de cumbre europea.

"Hay una situación diferente para los bancos y habrá una supervisión que será a nivel europeo del Banco Central Europeo. Habrá un fondo europeo en caso de problemas. Creo que esto es más Europa, más confianza y bueno para la economía. Desde ese punto de vista estoy satisfecho", ha añadido.

SIN RESCATES A LA VISTA

Lo cierto es que, aunque débil, el crecimiento está volviendo a la eurozona. España ya no está bajo un programa de rescate bancario, aunque le queda devolver los 41.000 millones de euros pedidos, e Irlanda también ha salido del control de la troika.

Los líderes se han permitido hablar de Defensa, un asunto que no trataban desde hace cinco años porque había cosas "más importantes", según ha reconocido Van Rompuy. Países como Francia quieren avanzar en la coordinación que debería desembocar, a largo plazo, en un ejército europeo que rechaza frontalmente Reino Unido.

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