NOTICIAS
23/04/2014 20:15 CEST | Actualizado 23/04/2014 23:22 CEST

Real Madrid - Bayern de Múnich: Esfuerzo gigante del Madrid (1-0)

El fútbol da segundas oportunidades. Tras la racanería planteada por un entrenador como Mourinho, su negativo en los banquillos, Pep Guardiola, se presentó en el Bernabéu con la valentía de siempre mostrando un juego brillante que apabulló al Madrid en su estadio.

Los de Ancelotti aguantaron los primeros veinte minutos el dominio alemán, ante el pasmo de la grada, que temía que su equipo se doblase como un paraguas ante el vendaval de fútbol del Bayern.

Cuando las ráfagas menguaron, el Madrid abrió los ojos y Cristiano envió el balón en largo para Coentrao, que superó la espalda de los defensores germanos y centró a la derecha para que Benzema, libre de marca, empujara a placer a la red.

Parecía que el Madrid jugaba mejor tras el gol, aunque todo era un espejismo. El Bayern seguía dominando la pelota aunque, eso sí, sin crear grandes problemas a Casillas.

Su dominio era constante, sí, pero chocaba con el esfuerzo colectivo de los madridistas. Las internadas de Robben, sobre todo, y de Ribery, con permiso de Carvajal, se estrellaban contra la buena defensa blanca. Pepe y Ramos cerraban el área conteniendo a Mandzukić, mientras que Xabi Alonso tapaba los huecos en la media. Isco por la izquierda y Di María por la derecha, eran solidarios por los costados. Libres quedaban Modric, Cristiano y Benzema, para lanzar el ataque.

Aún así, al Madrid le faltaba salir de su campo, deshacerse del todo del dominio del Bayern, cuya identidad se parece muy mucho a aquél Barcelona que cautivó al mundo. Guardiola ha implantado la misma filosofía: tener la pelota y presionar arriba cuando se pierde.

UN MEJOR MADRID EN EL SEGUNDO TIEMPO

Pero esa superioridad del primer tiempo se fue diluyendo conforme transcurría la segunda parte. El Madrid dio un paso hacia adelante y presionó más la salida del balón alemana. El partido parecía otro pero en realidad era el mismo. La diferencia radicaba en que el fuelle se iba agotando en ambos bandos.

El Bayern presionaba con menos fuerza cada vez y el Madrid conseguía tener el balón más tiempo. Eso permitió ocasiones a jugadores físicamente tocados como Ronaldo, que aguantó 70 minutos sobre el césped.

Su esfuerzo se lo agradeció el Bernabéu antes de que diera paso a Gareth Bale. Antes Guardiola había refrescado al Bayern metiendo a Gotze, Müller y Javi Martínez.

Distintas caras para un mismo guión, porque el Madrid buscaba el área por la vía rápida y el Bayern a base de toque y toque. Pero los de Ancelotti cada vez defendían con mayor comodidad y llegaban más claramente a la portería rival.

Bale tuvo varias arrancadas que parecían la antesala del segundo tanto, pero no tuvo acierto ni precisión.

Los últimos minutos se llenaron de épica y nerviosismo y ahí apareció Casillas. Cuando el partido llegaba a su fin, Modric erró infantilmente al no despejar en el área, regalando el cuero a Gotze. El alemán fusiló al guardameta madridista, que tiró de reflejos con una bonita estirada para despejar el peligro. Y al final, como casi siempre, 1-0 y Casillas de portero.

Photo gallery Real Madrid - Bayern de Múnich See Gallery