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15/04/2015 14:47 CEST | Actualizado 15/04/2015 14:47 CEST

Fernando Delgado: "Santa Teresa de Jesús detestaba lo andaluz"

EFE

Santa Teresa de Jesús: mística, carmelita, escritora. Y mujer enamorada.

El escritor, periodista y aspirante al PSPV-PSOE por Valencia Fernando Delgado ha escritoSus ojos en mí (Editorial Planeta), una novela histórica (que no es puramente histórica) en la que relata el amor "idealizado" entre Santa Teresa de Jesús, de 60 años, y el fraile Jerónimo Gracián, 30 años menor.

El origen de la obra se remonta varias décadas atrás, por lo que el autor rechaza un posible sentido oportunista con su publicación: “La proximidad del centenario ha sido pura casualidad, aunque tal vez me apresurase a terminar el libro por eso”, reconoce entre risas. Este año se cumple el 500 aniversario del nacimiento de Teresa de Cepeda y Ahumada.

El autor siguió “respetuosamente” la pista de Santa Teresa a través de su epistolario, fuente de la que se nutre la novela, ganadora del Premio Azorín 2015. “Escribir me ayudó a valorar a Santa Teresa como una gran prosista. Nadie describe mejor su vida que la propia Santa Teresa”, defiende.

La que mejor se explica, la que mejor se cuenta e interioriza es la propia fundadora de las carmelitas Descalzas. “Y además lo hace con mucho sentido del humor”, subraya Delgado.

Desde el primer momento el escritor tuvo claro que el núcleo de la historia debía narrar la historia de amor entre Santa Teresa y Jerónimo Gracián, pero eludiendo la parte carnal y potenciando la faceta sentimental. “El amor de Teresa es obsesivo, admirativo, lo necesita, lo reclama, lo persigue, se siente mal cuando no él no está”, apunta el periodista, al tiempo que recalca que “no es una novela solo de Santa Teresa, sino de dos”.

E insiste en que la parte carnal no tocaba en este Sus ojos en mí. Porque hay historias de amor que no se consuman "y no se olvidan", mientras que otras consumadas "sí se olvidan". "El idealismo es aquello que no pudo ser pero se recuerda", comenta.

Contagiada por el virus del amor, Santa Teresa opta por ‘prescindir’ de Dios y hacer caso a lo que le sugiere Jerónimo Gracián. Por ejemplo en su decisión de trasladarse a Sevilla en detrimento de Madrid para fundar un nuevo convento. Pese a que la ciudad andaluza no era, ni mucho menos, causa de su devoción. “La antipatía de Santa Teresa por Andalucía era tremenda, detestaba lo andaluz. Quería venir a Madrid y fundar en Madrid, pero va a Sevilla. Hay un momento en el que dice que estaría mejor en el desierto que en Sevilla, que es una tortura”, explica.

HISTORIA PARALELA

La "historia" entre la santa de Ávila y el fraile discurre en paralelo a otra que se desarrolla 400 años después, en la década de los 60 del siglo XX, entre dos frailes: Humberto de San Luis y fray Casto del Niño Jesús, nombre elegido por el joven Julio Weyler cuando decide tomar los hábitos.

Ambos, junto al historiador Ronald Weyler, tío del segundo, reconstruyen la historia de amor de Teresa y Jerónimo Gracián, sobre la que el joven Casto pretende escribir también una novela.

"Una historia se contagia de la otra", según Fernando Delgado, quien rechaza que la novela sea histórica, aunque haya sido todo lo "fiel" a la historia. "Hay fidelidad histórica en todo lo que selecciono", argumenta.

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