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21/05/2014 07:51 CEST | Actualizado 23/05/2014 15:34 CEST

11 golosinas con sabor a todo menos a chuchería

Los productos que se muestran abajo podrían formar parte de una gran fábrica de chucherías a lo Willy Wonka. Solo que sin la magia de la película de Tim Burton. Aquí tenéis once ejemplos de las golosinas más repugnantes y absurdas, aunque también imaginativas, que se pueden encontrar en el mercado.

Chicles con sabor a albóndiga, chocolatinas con sabor a hamburguesa o gelatinas que simulan la cera de los oídos son algunas de estas ‘delicias’ dulces cuyo único objetivo es arrancar unas buenas risas… o quitar el apetito a más de uno.

  • Chicles con sabor a albóndiga
    Chicles con sabor a albóndiga
    mcphee.com
    Con el eslogan ‘Hearty Italian style’ (en español, ‘Al más puro estilo italiano’) este producto podría hacer la boca agua a los amantes de las auténticas albóndigas italianas, pero al tratarse de un chicle… ¿Quién quiere ese sabor en su boca? Con esa pinta hay algo que sí está claro: olvídate de presumir de un aliente fresco.
  • Chocolatinas con sabor a hamburguesa
    Chocolatinas con sabor a hamburguesa
    amazon.com
    No sabemos hasta qué punto una chocolatina puede adquirir el sabor de la hamburguesa, pero teniendo en cuenta que se trata de un producto japonés todo es posible. Con el nombre Every Burguer este invento puede ser la solución para los adictos al chocolate y a los menús maxi de hamburguesa. Es un producto dos en uno.
  • Gelatina líquida de sangre, pis y saliva
    Gelatina líquida de sangre, pis y saliva
    niftycandy.com
    Aunque estas chucherías se venden en un pack con el nombre ‘Crime scene candy’ (en español, ‘Chucherías de la escena de un crimen’) lo cierto es que su sabor es dulce, lo que es todo un alivio. Que sus colores no te engañen: no saben ni a sangre ni a pis ni a saliva.
  • Piruleta de queso azul
    Piruleta de queso azul
    lollyphile.com
    La única forma de pensar en el queso como un postre es presentándolo a la francesa con un poco de miel o en forma de tarta, pero eso no ha sido un impedimento para que la marca Lollyphile invente su piruleta con sabor a queso azul. Esta no es su única ocurrencia; también las hay con sabor a absenta o leche materna.
  • Caramelo con sabor a mantequilla
    Caramelo con sabor a mantequilla
    mcphee.com
    En este caso el nombre sí que se corresponde con el sabor. Al meterte a la boca este caramelo con sabor a mantequilla sólo pensarás en una tostada bien caliente en la que untarlo.
  • Gragea con sabor a jabón o vómito
    Gragea con sabor a jabón o vómito
    jellybelly.com
    La firma Jelly Belly ha hecho un guiño a los fans de Harry Potter con un juego en el que probarás al azar los caramelos que comen los protagonistas de la saga. Los llamativos colores de las grageas no se corresponden con su sabor: vómito, jabón o pedo son algunas de las perlas que te pueden tocar al hacer girar la ruleta.
  • Kit Kat de wasabi
    Kit Kat de wasabi
    kit kat
    En España, lo típico es comprar un Kit Kat de chocolate blanco o negro, pero en Japón el abanico de posibilidades es muy amplio. Los japoneses pueden optar a una gran variedad de sabores que se asemejan a una broma de mal gusto. Además del Kit Kat de wasabi, también hay de té verde, pimienta o lima.
  • Galletas de avispa
    Galletas de avispa
    mundofamacorea.net
    No aptas para los que tienen pánico a las avispas, cada una de estas galletas de arroz contiene cinco o seis de estos insectos. Según sus creadores, un grupo de apicultores japoneses, las avispas proporcionan un “jugoso” sabor dulce. El proceso de elaboración es todo un ritual: las avispas se hierven en agua, luego se secan y finalmente se colocan sobre las galletas para hornearlas.
  • ‘Spermies’
    ‘Spermies’
    flickr.raydawg88
    No nos detendremos mucho en esta extraña gominola. Nos limitamos a citar la frase con la que se anuncia: ‘Spermi: la chuchería que te gusta tragar’. Ahí queda eso.
  • Gelatina de cera de los oídos
    Gelatina de cera de los oídos
    bookofjoe.com
    Pese a que el recipiente es una oreja de plástico y la forma de comerla es empleando un palillo de plástico, el sabor de esta gelatina no se parece al de la cera de los oídos. Tranquilos, sabe a naranja.
  • Brillo labial con sabor a patatas fritas
    Brillo labial  con sabor a patatas fritas
    amazon.com
    No se trata exactamente de una chuchería, pero llama la atención. Se trata de un brillo de labios con sabor a patatas fritas ‘no apto’ para usar antes de besar a la pareja. ¿O sí?

#CuandoElDescansoEsUnSueño