INTERNACIONAL
03/02/2015 14:16 CET | Actualizado 03/02/2015 15:09 CET

La Corte Internacional de Justicia dice que ni Serbia ni Croacia cometieron genocidio en la guerra

La Haya ha dictado sentencia. La Corte Internacional de Justicia (CIJ) ha rechazado por unanimidad las mutuas acusaciones de genocidio cruzadas entre Croacia y Serbia, y a ambos países les ha recordado su responsabilidad en las miles de muertes de civiles durante la guerra de los Balcanes.

El presidente del alto tribunal de la ONU, Peter Tomka, ha leído la sentencia para ambos casos, y en primer lugar ha señalado que "Serbia no cometió genocidio en Croacia" durante la guerra balcánica, lo mismo que repitió poco después respecto a los croatas durante la Operación Tormenta que Zagreb desplegó en el verano de 1995, y en la que las víctimas fueron serbios y serbocroatas en su territorio.

A ambos países les ha subrayado y recordado su "responsabilidad" respectiva "por no prevenir el genocidio".

La decisión fue acogida positivamente por el Gobierno serbio ya que con esta sentencia "acaban décadas de disputas entre ambos países", al tiempo que esperó que esta decisión pueda mejorar las relaciones entre ambos", ha dicho a la prensa el ministro de Justicia serbio, Nikola Selkovic.

"Han pasado casi 20 años desde que finalizó la guerra, así que el escenario es ahora totalmente diferente y confiamos que pueda ser mejor después de esta sentencia", ha añadido.

CROACIA, INDIGNADA

Sin embargo, la sentencia del alto Tribunal ha causado indignación al al ministro de Justicia croata, Orsat Miljenic, que ha aceptado que a su país "ahora nos toca asumir la sentencia", al tiempo que ha afirmado: "No tenemos relaciones ahora pero tampoco creo que las vayamos tener ni hoy ni mañana".

Según la denuncia presentada por Croacia, de la agresión de la exrepública de Yugoslavia a su territorio resultaron en total 20.000 muertos, 55.000 heridos y más de 3.000 personas desaparecidas, y sólo en la ciudad de Vukovar, hubo 1.700 muertos y más de 4.000 heridos.

Sin embargo, Tomka ha afirmado en la sentencia que "Serbia no puede ser acusada de genocidio en (la ciudad de) Vukovar ya que no existía como Estado en ese periodo".

La CIJ no niega que no se pudieran dar casos de "limpieza étnica" o que se cometieran matanzas, y asume que "hubo masacres y que la situación fue terrible".

La Corte ha señalado que no puede acusar de "genocidio" a ninguna de las dos partes ya que no ha encontrado según los argumentos y pruebas presentadas por Croacia y Serbia, evidencias suficientes para demostrar un "intento de genocidio" claro.

Según fuentes jurídicas, para poder acusar de "genocidio" es necesario encontrar "evidencias que prueben el intento claro de genocidio" y la CIJ no las ha encontrado.

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