POLÍTICA
19/05/2014 21:57 CEST | Actualizado 20/05/2014 02:42 CEST

El debate a seis: Del "España va mejor" de Pons a la "primavera democrática" de ERC

Hace apenas cinco días se jugó el primer gran partido de la campaña de las europeas con el debate entre Miguel Arias Cañete (PP) y Elena Valenciano (PSOE). Un juego de dos, encorsetado, con poca Europa en los discursos. Y a la mañana siguiente se dinamitó el panorama electoral con las palabras sobre el machismo que acompañarán al exministro durante el resto de su vida política.

Este lunes tocaba el segundo partido televisado. Pero esta vez, en vez de con los dos grandes protagonistas, un debate a seis. Con el bipartidismo en caída libre, con las expectativas electorales en ascenso -y que hace apenas unos años ni soñarían- de partidos como IU y UPyD y con la cuestión catalana impregnando cada centímetro de la vida política, el campeonato se asemejaba mucho más a lo que se vivirá el próximo 25 de mayo.

Los míticos estudios Buñuel de TVE han sido el escenario del combate dialéctico entre candidatos de los seis grupos con representación en el Parlamento Europeo. Bajo la moderación de la periodista María Casado -cuyo papel queda desdibujado al estar pactado todo el funcionamiento por parte de los partidos- se han sentado en la misma mesa Esteban González Pons (PP), Ramón Jáuregui (PSOE), Willy Meyer (Izquierda Plural), Ramon Tremosa (Coalición por Europa), Francisco Sosa Wagner (Unión Progreso y Democracia) y Josep Maria Terricabras (La Izquierda por el Derecho a Decidir).

Y en esta ocasión han hablado mucho (pero mucho) más sobre Europa que Cañete y Valenciano.

En un tono educado en la mayoría de ocasiones y especialmente en la primera parte del debate de casi dos horas, han ido exponiendo sus principales preocupaciones. Desde el Corredor Mediterráneo de CiU hasta el estatuto para las víctimas del PP, pasando por el Código Deontológico sobre corrupción del PSOE y la lucha contra la pobreza energética de Izquierda Unida.

SE ACABÓ LA PAZ

Pero, claro, por mucho que lo han intentado… al final los temas nacionales acaban floreciendo. González Pons ha sido el primero en disparar en su terreno y ha convertido sus propias intervenciones en un cuento bien estudiado sobre la recuperación económica. “España va mejor”, “España es la Alemania del sur”, “se crean 7.000 puestos de trabajo diarios”... Tocaba vender datos ‘salmón’, la columna en la que se apoya el PP para intentar sustentar una victoria el próximo domingo.

Por supuesto, Pons no se ha olvidado de la “herencia recibida”, algo que molesta y escuece profundamente al PSOE. Jáuregui no ha podido aguantar y le ha replicado que la “herencia está caducada” como los “yogures de Cañete”.

El ‘y tú más’ es un filón para el resto de formaciones. Izquierda Unida sigue inmersa en su campaña contra el bipartidismo y la posible coalición de gobierno que llevan repitiendo desde el inicio de la campaña. Y, sobre todo, Meyer ha querido cargar contra el “bipartidismo económico”. Ojo, que Jáuregui no ha podido evitar ante estas críticas recordar el apoyo de la federación de izquierdas a José Antonio Monago en Extremadura.

UPyD no se queda corta en críticas al bipartidismo. Sosa Wagner ha denunciado el dominio de los grandes partidos con tanta pasión como ha puesto como ejemplo para Europa a Cervantes, Bach, Rubens y Mozart.

CiU y ERC se han apuntado al carro. Y los tentáculos del mismo bipartidismo llegan, según el nacionalista Tremosa, a todos los temas en el Parlamento Europeo, hasta incluso la prohibición de expresarse en catalán.

DE LA “PRIMAVERA DEMOCRÁTICA” AL “SOMOS HERMANOS”

Aunque ha tardado un poco en entrar en el juego, el tema catalán se ha colado en la mayoría de las intervenciones -fuera el que fuera el tema-. Los que más han aprovechado sus intervenciones han sido Tremosa y Pons, con Terricabras con la medalla de bronce.

Si Tremosa decía que la consulta no ahuyenta las inversiones extranjeras en la comunidad, Pons respondía con “somos hermanos”. “Quiera a España como yo a Cataluña”, ha agregado Pons, que se sentía cómodo en el tema y no lo ha esquivado en ningún momento.

“El proceso independentista no asusta a los inversores, que se encuentran muy, muy a gusto en Cataluña”, ha apoyado Terricabras. Ante este rifirrafe -medido por el contador- Sosa Wagner ha criticado la obsesión de los nacionalistas por sacar el tema. “El nacionalismo es la peor enfermedad que puede hoy contraer Europa”, ha dicho ante los otros candidatos.

¿Qué pensarán en Cataluña cuando vean el debate de los candidatos? El representante de ERC tiene claro que en la comunidad se está viviendo una “primavera democrática”.

Menos referencias han hecho a la corrupción. Aunque Jáuregui y Pons han tocado en algún momento el tema, las palabras Bárcenas y ERE no se han escuchado durante el programa de máxima audiencia.

Sí han entrado más en el juego sobre el duelo Cañete-Valenciano. “Machista” y “clasista”, esos son los adjetivos que ha dedicado Jáuregui al exministro, a la vez que la he pedido a Pons que pidiera perdón por las palabras de su compañero. La respuesta: el famoso tuit de Elena Valenciano sobre el futbolista Ribery.

El próximo lunes los seis protagonistas lo recordarán ya con los votos en los bolsillos. ¿Le servirá a Pons su “España va mejor”? ¿Y a Jáuregui su voto contra los recortes de Rajoy? ¿Meyer y Wagner tendrán éxito con su lucha contra el bipartidismo? ¿Rentabilizarán ERC y CiU en las urnas sus proclamas “democráticas” a favor de la consulta?

El domingo los ciudadanos les contestarán en las urnas. Por cierto, ¿se han dado cuenta de que en la mesa todos los candidatos eran hombres?