POLÍTICA
23/05/2014 07:04 CEST | Actualizado 23/05/2014 07:04 CEST

Paloma López (IU): "PP y PSOE dirán que han ganado, pero van a perder"

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Paloma López (Madrid, 1962) es la apuesta de Izquierda Unida por el empleo. Tras 30 años dedicada a la vida sindical, esta profesora de formación ha dado el salto a la política como número dos de Willy Meyer, dejando atrás la Secretaría de Empleo y Migraciones que ocupaba en CCOO. Pese a la ajetreada labor de campaña, se muestra "ilusionada", quizás porque las encuestas apuntan a unos buenos resultados para su formación.

Los sondeos les dan entre cinco y seis escaños, ¿es lo que esperaban?

Somos optimistas porque partíamos de dos escaños en las últimas elecciones y lógicamente parece que vamos a crecer. Veremos cómo evoluciona todo pero nuestra valoración en un principio es positiva. Veremos.

Sin embargo, su candidato logra apenas un 4,5 de valoración…

Bueno, es muy difícil cuando tienes sólo un parlamentario allí en Bruselas que tiene que realizar el trabajo comparable a los 23 eurodiputados del PSOE y del PP. Particularmente, nosotros estamos muy satisfechos con su trabajo.

La ciudadanía reclama cada vez más la renovación de la clase política y, sin embargo, IU presenta por tercera vez consecutiva a Willy Meyer como candidato, ¿qué tiene que decir?

IU presenta por tercera vez a Meyer porque hemos valorado que su experiencia tiene que ser aprovechada por los que vamos en la lista. El resto de la lista está completamente renovada, tanto parlamentariamente como de vinculación a otras organizaciones y movimientos sociales. Posiblemente nuestra lista sea la más renovada. La propuesta de Willy Meyer es porque hay aprovechamiento de la experiencia y del buen trabajo. No hay problema de renovación en nuestro caso, sí en otros partidos que llevan a las mismas personas de forma permanente y las llevan de un sitio a otro.

Su caso sí que es algo nuevo, usted lleva muchos años dedicada al sindicalismo, ¿por qué este paso a la política?

Porque las políticas que afectan ahora a los trabajadores se determinan en Europa: rebaja de salarios, aumento de la edad de jubilación, el empeoramiento de las pensiones, la pérdida de condiciones laborales. Todo se determina desde las políticas europeas por una suerte de coalición lamentable entre la derecha, una parte importante de la socialdemocracia y los liberales. Eso es lo que me ha llevado a pensar que, para defender los intereses de los trabajadores, era un buen momento para dar un salto y hacerlo desde el marco europeo.

No parece que vaya a haber un cambio en esa coalición, veíamos que esta semana Merkel anunciaba una “gran coalición” para formar la Comisión, ¿qué papel le deja a la Izquierda Europea en el Parlamento?

Se va a configurar un Parlamento más complejo de lo que se preveía. Por lo que parece por las encuestas que conozco, va a ser la primera vez que no va a ser un Parlamento de centro-derecha, sino con mayoría de centro-izquierda. Vamos a ver cómo se establece, porque estamos viendo el crecimiento del euroescepticismo y de la extrema derecha eurófoba y excluyente. Eso va a hacer que realmente, si se valora que hay que hacer política para las personas, recuperando la idea de una Europa más plural y pensando más en los ciudadanos, a lo mejor no tenga tanta cabida esa 'gran coalición'. Si se establece, tendrán que ser los conservadores y la socialdemocracia quienes den explicaciones a la ciudadanía: por qué en una campaña electoral dicen unas cosas y cuando llegan a los órganos de gobierno hacen políticas diferentes. Si quieren ganar credibilidad, no pueden seguir diciendo unas cosas y luego practicar unas diferentes cuando hacen política.

En España también ha sonado una música similar con las declaraciones de Felipe González...

La irrupción de González ha sido muy llamativa, poniendo de relieve algo que estaba circulando y que se veía desde hace tiempo. Lo que hace es ratificar algo que ya se había escenificado en el Congreso en 2013, cuando PSOE y PP firman el Pacto por Europa, donde adoptan tres medidas a las que nos vamos a oponer. Una de ellas es la aceptación de la directiva Bolkestein, que es un destrozo sobre la liberalización de los servicios y un destrozo para los trabajadores y sus condiciones laborales, que además facilita el dumping social y laboral. Otra es el Tratado de Libre Comercio. Desde IU, Izquierda Plural y la Izquierda Europea vamos a votar que no por un Tratado que va a suponer una pérdida de aproximadamente un millón de puestos de trabajo para Europa. Nosotros hacemos una apuesta decidida por un empleo de calidad, por otra economía y por otra fiscalidad, y no vamos a entrar en este juego. Espero que la gente reflexione. Sé que el día 25 tanto PP como PSOE dirán que han ganado, pero la única realidad es que ambos van a perder escaños y apoyo ciudadano. Quien está ganando apoyo ciudadano es un proyecto consolidado como IU, que gana en credibilidad porque demuestra dónde está y que hace una política distinta.

¿Temen ustedes que partidos como Podemos o Primavera Europea les adelanten por la izquierda y les resten apoyo popular?

No, en absoluto. Hay partidos con programas similares al nuestro, pero ellos obtienen una franja de voto que es la que es. No nos tiene especialmente preocupados, ni inquietos. Tenemos un proyecto consolidado, estamos en las instituciones, gobernamos, somos un proyecto creíble y somos la izquierda real que tiene posibilidades reales.

¿Y la abstención les preocupa?

