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01/05/2015 15:20 CEST | Actualizado 01/05/2015 15:48 CEST

El combate del siglo: 28.000 euros la entrada más cercana al ring

MICHAEL NELSON / EFE

La pelea del siglo es mañana. El invicto estadounidense Floyd Mayweather Jr., el filipino Manny Pacquiao han prometido que están en su mejor momento y que darán un gran espectáculo cuando suban al cuadrilátero. Ya pueden hacerlo, vistos los precios que se exigen para acercarse a los atletas: hasta 28.000 euros por entrada hay que pagar si se quiere estar lo más cerca posible del cuadrilátero, en el Grand Garden Arena de Las Vegas. Es el equivalente a 71 entradas de las mejores para una final de la Champions.

Los datos son de vértigo: 37 millones de euros generados por la venta de tickets -sólo hay una invitada, la luchadora Ronda Rousen-, hay apuestas por valor de 1,5 millones y valdrá 93 euros ver el combate de boxeo por televisión. Los dos contendientes se repartirán 200 millones (120 para el norteamericano, el favorito, y 80 para el filipino).

En este vídeo puedes ver las principales cifras de esta cita deportiva.

¿SERÁ DE VERDAD UN ESPECTÁCULO?

Todo, para una pelea a la que ambos llegan con muchas dudas de que el espectáculo pueda ser digno de ese estipendio. Mayweather Jr., de 38 años, con marca de 47-0, ha ganado en los últimos seis años sin convencer, precisamente cuando evitó el enfrentamiento con Pacquiao, sin que hasta el momento, de forma oficial, se sepan las causas, si bien la bolsa que recibirá, cercana a los 200 millones de dólares, tiene algo que decir. Desde el 2011, que ganó por nocáut al estadounidense de origen mexicano Víctor Ortíz, Mayweathr Jr. se ha limitado a hacer su boxeo defensivo y sacar el directo de derecha.

Por eso el gran interrogante que se presenta es qué tipo de estrategia presentará Mayweather Jr. ante un rival que tiene como su mejor cualidad el boxeo de ataque permanente, por el gran poder físico que posee, su velocidad en las manos, en los pies y su pegada. Todo un peligro para Mayweather Jr. porque es el peor estilo que le podía tocar con un rival, lo que ha sido visto por muchos como la única razón de no haber permitido antes el duelo con Pacquiao. Una derrota hace seis años, sostienen, le hubiese estropeado toda la estrategia financiera de ganar millones de dólares en base a su palmarés invicto, que le ha permitido elegir el cuándo, dónde y con quién iba a pelear.

Es por eso que cuando Mayweather Jr. se ha venido jactando que que era el mejor boxeador de todos los tiempos, incluido el legendario Muhammad Ali, profesionales como el mexicano Juan Manuel Márquez, que se ha enfrentado a él y a Pacquiao, han dicho que no comparten esa visión que posee el campeón invicto estadounidense de sí mismo.

"Soy el mejor de la historia y esta pelea será otra oportunidad de mostrar mi talento y de hacer lo que mejor hago: ganar", declaró Mayweather Jr. en la última rueda de prensa.

"INSTINTO ASESINO"

Mientras, Pacquiao, de 36 años, que vive inmerso en una profunda espiritualidad religiosa, asegura que ha recuperado el "instinto asesino" que tuvo hace 10 años y que lo hacía temible cuando estaba sobre un cuadrilátero.

Lo va a necesitar, y mucho, si quiere entrar y superar el boxeo defensivo que con toda seguridad le va a presentar Mayweather Jr., nada comparado a los últimos rivales que ha vencido, sin brillo, tras sufrir un demoledor nocáut a la contra que le propinó Márquez, su gran verdugo, y la derrota "injusta" a los puntos frente al estadounidense Timothy Bradley.

Ganar en los últimos tres combates a peleadores como Brandon Ríos, al propio Bradley, en revancha, y al desconocido Chris Algieri no garantiza que ante Mayweather Jr. vaya a estar el mejor Pacquiao.

Ambos pugilistas, al margen de lo que pueda deparar la pelea, seguirán teniendo una deuda "impagable" con los buenos aficionados al verdadero deporte del boxeo, por robarles el "derecho" de enfrentarse hace seis años, cuando no había ninguna duda que si estaban en la plenitud de sus respectivas carreras.

De ahí que el sábado Mayweather Jr. y Pacquiao no sólo deben dar un buen espectáculo, deben convencer con su boxeo, y sobre todo, no dejar ninguna sombra de que detrás de la larga espera no había más justificación que cientos de millones de dólares de ganancias.

Se sabrá de inmediato. Apenas haya concluido el combate y al margen de quién sea el ganador, los protagonistas, incluidos los promotores, comenzarán a hablar de "revancha".

Será la señal más clara que la llamada "Pelea del Siglo" se habrá convertido en la más "productiva" de todos los tiempos.

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