La policía retira las tiendas de la acampada a favor del 9-N

La policía retira las tiendas de la acampada a favor del 9-N

TONI ALBIR / EFE

¿El fin del 15-M soberanista? Agentes de los Mossos d'Esquadra y la Guardia Urbana han retirado y requisado esta madrugada la veintena de tiendas de campaña de la acampada a favor de la consulta del 9 de noviembre, que pretendían llevar a cabo diversos colectivos de la izquierda independentista en la plaza de Catalunya en Barcelona.

Cerca de la una de esta madrugada, un numeroso dispositivo de agentes antidisturbios de las policías autonómica y municipal se han desplegado en la plaza y han formado un cordón alrededor de los aproximadamente cincuenta manifestantes que aún permanecían en la acampada, de los que solo una veintena habían acordado pasar allí la noche.

Mientras los manifestantes han permanecido sentados en el suelo, rodeados de un cordón de agentes de la Brigada Móvil de los Mossos d'Esquadra, la Guardia Urbana ha procedido a retirar y requisar las tiendas de campaña y, tras ello, pocos minutos después, han abandonado la plaza, sin que se hayan producido incidentes.

Desde las nueve de la noche, más de un centenar de miembros de grupos de la izquierda independentista habían acordado iniciar la acampada, de momento, hasta el próximo domingo, con el fin de reclamar a los partidos proconsulta (CDC, UDC, ERC, ICV-EUiA y la CUP) y a la Generalitat que "desobedezcan" al "Estado" para impulsar la consulta "sí o sí".

UNAS CINCUENTA PERSONAS DUERMEN AL RASO

Tras decidir en una asamblea que permanecerían al menos hasta el próximo domingo acampados, un grupo de agentes uniformados de la Guardia Urbana ha acudido al lugar y les ha informado de que estaba prohibido acampar, a lo que los manifestantes han reiterado su intención de mantener el campamento.

Se da el caso que horas antes, el alcalde de Barcelona, Xavier Trias, había asegurado que toleraría una acampada en la plaza de Catalunya a favor de la consulta, siempre y cuando no se prolongara "eternamente".

Finalmente y retiradas las tiendas, unas cincuenta personas han decidido pasar la noche al raso en la Plaça de Catalunya de Barcelona.