POLÍTICA
01/12/2014 13:53 CET | Actualizado 01/12/2014 13:53 CET

Donald Tusk sucede a Herman Van Rompuy como presidente del Consejo Europeo

AFP

Es probable que no te suene de nada su nombre. Pero a partir de hoy, será tu presidente. Es el sucesor de Herman Van Rompuy, el hombre al que Barack Obama debería llamar cuando quiere hablar con el máximo responsable de la UE. Donald Tusk, exprimer ministro de Polonia, asume este lunes la presidencia del Consejo Europeo, donde coordinará y dirigirá las cumbres de jefes de Gobierno a las que asisten líderes como Angela Merkel o Matteo Renzi.

"Vine, vi... y ya veremos qué pasa. ¡Allá voy, Bruselas!"

El nuevo presidente nació el 22 de abril de 1957 en Gdansk dentro de la etnia minoritaria de los casubios. Hijo de un carpintero y de una secretaria de hospital, estudió Historia en la Universidad de Gdansk y participó en la fundación del sindicato anticomunista Solidaridad. Llegó al poder en 2007 con Plataforma Cívica, tras 16 años en el Parlamento polaco. Fue reelegido en 2011 y ha dirigido el país hasta 2014. Está casado, tiene dos hijos y ya es abuelo.

Tusk no habla bien francés ni inglés pero sí alemán, tercera lengua de la UE, aunque desde que fue elegido ha estado perfeccionando estos idiomas y su equipo asegura que ya domina la lengua inglesa. El polaco presidirá las Cumbres del Euro, aunque su país no forma parte de la moneda única. Conservador y europeísta declarado, su elección aumenta el poder de Polonia y de los países del este dentro de la UE y refuerza la línea dura contra Rusia en plena crisis en Ucrania.

Es el primer europeo de los países del este, dominados antaño por la Unión Soviética, en acceder a un cargo de relevancia en Bruselas. Tusk ha sido desde su juventud un miembro de la oposición anticomunista en Polonia y aparece en un momento delicado para las relaciones entre una Rusia que resurge y una UE debilitada por la crisis.

El nuevo presidente de Europa fue elegido el pasado 30 de agosto para un mandato de dos años y medio prorrogable una sola vez. Se ha mostrado dispuesto a forjar compromisos desde su nuevo cargo, incluida la cuestión británica y la flexibilidad fiscal, para mantener unida la UE y fomentar el crecimiento y el empleo.

Tusk ya tiene cerradas sus primeras citas: este mismo lunes se reúne con su par en la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, y el martes con el presidente del Parlamento Europeo (PE), Martin Schulz. Su agenda semanal no se queda corta: empieza por un encuentro, también el martes, con el presidente afgano; el miércoles, con los primeros ministros de Finlandia y de Letonia y con el secretario general de la OTAN; y el jueves, con el primer ministro de Bulgaria.

NADA QUE VER CON VAN ROMPUY

El polaco supondrá un gran contraste con su predecesor, según analistas citados por AFP. El belga Van Rompuy fue el primero en ostentar el cargo, una figura conciliadora, conocido por escribir haiku y descrito una vez como alguien "con el carisma de un trapo húmedo".

Tusk "habla por si mismo y suele decir exactamente lo que piensa", ha asegurado un diplomático europeo a AFP. "Su perspectiva es muy distinta de la de los políticos de Europa Occidental", afirma Agnieszka Lada, analista polaca. "Pero debe aprender a negociar a nivel europeo", cree esta polaca de la universidad de Varsovia.

"Tiene mucha experiencia en el Consejo y sabe cómo interactúan los líderes. Tusk es pragmático. Si ve la posibilidad y necesidad de negociar con Rusia, lo hará", opina Janis Emmanouilidis, del European Policy Centre. "Será más comprensivo con las reivindicaciones de los bálticos, checos, polacos y húngaros", considera.

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