ECONOMÍA
17/06/2014 09:14 CEST | Actualizado 17/06/2014 09:14 CEST

Botín y Ron defienden la labor del Banco de España y culpan a las cajas de la crisis

EFE

El presidente del Banco Santander, Emilio Botín, ha defendido este lunes la labor del Banco de España, puesta en cuestión por el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, y ha asegurado que el origen de la crisis financiera en España estaba en el modelo de gestión de algunas cajas.

"No estoy de acuerdo con las declaraciones del presidente de la Comisión Europea sobre la responsabilidad directa del Banco de España en la crisis financiera", ha asegurado el banquero en una nota remitida a Efe. Botín ha querido rebatir a Barroso al puntualizar que el problema fue el modelo corporativo y de gestión de algunas cajas de ahorros.

Marca así distancias entre la labor desempeñada por los bancos y el sector de las que durante años fueron sus principales competidores. En su opinión, el supervisor bancario trató de anticiparse a la crisis con medidas innovadoras, como las provisiones anticíclicas, que exigían a las entidades españolas atesorar un colchón en tiempos de bonanza para encarar mejor el futuro.

El presidente del Banco Popular, Ángel Ron, ha coincidido con Botín y ha pedido diferenciar entre los bancos y las cajas. Ron ha lamentado que se utilice a la banca como "chivo expiatorio" de la crisis y ha recordado que el Popular ha aportado 1.700 millones de euros a la reestructuración del sector financiero.

"Si hubiese habido una regulación para las cajas tan exigente como la de la banca, la situación hubiera sido diferente", ha explicado Ron.

"Y, a pesar de ello, el coste sobre el PIB del saneamiento de las cajas en España ha sido inferior al de la mayoría de países europeos, como Irlanda, Grecia, Países Bajos, Portugal y Reino Unido", ha sentenciado Botín.

En el otro extremo, dándole la razón a Barroso, se sitúa el candidato a secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, que ha criticado que su partido pusiera al frente del Banco de España a Miguel Ángel Fernández Ordóñez, un nombramiento que ha calificado de "error".