ECONOMÍA
14/03/2014 17:10 CET | Actualizado 14/03/2014 19:16 CET

Los expertos del Gobierno proponen bajar IRPF y sociedades pero limitar el tipo reducido del IVA

EFE

Menos IRPF, menos impuesto de sociedades, más gravámenes indirectos, algo que conllevaría el fin del IVA reducido salvo algunas excepciones. Eso es lo que propone el comité de expertos seleccionados por el Gobierno, que este viernes ha presentado su informe al Ejecutivo (y que puedes leer aquí) tras avanzar que su modelo no dejaría "títere con cabeza".

El comité propone rebajar el tipo mínimo del IRPF a entre el 19% y 20%, frente al 24,75% actual, y que el tipo máximo no supere "en ningún caso" el 50% (ahora está en el 52%) y que se vaya aproximando paulatinamente al tipo máximo promedio que se aplica en los países de la zona euro, situado en el 43,7% en 2013.

Según el documento, los 'sabios' apuestan por que la tarifa del impuesto se quede "en un máximo de cuatro tramos", con un tipo mínimo, que se aplicaría en el primer tramo y que se reduciría en "al menos" cuatro o cinco puntos desde el 24,75% actual.

Este mismo tipo mínimo, según proponen los expertos, es el que se aplicaría al ahorro como un gravamen único, frente a los tres actuales del 21% para las ganancias hasta 6.000 euros, del 25% hasta 18.000 euros y del 27% a partir de esta cifra.

ADIÓS AL IVA REDUCIDO

La comisión también pide la tributación al tipo general del IVA de bienes y servicios actualmente incluidos en el tipo reducido, salvo excepciones como la vivienda, servicios turísticos y transporte público.

En la actualidad, tributan además con el tipo reducido (del 10%) algunos alimentos (todos menos los de primera necesidad, incluyendo carne o pescado), el agua, la limpieza o las entradas a museos, entre otros. El tipo superreducido, del 4%, es "intocable" porque grava productos de "primera necesidad", según Manuel Lagares, presidente de la comisión de expertos. "Al tipo general tributan pocas cosas", ha argumentado Lagares.

La primera de las excepciones es la del IVA sobre la vivienda, cuya sujeción al tipo general no se considera adecuada "debido a las dificultades que introduciría en el proceso de liquidación del significativo 'stock' de viviendas nuevas sin vender que existe actualmente en España".

Elevar el tipo de IVA supondría además "incrementar el peso de la imposición sobre las transacciones inmobiliarias, lo que se considera menos eficiente que la opción de gravar periódicamente su valor patrimonial", señala.

Sobre los servicios turísticos, la comisión tampoco considera adecuada su tributación al tipo general, "pues perjudicaría gravemente la competitividad de este sector, ya que los principales países competidores de España siguen manteniendo un tipo reducido para el gravamen de las actividades turísticas".

La comisión "solo propondría" el incremento del tipo aplicable al turismo combinándolo con una reducción significativa de las cotizaciones sociales, "lo que podría resultar muy beneficiosa para este sector, pues es fuertemente intensivo en mano de obra".

La última excepción se refiere a los servicios de transporte público, y en ella la comisión advierte del "impacto sobre la oferta de trabajo" asociado a una amplicación del tipo general.

UN MENOR IMPUESTO DE SOCIEDADES

La Comisión de expertos también propone reducir el tipo nominal del Impuesto de Sociedades desde el 30% actual, que se encuentra entre los más elevados de los países del entorno, hasta alrededor del 20%.

Los expertos creen que esa reducción debería efectuarse por etapas, con una posición intermedia situada en torno al 25%. En paralelo, creen que debería surpimirse el régimen especial de las empresas de reducida dimensión existente hoy, "pues suele tener efectos muy negativos sobre la productividad, dado que supone un desincentivo para el crecimiento de las empresas, lo que les impide beneficiarse de las economías de escala".

Según el informe, la filosofía respecto a la reforma del Impuesto sobre Sociedades es eliminar algunos de los beneficios fiscales exigentes para permitir una reducción significativa de los tipos legales del impuesto, que son muy relevantes para incentivar tanto la inversión doméstica como la extranjera, "en particular en un contexto de fuerte y creciente competencia internacional".

VINO Y ALCOHOL

Entre otras propuestas está crear un impuesto sobre el vino, imitando lo que ha hecho Francia, y subir los impuestos especiales que gravan el tabaco y el alcohol para también equipararlos con los que hay en Europa.

Los expertos abogan porque los tipos de gravamen sobre el tabaco y el alcohol se revisen periódicamente para que se mantenga el peso del tributo respecto al precio de consumo, pero sobre todo, para equiparar gradualmente esos impuestos a los que rigen en Europa, restringiendo los consumos que se consideren perjudiciales.