POLÍTICA
21/04/2014 21:49 CEST | Actualizado 21/04/2014 21:50 CEST

Urkullu abre la 'Vía Vasca'

EFE

Un nuevo capítulo en la historia de ‘Las mil y una Españas’. En plena tensión por el futuro de Cataluña y la consulta soberanista del próximo 9 de noviembre, el lehendakari, Íñigo Urkullu, acaba de abrir un nuevo (y muy potente) frente en la organización territorial del Estado con una propuesta sobre el estatus del País Vasco.

Urkullu ha hablado alto y ha puesto sobre la mesa la intención del PNV de luchar por un cambio en la situación del País Vasco, movimiento que había entrado en una fase de adormecimiento tras el fracaso del plan Ibarretxe en 2005 y la posterior etapa de Gobierno socialista con Patxi López -respaldado por el Partido Popular-

Pero las cosas han cambiado y a poco más de un mes para las elecciones europeas, los nacionalistas vascos han retomado viejas reivindicaciones en un momento delicado por el pulso de Artur Mas, el inmovilismo de La Moncloa y la propuesta federalista sin antecedentes del PSOE.

¿Qué quiere Urkullu? El lehendakari ha dado el pistoletazo de salida de esta nueva fase en la celebración este domingo del Aberri Eguna -día de la Patria vasca-. El peneuvista quiere un “nuevo estatus político” para su comunidad, por lo que es, a su juicio, la hora del "diálogo, la negociación, el acuerdo y la ratificación", que es "la alternativa que en Europa se abre paso desde la base, la de Escocia, Flandes, de Cataluña y de Euskadi en Europa".

Los planes del Ejecutivo autonómico pasan por ir “estructurando” el pueblo vasco, "contando con la voluntad" de Navarra y el País Vasco francés, "definiendo la Euroregión" y "partiendo de acuerdos inclusivos" en la comunidad para avanzar en un autogobierno "dinámico y progresivo".

En definitiva, Urkullu tiene en mente una relación bilateral entre Euskadi y el Estado, algo que se enmarca en un “modelo confederal”.

El PNV ha tendido la mano, según el presidente del EBB, Andoni Ortuzar, para que desde el “diálogo y el acuerdo”, Euskadi “pueda ser lo que los vascos quieren de forma mayoritaria que sea: una nación más dentro de Europa”.

Tras el baño de ‘vasquismo’ del Aberri Eguna, llega el momento de mover las fichas y reaccionar ante el complicado escenario que ha abierto Urkullu.

MONCLOA MINIMIZA EN PÚBLICO LA SITUACIÓN

El Gobierno no ha salido en tromba este lunes tras el anuncio de Urkullu. El encargado de contestar ha sido el ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación, José Manuel García-Margallo, que está siendo una de las escasas voces del Ejecutivo que se atreve a hablar también de Cataluña más allá del ‘respeto a la ley’ del argumentario.

En declaraciones difundidas por TVE desde Tashkent (Uzbekistán) -donde se encuentra de viaje oficial-, Margallo ha respondido a Urkullu que el Ejecutivo está “perfectamente dispuesto a dialogar, dentro de la ley, siempre que sea un diálogo entre todos”.

En este sentido, Margallo ha lanzado el mensaje de que “las decisiones de unos a todos afectan”.

Este paso adelante de Urkullu coincide además con el cambio en la dirección del PP en el País Vasco. Los populares cuentan ahora con Arantza Quiroga como nueva lideresa tras una transición que al final se complicó y se convirtió en un duelo de poder que traspasó las fronteras vascas y se instaló hasta en la misma calle Génova.

La nueva dirección popular tiene que gestionar este nuevo capítulo con las sombras acechantes de las críticas del sector más duro, que sostiene que la nueva generación no está plantando cara con suficiente fuerza a los nacionalistas y la izquierda abertzale.

El presidente del PP de Guipúzcoa y parlamentario vasco, Borja Sémper, ha pedido "sensatez" al PNV y ha manifestado que "Euskadi no tiene un problema con el resto de España" sino un problema de cómo "organizarnos para ser mejores y más competitivos".

LOS SOCIALISTAS APUESTAN POR EL MODELO FEDERAL

El PSOE -el único partido que ha conseguido arrebatar la Lehendakaritza al PNV durante una legislatura- se ha mostrado a favor del diálogo, pero ha descartado la opción de Urkullu de un nuevo estatus como nación de Europa, según el ‘número tres’ de Ferraz, Óscar López.

Los mensajes del lehendakari son "cáscaras vacías que no tienen detrás nada más", han dicho además los socialistas vascos, que piensan que lo propuesto por el PNV es “confuso, equívoco, engañoso”.

El portavoz del PSE-EE en el Parlamento Vasco, José Antonio Pastor, ha pedido al PNV que se sumen a la propuesta federal del PSOE -pactada por Alfredo Pérez Rubalcaba y sus barones en la ‘Declaración de Granada’-, ya que es, en su opinión, la “única solución para dar un encaje adecuado a los nacionalistas vascos y catalanes y al conjunto de los españoles”.

Ante estas palabras, Urkullu ha hablado de nuevo este lunes a través de Facebook. “Sólo he escuchado críticas y lecciones de quienes no respetaron el acuerdo alcanzado con Cataluña, de quienes para los que nunca es el momento oportuno para hablar de un nuevo estatus para Euskadi, de quienes su partido en Madrid no pierde oportunidad para vaciar de contenido nuestro actual Estatuto mediante leyes básicas". Por ello, ha lamentado que no ha oído ni una palabra sobre “el incumplimiento flagrante y sistemático de una ley orgánica como es el Estatuto de Autonomía”.

Según Urkullu, los problemas "no se resuelven pegando siempre una patada al balón hacia delante".

El balón ya está en campo. El partido ha comenzado.

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