POLÍTICA
22/12/2014 16:39 CET | Actualizado 22/12/2014 16:39 CET

El TSJ de Cataluña investigará a Artur Mas por "desobediencia" al organizar el 9-N

ANDREU DALMAU/EFE

El pleno de la sala civil y penal del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) ha acordado este lunes investigar al presidente catalán, Artur Mas, a la vicepresidenta, Joana Ortega, y a la consellera de Educación, Irene Rigau, por presunta desobediencia al Tribunal Constitucional (TC) el 9-N.

Los investigados contarán sin duda con muchos apoyos. Uno de los primeros en hacerlo patente ha sido el expresidente de la Generalitat, el socialista Josep Montilla, que ha tachado de "error político y jurídico" la querella, y se ha ofrecido a ser testigo de la defensa.

En una decisión adoptada por mayoría, los seis magistrados del pleno TSJC han decidido admitir a trámite las querellas por el 9-N interpuestas tras la resolución del Tribunal Constitucional del 4 de noviembre de 2014 que suspendió la consulta alternativa sobre la independencia, entre ellas la de la Fiscalía.

El TSJC agrupará ahora las denuncias aceptadas sobre el 9-N en la querella más antigua, que fue la presentada por Manos Limpias, e investigará la presunta desobediencia del Gobierno catalán a la resolución del Constitucional, "así como todos aquellos hechos que, de manera directa o indirecta, estén relacionados", según ha informado el alto tribunal catalán.

7 QUERELLAS Y 25 DENUNCIAS

En un pleno extraordinario, los seis magistrados que componen la sala civil y penal del TSJC han debatido durante más de cuatro horas sobre la admisión a trámite de las 7 querellas y 25 denuncias interpuestas ante el alto tribunal por presuntas responsabilidades penales en la celebración de la consulta alternativa del 9-N.

De todas esas denuncias, el alto tribunal ha resuelto investigar las relativas a la presunta desobediencia de la resolución del TC del 4 de noviembre que suspendió la consulta y dirigidas contra Mas, Ortega y Rigau, por lo que quedan descartadas todas las referentes a hechos anteriores a ese día.

Por el contrario, el TSJC ha rechazado las denuncias y querellas presentadas contra la presidenta del Parlament, Núria de Gispert, los miembros de la Mesa Anna Simó (ERC), Lluís Corominas (CDC), Josep Rull (CDC) y David Companyon (ICV), así como el conseller de Interior, Ramon Espadaler, el portavoz del Govern, Francesc Homs, y el líder de ERC Oriol Junqueras.

Contra la admisión a trámite de las querellas cabe recurso de súplica ante la misma sala del TSJC, una vez esté notificado el auto que argumentará el acuerdo, lo que está previsto a partir del próximo 8 de enero.

PUERTA ABIERTA A OTROS DELITOS

La resolución se centra en investigar la supuesta desobediencia al TC en el 9N, pero deja abierta la puerta a añadir a la causa otros delitos, como los otros tres que mantenía la querella de la Fiscalía de Cataluña: prevaricación, malversación de fondos públicos y usurpación de atribuciones judiciales.

La admisión a trámite de la querella solo es impugnable ante el TSJC, pero si, ante un eventual recurso, el alto tribunal catalán decidiera mantener su investigación y practicar diligencias, sería el Tribunal Supremo (TS) quien tendría la última palabra.

MONTILLA SE OFRECE A SER TESTIGO

"No hay razones ni políticas ni jurídicas para esto. Lo digo yo, que no participé en la consulta, que soy contrario a cómo estaba planteada y que no comparto los objetivos ni la hoja de ruta de los convocantes", ha explicado. Montilla ha criticado la querella contra Mas por motivos políticos y jurídicos; con respecto a los primeros, señala que lo único que hace la querella es "dar argumentos al independentismo y también facilitar la campaña de Artur Mas".

Ha asegurado que también se opone por argumentos jurídicos de fondo, porque el 9 de noviembre no se celebró una consulta acorde con la ley de consultas, con un censo y la intervención de la administración, ni tampoco hubo "una notificación ad hoc con determinadas advertencias" por parte del Tribunal Constitucional a Mas.

"La prueba es que la interposición de la querella no fue nada pacífica, los fiscales se resistieron, poco sospechosos ellos de ser independentistas", ha añadido. Montilla ha explicado que por estos motivos ya ofreció su apoyo a Mas: "Me ofrecí a ser testigo de la defensa en caso de que fuera encausado, porque no hay razones ni políticas ni jurídicas para esto", ha concluido.