POLÍTICA
31/01/2014 12:21 CET | Actualizado 31/01/2014 12:52 CET

El 'otro' programa de la Convención Nacional del PP

En la calle Génova preparaban todo un festival de fuegos artificiales, un multitudinario foro lleno de cámaras y periodistas para vender el mensaje de la recuperación que domina los argumentarios que salen de La Moncloa. La Convención Nacional de Valladolid que arranca este viernes estaba llamada a ser la antesala amable de la campaña electoral, la puesta de largo del discurso optimista para hacer frente a los comicios europeos del próximo 25 de mayo.

Pero esta semana Rajoy ha vuelto a vivir aquellos días negros que transcurrieron entre su segunda derrota electoral ante José Luis Rodríguez Zapatero en 2008 y el congreso de Valencia, donde grupos de su partido y una parte de la derecha mediática planearon (sin éxito) la caída del que fuera delfín de José María Aznar.

Además, los populares querían enterrar los fantasmas del pasado en una 'cumbre' que se inicia el día en el que se cumple un año de la publicación de los papeles de Bárcenas, el tsunami que ha sacudido al partido durante los últimos doce meses.

El desfile plácido que tenía en la cabeza María Dolores de Cospedal y su equipo en la convención se ha convertido en un quebradero de cabeza por las convulsiones internas que se viven en la derecha española estos días.

Estas son algunas de las claves que sobrevuelan la ‘fiesta’ de los populares -que lleva por nombre “España, en la buena dirección” y que congregará a más de dos mil personas-:

EL PORTAZO DE AZNAR

A pesar de no estar en primera línea, José María Aznar sigue siendo el gran referente de la derecha española y el primer presidente del PP que llegó a La Moncloa. Todas sus declaraciones son seguidas con fervor por muchos dirigentes y votantes populares, pero la brecha con el ‘marianismo’ es casi insalvable.

Apenas dos días antes de que comience la convención, Aznar ha desairado al jefe del Ejecutivo y su equipo con su ausencia. Aunque mantuvieron conversaciones para intentar llevarlo a Valladolid, el expresidente finalmente ha esgrimido problemas de “agenda” para no estar junto a los suyos. Cospedal ha insistido en que esto no supone una “ruptura” y que quienes digan otra cosa están faltando a la verdad.

El presidente de honor ha hecho de esta manera efectivo el "tomo nota" que pronunció después de que ningún ministro ni ningún miembro de la dirección acudiera a la presentación el pasado mes de noviembre de su segundo tomo de memorias.

Los dirigentes que se encuentran en el ‘front row’ en el PP han intentado minimizar durante las horas previas a la Convención el plantón de Aznar, pero su decisión será una losa moral para un acto llamado a celebrar las esencias del partido. "Conviene no dramatizarlo todo; no le busquemos el pie al gato, que no le vemos el bigote", ha dicho Carlos Floriano, 'número tres' de los populares.

PASARELA DE CANDIDATOS

De la convención saldrá el documento programático de cara a las elecciones europeas. Antes del discurso estrella de Mariano Rajoy el próximo domingo, Cospedal será la encargada de presentar el manifiesto electoral. Aunque han pasado algunos exámenes regionales -las elecciones catalanas, gallegas, andaluzas y asturianas-, esta será la primera gran ocasión en la que los populares medirán a nivel nacional el desgaste de sus recortes en las urnas.

Y las ideas llegarán sin un candidato, sin el rostro del ‘número uno’ para los comicios. Este lunes se hizo pública la decisión de Jaime Mayor Oreja de no formar parte de la lista después de diez años al frente del PP en el Parlamento Europeo. Muchos estarán más pendientes del dedo de Rajoy que de los puntos que llevarán en su programa. El exministro del Interior no acudirá a Valladolid -a pesar de que seguirá en su cargo hasta los comicios- para evitar ser "foco de atención", según la dirección popular.

Ello supone que se vivirá una ‘pasarela Cibeles’ en Valladolid de posibles candidatos. “Lo decidiremos cuando toque”, ha advertido el presidente del Gobierno tras la renuncia de Mayor Oreja. Floriano calentó el ambiente cuando apuntó que se podría conocer este domingo, pero Cospedal ha rebajado la expectación al señalar este jueves que es “bastante improbable” que se haga efectivo el anuncio este fin de semana.

Muchas miradas están puestas en el ministro de Agricultura, Miguel Arias Cañete. El político andaluz estará presente en el cónclave, donde protagonizará una charla junto al presidente de La Rioja, Pedro Sanz, que se titula “Fuertes en Europa”. Una casualidad que, según el PP, se debe a que este debate se centrará en la importancia de la política agraria y el medio ambiente.

