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25/06/2015 12:52 CEST | Actualizado 25/06/2015 16:12 CEST

Ryan Reynolds no sabe llevar a su hija James en una mochila: problemas y soluciones

Ryan Reynolds y Blake Lively son una de las parejas más mediáticas del momento: actores, jóvenes, guapos y con éxito. Y encima, desde hace unos meses, con una hija en común. James, como se llama la pequeña, se ha convertido en el centro de atención de las cuentas de Instagram y Twitter de sus padres, además de ser protagonista en sus entrevistas, donde siempre está presente en preguntas y respuestas (de hecho, su nombre no se supo hasta varias semanas después de su nacimiento, cuando su madre lo confirmó en el programa Good Morning America).

Ahora, la pequeña es la protagonista involuntaria de una pequeña polémica, de las que encienden durante unos cuantos días las redes sociales. En una foto publicada en la cuenta de Instagram de Blake Lively, Ryan Reynolds aparece junto a su hija con motivo del día del padre, que en Estados Unidos se celebra el tercer domingo de junio. "¡Feliz día del padre! Desde el día que nació nuestra hija, sentí fuertemente dentro de mi corazón que no podría haber mejor padre que tú. #tequierotantoqueesdelocos", escribe Lively en su cuenta.

Sin embargo, la foto en sí no ha gustado a muchos padres en la red: al parecer, Reynolds no lleva bien a la niña en la mochila portabebés. Sí, efectivamente: la colocación de James en el chisme parece estar generando una curiosa polémica. Webs como Yahoo!, el Daily Mail oRefinery 29 se hacen eco del lío de la mochila. Reynolds no lleva a su pequeña en la mejor posición pero ¿a qué padre primerizo no le pasa eso?

Al parecer, los errores principales son dos: la mala colocación de las piernas de la niña y que está demasiado abajo, por lo que su cabeza no coincide con la boca de su padre (y sí, ignorantes del mundo —como lo éramos nosotros—: tienen que estar a la misma altura). Muchos de los más de 7.600 comentarios que acumula la imagen giran alrededor del mismo tema, criticando la postura de Reynolds.

En El Huffington Post hemos hablado con expertos del Observatorio Chicco, que nos han asegurado que, efectivamente, la postura es mala: "En nuestra opinión, la posición de las piernas no es correcta. Deberían estar como una ranita".

A los seis meses, los niños deben ir por delante de los padres; a partir de los 12, por detrás.

Beate Frome preside el Instituto Babywearing, y explicaba precisamente a Yahoo! que el error a la hora de colocar las piernas está en que las extremidades deben estar arqueadas, "como una rana", y no rectas. Así, en cambio "está situada totalmente al contrario del modo en el que el portabebés está diseñado", cuenta. "Sus piernas tendrían que estar separadas en un ángulo de 90 grados hacia los lados y 100 grados hacia arriba. Que tenga las piernas así es básicamente como tenerla metida dentro de un saco cerrado, lo que puede causarse displasia [un problema de desarrollo]. En una postura como esta, con las piernas rectas, básicamente la cadera está siendo empujada fuera del portabebés", explica.

El blog sobre paternidad The Stir también da su versión al respecto. Además de criticar el problema de las piernas, también afirman que la niña "está completamente a oscuras". "Los padres que llevan mochilas siempre quieren asegurarse de que pueden ver las caritas de sus bebés, y de que sus vías respiratorias estén despejadas", dicen. Algo que Frome refrenda: "Si la cabeza del bebé está lo suficientemente cerca como para besarla, un padre puede notar si pasa algo y actuar. Hasta el olor del niño cambia si pasa algo, y el sentido de alerta de los padres se pone en marcha automáticamente".

Sin embargo, los expertos del Observatorio Chicco afirman que esa posición cara a cara con el padre es la perfecta para la edad de James, los seis meses. "Si quisieras, a partir justo de los seis meses se puede poner al bebé de cara a la calle, solo si él quiere, pero todavía se puede usar el cara a cara. Sin embargo, sugerimos no llevar al bebé a la espalda antes de los doce meses".

Por suerte, los expertos reconocen que no es algo que los Reynolds-Lively hagan a propósito, lógicamente, y que es algo que a otros muchos padres les ocurre. De hecho, esta no es la primera polémica: Shakira y Piqué ya se vieron en el ojo del huracán por llevar a su primer hijo, Milan, mal atado en el coche, algo que también le sucedió al príncipe Guillermo de Inglaterra con su hijo, el príncipe Jorge. Kim Kardashian también fue criticada al subir una imagen en la que su hija North se iba a la cama con un collar. Situaciones que pueden ser curiosas o absurdas, pero que pueden servir para que otros padres se conciencien.