POLÍTICA
01/03/2014 19:08 CET | Actualizado 01/03/2014 19:08 CET

Las aceiteras rellenables, prohibidas desde este sábado en bares y restaurantes

GTRES

Son parte de la decoración de bares y restaurantes... pero ya no lo serán más. Las aceiteras rellenables están prohibidas desde este sábado.

Así lo establece un real decreto aprobado el pasado 15 de noviembre por el Gobierno y que entró en vigor el 1 de enero. Sin embargo se permitió que los aceites de oliva adquiridos por el sector de la hostelería, restauración y catering antes del fin de 2013 pudieran seguir poniéndose a disposición del consumidor hasta el 28 de febrero.

A partir de ahora, los aceites deberán presentarse en envases etiquetados, estar provistos de un sistema de apertura que pierda su integridad tras su primera utilización y disponer de un sistema de protección que impida su rellenado una vez agotado su contenido original.

El Gobierno ha defendido la prohibición de las aceiteras que se puedan volver a llenar para uso en hostelería pese a que la Comisión Europea, tras analizar la posibilidad de extender esa obligatoriedad a toda la UE, la desechó.

Fue el pasado 23 de mayo cuando la Comisión Europea anunció la retirada de su plan para prohibir el uso de esos recipientes en los restaurantes europeos ante la polémica generada por la propuesta en varios países.

El comisario europeo de Agricultura, Dacian Ciolos, explicó entonces que habrá una nueva propuesta tras discutir con representantes de los consumidores y del sector hostelero, y que había quedado claro que la medida (que contaba con el respaldo de países productores como España, Italia, Grecia y Portugal) no contaba con un apoyo amplio, en especial entre los consumidores.

PARA MEJORAR LA CALIDAD

Para el departamento de Miguel Arias Cañete, el objetivo es mejorar la calidad del aceite de oliva, evitar fraudes y apoyar a los productores.

Agricultura ha venido explicando que esta prohibición debe verse con normalidad, porque tampoco se sirven ya en los locales botellas de otros productos (como el vino) sin etiquetar, y muestra el compromiso del Gobierno con el sector productor y cooperativo, que habían demandando esta medida para mejorar la imagen del producto.

Ante esta decisión, la Federación Española de Hostelería (FEHR) ha mostrado su temor por el hecho de que los nuevos formatos o envases que serán obligatorios próximamente supongan un incremento de los precios del aceite de oliva. También han llamado la atención sobre los aspectos medioambientales de la medida debido a que habrá un mayor uso de envases.