TENSIÓN POR LA DERECHA

Mayor Oreja es uno de los rostros más conocidos del sector más conservador del Partido Popular. Era el último que quedaba del núcleo duro del PP de los noventa de José María Aznar en la órbita de poder de Mariano Rajoy. Tras años en los que no ha dudado en criticar incluso la política antiterrorista de los populares, su decisión se ha interpretado también como otro duro golpe por la derecha al presidente.

“Él sigue con nosotros”, ha argumentado Rajoy, pero lo cierto es que ni siquiera irá a la convención. Desde el Congreso de Valencia en 2008, la convivencia con el ala más dura del partido no ha sido fácil para el presidente. Oficialmente no se habla de “ruptura” y “fracturas”, pero esta misma semana el eurodiputado Alejo Vidal-Quadras ha anunciado que dejaba el partido ante el “silencio” y la “indiferencia” que ha encontrado en la actual dirección.

En el PP ven cómo por primera vez toma cuerpo un proyecto que le puede arañar votos por su lado más áspero: Vox. Junto a Vidal-Quadras, se han embarcado en este proyecto José Antonio Ortega Lara -que se dio de baja en 2008- y Santiago Abascal, que ha acusado a Rajoy de “traicionar” los principios del PP.

EL DELICADO TEMA DE LAS VÍCTIMAS

Lo que no hubiera pensado hace años el Partido Popular es que su política antiterrorista le supondría críticas desde ese sector conservador y de las propias víctimas. La derogación de la doctrina Parot por parte del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) ha abierto un frente al Gobierno con este colectivo, que le ha llegado a reclamar que impidiera la salida de la cárcel de presos etarras.

Vox ha centrado parte de su discurso inicial en este tema y los golpes han llegado también de exdirigentes muy queridos en las filas populares como María San Gil. La expresidenta del PP vasco ha acusado al partido de “consentir” la “pesadilla” que se vive en el País Vasco.

Los populares harán frente a estas críticas el sábado en el cónclave con un acto dedicado a las víctimas al mediodía, en el que proyectarán un vídeo y al que han invitado a estos colectivos. “Este Gobierno ni ha negociado con ETA, ni negocia con ETA, ni va a negociar con ETA”, es el mantra que ha repetido en los últimos días la secretaria general para calmar a los inquietos por este tema.

¿EL ABORTO? ¿QUÉ?

Si el lado más ortodoxo ha presionado por el tema de las víctimas, el lado más ‘centrado’ ha presionado en los últimos meses contra la reforma de la ley del aborto planeada por el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón. Ha sido la gran fuente de problemas internos y llegó a debatirse en el Comité Ejecutivo Nacional de enero, un órgano en el que no abundan las discusiones ideologícas.

A pesar de los dardos que se han lanzado unos y otros, la reforma del aborto -cuya tramitación está empezando a retrasar el Gobierno- no será objeto de debate en la convención. ¿Conseguirá la dirección que todos callen ante esta polémica?

El presidente de Extremadura, José Antonio Monago, el ‘más rebelde’ contra la ley, estará en una charla con el ministro de Exteriores, José Manuel García-Margallo, sobre la marca España, mientras que Ruiz-Gallardón, el ideólogo de la norma, participará en un debate sobre la reforma de la Justicia. El guión escrito por Génova no les ha concedido un plano compartido.

UNA GRAN NACIÓN

“España, una gran nación”. Esta es una de las tres ponencias principales de la Convención -junto a la dedicada a la sociedad del bienestar y a la de empleo-. Cataluña es el gran desafío político que tiene el Gobierno y una cuestión que tiene fecha de caducidad: la consulta del 9 de noviembre.

Los populares llegan a Valladolid una semana después de haber desplegado todas sus fuerzas en la convención del PP catalán. Lo que no se esperaban es que entre estos dos actos se les colara un documento de FAES sobre cómo actuar ante el reto soberanista de Artur Mas. Un día después de que trascendiera la marcha de Aznar, su fundación lanzó este documento para desmontar los argumentos de los independentistas y contrarrestar el silencio del PP. Estar sin estar.

Lo que tiene en la cabeza la dirección del PP es escenificar su proyecto “nacional, integrador, solidario, plural, pero único”. Palabra de Cospedal.

EL MENSAJE OFICIAL

El lema de la convención, “España, en la buena dirección”, no deja lugar a interpretaciones. Los populares quieren que se instale en la sociedad el discurso del remonte de la economía que puso en marcha el presidente del Gobierno al inicio del curso político en septiembre de 2013 durante su tradicional acto en Soutomaior (Pontevedra).

El Partido Popular prevé renovar en esta cita su “compromiso con los españoles para hacer políticas de crecimiento económico y de creación de empleo”. Los populares han planteado como “eje” de la convención el balance de los dos años Gobierno, que han llevado, según Cospedal, a que la economía reaccione: “De la crisis en el PSOE, estamos pasando a la recuperación con el PP”.

Todos preparados para el festival más popular de los últimos años. Entradas agotadas.

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