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01/11/2014 21:49 CET | Actualizado 06/11/2014 07:12 CET

Cómo navegar por Internet de manera segura y responsable

PEXELS

Internet es una comodidad y una herramienta. Al igual que un vehículo, nos proporciona una manera de llegar a sitios de forma rápida y eficiente, pero, al contrario que estos últimos, nadie te obliga a pasar un examen para permitirte conducir por la web. Nadie te enseña a manejar tu navegador, nadie te da lecciones de seguridad, nadie te exige tomar precauciones, nadie te avisa de los peligros de la carretera, y nadie se hace responsable si te atropellan.

Son millones y millones las personas que están conectadas actualmente. Internet cada vez alcanza más territorios, incluso los más remotos y en las peores circunstancias políticas o económicas. No contar con acceso a la red limita de una enorme manera el crecimiento educativo, profesional y hasta personal de las sociedades. Cada vez más actividades fundamentales de nuestras vidas dependen de estar conectados a la World Wide Web, y, sin embargo, son muy pocos los usuarios que saben tomar las medidas necesarias para navegar de forma segura y responsable.

PROTEGER NUESTROS DATOS

Los usuarios tenemos a nuestra disposición varias barreras de primera mano para protegernos de ataques maliciosos. Actualmente usamos la red para transacciones bancarias, para respaldar todos nuestros documentos, para trabajar en equipo, manejar información sensible tanto personal como laboral. Además de todo esto, las redes sociales se han apoderado de nuestra identidad, y prácticamente hemos volcado la historia de nuestras vidas en ellas, lo que nos hace presa de innumerables amenazas.

La manera más sencilla de proteger nuestra información es utilizar una contraseña segura. Quizás una de las cosas más importantes y que más gente pasa por alto. Una contraseña verdaderamente fuerte no está en los pensamientos de la mayoría de los usuarios, porque la gente suele pensar que nadie está interesado en hackear sus cuentas. Tener una actitud paranoica y pensar que todos quieren acceder a tus datos es la manera correcta de vivir en la red, aunque suene exagerado.

Las partes de una contraseña segura

● Las contraseñas verdaderamente seguras necesitan ser largas, y que no se puedan adivinar simplemente ojeando tu perfil de Facebook. Cuanto más larga, mejor. Si añades símbolos y números aumentas su seguridad, pero la longitud es aún más importante.

● No repitas contraseñas, si es difícil recordar una contraseña diferente para cada sitio que visitas, trata de crear una fórmula que seas capaz de recordar, algún juego de palabras que no se te olvide al día siguiente. Usar la misma contraseña en todos lados es el peor error que puedes cometer, una vez que alguien adivine una de tus contraseñas será dueño de todos tus datos en un instante.

● No uses la misma contraseña para siempre. Sucede que, sin importar lo fuerte que sea nuestra contraseña, los servicios que usamos pueden verse comprometidos a niveles más altos, así que cambiar la contraseña cada cierto tiempo (al menos 2 o 3 veces al año) es otra manera de protegernos de posibles amenazas.

Usa la verificación de dos pasos. Muchos servicios ofrecen este tipo de seguridad extra para nuestras cuentas. Así como el cajero automático nos pide nuestra tarjeta y nuestro pin de seguridad para tener doble verificación de que somos nosotros, con la verificación de dos pasos en la web los sitios nos ofrecen otro tipo de forma para verificar nuestra identidad, lo que protege nuestros datos aun cuando alguien obtenga nuestras contraseñas.

● Usa un gestor de contraseñas: si te cuesta mucho la idea de tener que crear y recordar una contraseña diferente para cada caso, entonces puedes utilizar servicios que te hagan la vida más fácil. Gestores hay muchos, algunos de los mejores son 1Password o LastPass. Estos son capaces de generar passwords seguros para todos los sitios que utilizas y tú solo debes recordar una contraseña maestra.

No conectarnos a cualquier cosa y desde cualquier lado

Si no vas por la calle recogiendo a toda persona que hace autostop, y tampoco te montas en el coche de un extraño solo porque dice "paseo gratis", la misma desconfianza deberías tener cuando se trata de Internet.

No te conectes a redes WiFi abiertas en cualquier lugar y menos cuando sean completamente inseguras y no tengan ni contraseña. Si te vas a conectar a una red WiFi pública en sitios como el aeropuerto, una cafetería o un hotel cuando vas de viaje, toma algunas medidas primero:

● Deshabilita las funciones para compartir archivos.

● Trata de usar la verificación en dos pasos en todas tus cuentas.

● No realices transacciones bancarias, o manejes información muy sensible.

Utiliza un VPN.

Usa HTTPS.

Conectarte a una red abierta te hace presa fácil de un ataque man in the middle.

NO CREAS EN NADIE

Por último: ser desconfiado es importante. Ningún banco pide información personal por correo electrónico. Nunca envíes información de este tipo desde Internet. Nunca compartas números de tarjetas de crédito con nadie. Asegúrate de comprobar la legitimidad de cualquier tienda en línea. Verifica la reputación de vendedores antes de comprar algo. No hagas clic en banners publicitarios que te ofrecen premios de concursos en los que nunca participaste. Nunca bajes herramientas que parecen saber todos los problemas que tu ordenador tiene.

No, no existen programas mágicos que aumenten la velocidad de tu conexión, y nadie va a regalarte un millón de euros por ser el visitante un millón. Simplemente usa el sentido común. Si parece demasiado bueno para ser verdad, es porque no lo es.

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