Sí, muchísimo. A lo mejor otros lo hacen en clave electoral, a nosotros nos preocupa por lo que supone de desafección de la ciudadanía a la política. Queremos propiciar que la gente participe en política, que viva la política y que se oiga su voz. Hemos participado en muchas movilizaciones en la calle con las mareas, con las marchas y con los trabajadores defendiendo sus intereses. Hemos estado en la calle, pero también hay que estar en las instituciones, porque es la movilización definitiva que hace que se puedan cambiar las cosas. Una abstención que obedece a la desafección política es muy preocupante. Por eso nuestra primera llamada es a la gente, a que vaya a votar y que lo hagan por políticas de cambio y alternativas. Si quieren ver el cambio, tienen que ir a votar.

¿Cree que España debería salir del euro?

No, en absoluto. En este momento no hay una situación que plantee una salida del euro. Es verdad que la construcción europea se ha hecho atendiendo a la competencia comercial y a la valoración de otros elementos, no desde un valor monetario. Nos falta la armonización de la política fiscal y la democratización del Banco Central controlado por el Parlamento que sirva a los intereses de las personas. No hubiese sido necesaria una devaluación salarial si el BCE, como la Reserva Federal americana, hubiese puesto en marcha otras políticas monetarias. Nosotros apostamos por una Banca Pública que separe la banca especulativa de la productiva, que dé dinero a la producción y a la generación de empleo. Tiene que variar la construcción de Europa, pero la opción no es la salida del euro.

Una de sus propuestas es destinar el 3% del PIB a creación de empleo y crecimiento sostenible. ¿Cómo pretenden articularlo?

Ahora mismo el presupuesto es un 1% del PIB y, lamentablemente, asistimos cada período a una rebaja de ese presupuesto. Decimos que tiene que aumentar al 3%. Ese dinero se puede sacar con facilidad a través de otra política fiscal, de la lucha contra el fraude fiscal, de la lucha contra los paraísos fiscales y de auditar la deuda en los países haciendo una quita de la deuda ilegítima, que nos ahoga el pago de los intereses. Hay dinero, sólo hay que adoptar las decisiones políticas adecuadas.

Esas partidas hay que dedicarlas a empleo de calidad y productivo. Proponemos destinarlo un plan de reindustrialización para Europa, que puede generar una cantidad muy importante de empleos, pero también a servicios públicos, atención a las personas, educación, sanidad, vivienda…

También proponemos una política agraria diferente. Se habla de las subvenciones. Nosotros no compartimos que se den a extensiones agrarias, sino a la producción, algo que no ocurre ahora. Hacemos una propuesta que atienda a los 800.000 trabajadores del campo que están desasistidos y que las ayudas se den en base al empleo de calidad. Apostamos por las cooperativas, por empresas de la economía social y por los autónomos. Medidas muy vinculadas al empleo. Nos hubiese gustado que el debate de estas elecciones hubiese girado sobre empleo en vez de perdernos en anécdotas elevadas a categoría.

Aprovecho para preguntarle sobre ese tema, ¿cómo valora las declaraciones de Cañete y sus disculpas tardías?

Valoro mal toda declaración que se hace con relación a las políticas de género que se sacan de lo que es verdaderamente la política de género. Se hacen declaraciones disonantes, aunque en el caso del PP no nos sorprenden, porque nos tienen acostumbrados. La ley del aborto es una muestra de lo que piensa el PP. Asistimos con demasiada frecuencia a este tipo de declaraciones, pero no vamos a hacer un catálogo. Nosotros pensamos que el debate de género a veces se descontextualiza. Las políticas para las mujeres se hacen desde la política económica. Por tanto, todo aquel partido que hace políticas económicas que reducen los servicios sociales, la igualdad de oportunidades para hombres y mujeres, que rebajan las pensiones y los salarios, quienes contribuyen a la apuesta por esas políticas económicas que deterioran las condiciones de las mujeres, no se puede decir que sean precisamente feministas.

Ustedes también proponen adoptar el horario de Greenwich.

Es que realmente España está fuera de su franja horaria por una situación que viene de la Segunda Guerra Mundial, por la alianza entre el franquismo y los nazis. Eso no se ha corregido y nos genera distorsiones. Sería razonable normalizar ese cambio del horario y ajustarlo a lo que tiene que ser el horario que nunca debió de quitarse.

Defíname en pocas palabras a sus rivales políticos: ¿Miguel Arias Cañete?

Atiende exclusivamente a sus amigos de los lobbies para hacer política.

¿Elena Valenciano?

Un rostro amable para seguir haciendo las mismas políticas de austeridad.

¿Sosa Wagner?

Vistas las últimas declaraciones de UPyD, un partido que tiene que pensar demasiado qué van a hacer. Desde el plano personal no le conozco.

¿Pablo Iglesias?

Posiblemente lo que significa cuando se quiere lanzar una figura desde un determinado medio de comunicación.

¿Vidal Quadras?

La ruptura por la extrema derecha que no es beneficiosa en ningún país.

¿Jean Claude Juncker?

El expresidente de un país como es Luxemburgo, un paraíso fiscal. Con eso queda dicho todo.

¿Martin Schulz?

El candidato de la socialdemocracia que pudo gobernar con la izquierda real en Alemania y no lo ha hecho y que, nada más ser nombrado candidato, dijo que le parecían bien los recortes de Rajoy

¿Alexis Tsipras?

Un candidato con solvencia. El mejor valorado posiblemente de toda Europa. Está demostrando el poder que tiene la gente en Grecia a través de Syriza.

¿Cómo lleva la campaña?

La llevo bien. Estoy sorprendida e ilusionada. El trabajo de los militantes es extraordinario, nos llenan de energía cada vez que tenemos un acto. Estoy impresionada con la ilusión y el trabajo. Me dicen los compañeros que la gente está volcada y se está viendo el interés que tiene la gente por el cambio y por una alternativa de gobierno consolidada y creíble.

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