ECONOMÍA
29/06/2015 13:51 CEST | Actualizado 29/06/2015 14:18 CEST

Un enfadado Juncker pide a los griegos que voten 'Sí' en el referéndum

Muy enfadado y, sobre todo decepcionado, el presidente de la Comisión Europea (CE), Jean-Claude Juncker, ha pedido a los griegos que "voten que sí" en el referéndum convocado por el Gobierno de Tsipras este domingo, al que ha reclamado "que diga la verdad al pueblo griego".

"Les pido a los griegos, a los que amo profundamente, que voten que sí, sea cuál sea la pregunta, que voten que sí porque lanzarán un mensaje de que quieren seguir en la eurozona y la familia de la Unión Europea", ha apuntado en una comparecencia ante la prensa.

Por el contrario, una victoria del 'no' "será desastroso para los acontecimientos posteriores", ha advertido Juncker, quien ha proseguido: "Un 'no' querría decir, independientemente de la pregunta, que Grecia dice no a Europa".

QUE DIGA LA VERDAD

En ningún momento Juncker ha negado que Grecia como toda democracia tenga derecho a convocar un referéndum, pero "en una democracia los ciudadanos tienen derecho a saber toda la información y toda la verdad".

Esa verdad, ha sostenido, no implica recortes en salarios ni en pensiones, y que no se trata "de un estúpido paquete de austeridad". "No hay recortes en salarios ni en pensiones en este paquete", sino que se incluyen medidas "para crear una mayor justicia social, más crecimiento y una administración pública más moderna y transparente", dijo Juncker en una comparecencia en la CE.

Los ciudadanos griegos, ha alegado el presidente de la Comisión, "deben saber lo que había sobre la mesa, deben saber todos los elementos del debate". "El Gobierno griego conoce todos estos elementos y sería recomendable que dijera la verdad a los ciudadanos griegos en lugar de simplificar su posición en un 'no' para el referéndum", ha criticado.

Juncker no tiene previsto presentar una nueva propuesta porque considera que el último paquete presentado el viernes es "completo" y "exigente" pero también contiene elementos sociales. Los acreedores habían aceptado que el IVA de los hoteles se quedara en el 13% y no en el 23% y el Eurogrupo estaba dispuesto a discutir "medidas por lo que se refiere a la deuda" en línea con los compromisos asumidos en 2012.

"Hemos movido montañas hasta el último minuto, cuando las autoridades griegas cerraron la puerta", ha asegurado Juncker, que ha descargado toda la responsabilidad del fracaso de las negociaciones en el Gobierno de Syriza. El resto de Estados miembros ha hecho un "gran esfuerzo" para acercarse a Atenas, tanto por lo que se refiere al procedimiento como al contenido de la negociación, y resulta injusto tratar de culpar al presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, o al ministro alemán de Finanzas, Wolfgang, Schäuble, ha señalado el presidente de la Comisión.

En contraste con este esfuerzo por parte de los acreedores, los negociadores griegos, según la versión de Juncker, enviaban sus propuestas "a menudo tarde y deliberadamente alteradas". Además, fue la Comisión y no el Gobierno de Syriza la que propuso medidas como el recorte del presupuesto de defensa o el aumento de impuestos a los propietarios de astilleros.

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