INTERNACIONAL
26/06/2015 11:21 CEST | Actualizado 26/06/2015 19:04 CEST

EN DIRECTO: Una persona decapitada en un presunto ataque islamista en el este de Francia

Cinco meses después del horror de Charlie Hebdo y el ataque a un supermercado judío, en Francia se reabre la herida del terrorismo islamista. Un hombre ha irrumpido este viernes en la sede de una empresa de químicos en Saint-Quentin-Fallavier, en el este de Francia, cerca de Grenoble, y ha hecho explotar varias bombonas de gas, ha informado el periódico Le Dauphiné Libéré. Al parecer, ha empotrado a propósito un coche contra unas bombonas en el exterior de una de las naves.

El supuesto autor de los hechos habría dicho ser miembro de Estado Islámico y portaba banderas islamistas, según el periódico, que ha confirmado además el hallazgo de una persona decapitada. También se ha localizado a dos personas heridas, leves, por la explosión.

La cabeza del asesinado ha aparecido en la valla que rodea la instalación, de la firma Air Products, y estaba envuelta en una bandera con inscripciones en árabe, añade AFP. Aún no se ha traducido esas frases.

UN DETENIDO CONECTADO CON MOVIMIENTOS SALAFISTAS

Hay un hombre detenido, de 35 años, que podría ser uno de los atacantes. Esta persona estaba ya fichada por los servicios de la Dirección General de Seguridad Interior y por la Inteligencia del país. El presidente François Hollande, quien ha dejado claro que se trata de un acto de "naturaleza terrorista", ha confirmado que ha sido identificado. La sección antiterrorista de la fiscalía de París se ha hecho cargo del caso, elevando el caso a investigación por atentado y no por un acto criminal ordinario.

El detenido es Yassin Sahli, nacido en marzo de 1980, que en 2006 fue fichado por "radicalización", por estar vinculado con movimientos salafistas. Sin embargo, entonces "no se identificó que participase en actividades de carácter terrorista" y su caso quedó archivado en 2008. El hombre procede de Saint Priest, cerca de Lyon, también en la región del Ródano de donde se supone que procedía la víctima mortal. Su casa ya está siendo examinada. Su esposa, sin embargo, ha dicho Europe 1 que el hombre salió esta mañana a trabajar "con normalidad". En esa vivienda reside la familia desde hace seis meses, con sus tres hijos.

El fallecido, ha confirmado el Gobierno, no es un trabajador de la fábrica, sino el responsable de una empresa de mensajería en la que, según fuentes legales citadas por AFP, trabajaba el detenido. Es decir, ha matado a su propio jefe, un hombre de Chassieur, en la zona del Ródano. El Gobierno no confirma formalmente este extremo, sólo que se trataría de un varón de unos 50 años.

Por el ataque de Saint-Quentin-Fallavier también han sido arrestadas varias personas cercanas a Sahli. Se trata de su esposa, su hermana y un amigo, que podría haber colaborado con él. El ministro ha añadido que "la investigación determinará si están implicados y, en caso de que así sea, de qué manera" colaboraron con el asalto. Hay un segundo hombre detenido en Saint-Quentin-Fallavier, cuya casa se está inspeccionando, pero por ahora no ha trascendido qué tipo de relación mantiene con Sahli.

Una fuente policial citada por Le Monde sostiene que "es casi seguro que Yassin entró en la fábrica, pero no con un segundo asaltante", sino en solitario.

Fuentes policiales han filtrado a la prensa local que este varón fue arrestado cuando salió al patio de la fábrica con una bombona en las manos, supuestamente para seguir haciendo daño en el recinto. Un bombero lo logró retener.

CON PERMISO PARA PASAR

El vehículo con el que el supuesto terrorista entró para atentar en la fábrica de Air Products estaba autorizado para entrar en la empresa, por lo que no levantó sospechas, informó el prefecto de Isère, Jean-Paul Bonnetain.

En declaraciones a un grupo de periodistas, el prefecto explicó que el vehículo "no pudo entrar por sorpresa" en la fábrica, ya que contaba con el permiso necesario para hacerlo en esta instalación clasificada de "bajo riesgo industrial". Al parecer, la empresa de portes en la que trabajaban la víctima y el atacante trabajaba con frecuencia con la marca química.

La zona ha sido acordonada y los alrededores están fuertemente vigilados, ya que la Gendarmería no descarta que se produzcan nuevos ataques. Las estaciones son sus principales focos de vigilancia, además, por si hay criminales que traten de escapar por tren y autobús, ya que fuentes policiales afinan que podría haber un terrorista escapado, además del detenido.

Hollande confirma que se han puesto todos los medios necesarios para evitar más ataques y "erradicar a los grupos y personas" que son culpables de estas actuaciones. "Haremos el trabajo que los franceses esperan de nosotros", ha prometido, al tiempo que ha reclamado que no gane el miedo ni se genere una ola de odio contra la población musulmana del país.

Aunque se ha reconocido conmocionado, ha dicho que "la emoción no puede ser la única respuesta" y que ahora lo que hay que hacer es "trabajar y tomar todas las medidas posibles".

El ministro galo del Interior, Bernard Cazeneuve, ya está en la zona para aclarar lo sucedido. A 20 kilómetros del lugar del ataque, en el Hospital Bourgouin-Jallieu, se ha instalado una célula de crisis para tratar el caso.

Hollande ha adelantado su regreso de Bruselas, donde asistía a un Consejo Europeo, y a las tres de la tarde tendrá una reunión del llamado Consejo de Defensa. El Departamento de Energía, por su parte, ha pedido a todos los gestores de los llamados "sitios industriales sensibles" o Seveso, que amplíen las medidas de seguridad extremas al menos durante las próximas 72 horas.

El presidente español, Mariano Rajoy, ha mostrado sus condolencias a través de este mensaje de Twitter:

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