ECONOMÍA
05/06/2014 11:49 CEST | Actualizado 05/06/2014 11:50 CEST

El BCE ultima una histórica rebaja de tipos y nuevas medidas para reactivar el crédito

EFE

El Banco Central Europeo (BCE) celebra este jueves su reunión del mes de junio en medio de una gran expectación de los mercados, que dan por descontado que anunciara un paquete de medidas "de calado", que podría incluir una rebaja de los tipos de interés, situar la tasa de depósitos en negativo o medidas para favorecer el crédito, aunque se descarta un programa de compra de deuda a gran escala.

Desde que Mario Draghi asegurara en la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno de mayo que la institución se encontraba "cómoda" con la idea de actuar en la reunión de junio para luchar contra la baja inflación y la apreciación del euro, el mercado no ha dejado de especular con cuáles serían esas medidas en medio de filtraciones y declaraciones de los miembros del organismo.

La idea de que este jueves el BCE ofrecerá novedades está ya descontada por los mercados, y los últimos datos de inflación de la eurozona, que bajó desde el 0,7% al 0,5% al mayo, y de Producto Interior Bruto (PIB), que ralentizó su crecimiento al 0,2% en el primer trimestre, no hacen más que respaldar esta expectativa.

En declaraciones a Europa Press, el estratega de mercados de IG Daniel Pingarrón destaca que el BCE está preocupado por que la inflación continúe descendiendo o se mantenga demasiado baja durante un tiempo prolongado.

Asimismo, Draghi también teme que el mercado de divisas impulse al euro a niveles muy elevados, por encima de los 1,40 dólares, lo que restaría competitividad al sector exterior y presionaría más a la baja a la inflación.

REBAJA DE TIPOS Y DEPÓSITOS EN NEGATIVOS

De todas las medidas, la que parece más probable es una rebaja de los tipos de interés desde el 0,25% a un nuevo mínimo histórico del 0,10% o al 0,15%, así como colocar la tasa a los depósitos de los bancos europeos en el BCE en negativo, con un interés del -0,10% o el -0,25%.

El analista de XTB, Javier Urones, cree que el recorte de la tasa rectora no va a tener un "impacto relevante" ni en los mercados, pues está descontado, ni en la economía real, ya que el problema no es un acceso caro al dinero por parte de los bancos, sino la escasa fluidez del mismo hacia la economía real.

Respecto a la tasa a los depósitos, Urones piensa que estaría destinada a solventar en parte la poca fluidez de capital a la economía real, aunque añadió que en las últimas semanas los bancos ya han ido retirando parte de sus depósitos del organismo europeo, por lo que su impacto sería poco relevante. Para Pingarrón, su efecto es "incierto" y su potencial "muy variable".

APOYO AL CRÉDITO

Sin embargo, las analistas de Bank of America Merrill Lynch apuntan que el BCE se esforzará en demostrar que puede hacer algo más que recortar tipos, sin llegar a aprobar un programa de compra de deuda, aunque no hay un consenso sobre las herramientas para luchar contra la inflación.

Tanto IG como BofA Merrill Lynch ven probable que el BCE anuncie un plan para favorecer la circulación del crédito bancario, aunque con condiciones y una estructura diferente a la que tenían las anteriores inyecciones de liquidez a largo plazo.

Pingarrón apunta que estas nuevas LTROs estarían condicionadas a que los bancos utilizasen los capitales para prestarlos a la economía privada, especialmente a las pymes, mientras que los analistas de la entidad estadounidense creen que además de imponer condiciones, tendrían un tipo fijo, un vencimiento de dos a cuatro años y un tiempo y una cantidad limitada.

PROGRAMA DE COMPRA DE DEUDA

Por otro lado, Pingarrón cree que la posibilidad de que se emprenda una medida mucho más ambiciosa de relajación cuantitativa (QE), como una compra masiva de deuda pública o privada que inyecte grandes cantidades de dinero directamente en la economía, es "hoy por hoy remota".

Sin embargo, no descarta que se pueda anunciar algún tipo de compra de deuda privada empresarial o la interrupción de los drenajes de liquidez en otro tipo de compras, que podrían aumentar tímidamente el dinero en circulación.

Por su parte, Urones cree que sería "una gran sorpresa" para el mercado un programa de compra deuda de soberana de países de la eurozona, aunque no esterilice dichas compras, y tendría una influencia "muy positiva" tanto en la renta variable como en la renta fija de países periféricos.

Por su parte, el analista de Renta 4 Iván San Felix advierte de que la no adopción de medida alguna sería recibida con caídas en los mercados y con una apreciación relevante del euro.

Sin embargo, más medidas no convencionales y el anuncio de "compras contundentes" de deuda pública y privada permitirían continuar con la tendencia alcista en los mercados y con una relevante depreciación de la moneda europea, que contribuiría a mayores niveles de inflación y a mejorar los resultados internacionales en euros de las empresas europeas.

Aun así, cree que el BCE dejará previsiblemente la puerta abierta a medidas monetarias expansivas de mayor calado en el futuro para suavizar las presiones deflacionistas y debilitar al Euro, mientras que los analistas de BofA Merrill Lynch no descartan un "QE" en futuro si es necesario.

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