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03/05/2014 18:07 CEST | Actualizado 03/05/2014 18:07 CEST

El Vaticano afirma que ignorar los abusos ha tenido "devastadoras repercusiones"

REUTERS

La Comisión del Vaticano para la protección de menores instituida por el papa Francisco ha afirmado este sábado que las consecuencias de "no escuchar cuando se sospechaba de un abuso" y la "falta de ayuda a las víctimas de abusos" han tenido "devastadoras consecuencias".

La comisión presentará programas de preparación, educación y formación en respuesta a los abusos a menores para fomentar la responsabilidad local en todo el mundo y el intercambio mutuo de "prácticas mejores", según ha informado el arzobispo de Boston, cardenal Sean O' Malley, máximo responsable de la diócesis donde surgieron los primeros escándalos en Estados Unidos, en una rueda de prensa en el Vaticano.

Los primeros miembros de la Pontificia Comisión para la Protección de los Menores se han reunido por primera vez en la Casa de Santa Marta del 1 al 3 de mayo.

En la Conferencia también estaba presente Marie Collins, víctima de abusos sexuales a los 11 años y miembro de esta Comisión, quien ha comentado que se iba de esta primera reunión "con sensaciones muy positivas y esperanza".

Así el arzobispo de Boston ha explicado que los estatutos que presentarán al Papa incluirán "propuestas específicas que hagan hincapié en la sensibilización de la opinión pública sobre las trágicas consecuencias del abuso sexual y de las devastadoras repercusiones de no escuchar o no informar cuando se sospecha un abuso, así como de la falta de ayuda a las víctimas de abusos sexuales y a sus familias".

Por otro lado, O' Malley ha expresado su "profunda solidaridad con todos los que han sido víctimas de abusos sexuales cuando eran niños o adultos vulnerables", al tiempo que ha detallado que desde el comienzo de las sesiones de trabajo han adoptado el principio de que "el bien de un niño o de un adulto vulnerable es prioritario a la hora de tomar cualquier decisión".

Sobre el desarrollo de los encuentros, ha explicado que cada uno de los miembros ha compartido "ideas, experiencias y aspiraciones" sobre esta Pontificia Comisión y que se han discutido "la naturaleza y los objetivos" de la misma. Además se ha puesto de manifiesto que se llevará a cabo en un futuro "la ampliación de sus miembros para incluir a personas de otras zonas geográficas y de diversas competencias".

EL PAPEL DE LA COMISIÓN

En esta línea, el arzobispo de Boston ha comentado que han examinado muchas propuestas sobre la forma en que la Comisión "podría colaborar con expertos de sectores relacionados con la salvaguardia de los menores y los adultos vulnerables" y que se han encontrado con varios miembros de la Curia romana de cara a una "futura cooperación", entre ellos representantes de la Secretaría de Estado, de la Congregación para la Doctrina de la Fe, de la Congregación para el Clero, de la Oficina de Prensa de la Santa Sede y de la Gendarmería Vaticana.

La Comisión ha explicado que "es muy importante asegurar la responsabilidad de la Iglesia, incluida la puesta a punto de medidas y procedimientos eficaces y transparentes" y que por eso propondrán al Papa "unos estatutos que expresen con más precisión la naturaleza de la Comisión, su estructura, su actividad y sus objetivos". Ha precisado que "la Comisión no tratará los casos individuales de abusos, pero podrá presentar sugerencias sobre las normas para garantizar la responsabilidad y las mejores prácticas".

También ha subrayado la importancia de que los católicos se comprometan a que las parroquias, escuelas e instituciones "sean lugares seguros para todos los menores", y ha asegurado comprometerse a que "los niños y los adultos vulnerables estén protegidos de los abusos".

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