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05/07/2015 09:59 CEST | Actualizado 05/07/2015 09:59 CEST

8 cataratas que te dejarán con la boca abierta (FOTOS)

Lo de las cataratas en Hawái es algo así como lo de las las bicicletas en Ámsterdam, con nada que te despistes te tropiezas con una.

Las lluvias intensas e impredecibles y las inclinadas cadenas montañosas se combinan para crear algunos de los espectáculos más increíbles de las islas. Sin embargo, aunque hay muchas, no todas las cataratas están cortadas por el mismo patrón.

Aquí puedes ver ocho de las cataratas más majestuosas de Hawái.

Cataratas Papalaua, en Molokai

La isla de Molokai es el hogar de los acantilados más altos del mundo y de estos escarpados bordes caen unas cataratas asombrosas. Muchas de ellas hay que verlas, para mayor placer, desde un helicóptero. Las Cataratas Papalaua, situadas en la costa norte de la isla, son particularmente impactantes.

Cataratas Hanakapi'ai, en Kauai

La caminata a las Cataratas Hanakapi'ai es relativamente larga y puede ser un poco insegura, así que prepárate para afrontar el reto. Pero aunque eso del senderismo se te resista al principio, cuando uno llega allí el consenso general es siempre unánime: "merece la pena".

Cataratas Manoa, Oahu

Una de los puntos fuertes de la isla de Oahu es la posibilidad de descubrir tesoros naturales escondidos en el corazón de la populosa Honolulu. Enclavada alrededor del pie de la cadena montañosa de Ko'olau, a la espalda del Valle Manoa, ahí se extienden las Cataratas Manoa, una de las cataratas preferidas por los visitantes de la isla.

Cataratas Akaka, en Isla Grande

Quizás una de las cataratas más conocidas de la isla de Hawái, las Cataratas Akaka atraen a visitantes de todos los rincones del mundo. La impresionante caída, de 135 metros, que se encuentra justo a las afueras de la ciudad de Hilo, recibe de tres a cinco metros de lluvia al año. Como podrás imaginar, esto la convierte en un constante y efusivo torrente de agua que nunca decepciona.

Cataratas Maunawili, Oahu

Lo único mejor que las Cataratas Maunawili es el viaje que hay que hacer para llegar allí. Aunque la catarata en sí misma es relativamente pequeña y serena, el camino hasta allí es precioso: trekking de nivel intermedio a través de un exuberante bosque tropical. Pero date por advertido: te pondrás de barro como si hubieras salido de la cárcel de Cadena perpetua.

Cataratas Wailua, Kauai

Como suele pasar con la mayoría de cosas en Kauai, las cataratas de Wailua son hermosísimas. A menudo el humo que genera la caída de las cataratas crea vívidos arcoiris, lo que te dará la oportunidad de realizar unas fotos idílicas. La famosa doble catarata es además fácilmente accesible, con un lugar para aparcar el coche con vistas a las cataratas.

Cataratas Hi'ilawe y Hakalaoa, Isla Grande

Estas cataratas se hacen compañía incrustadas en la espalda del Valle de Waipio, al norte de la costa de Isla Grande. Conocido como Valle de los Reyes, el Valle Waipio fue el hogar del Rey Kamehameha I durante sus primeros años de reinado.

Cataratas Waimoku

El Sendero Pipiwai en dirección a las Cataratas Waimoku (una de las paradas finales del Camino a Hana) es considerado por muchos como el mejor camino para hacer senderismo en Maui. Uno de los aspectos más excepcionales de este camino tan bien conservado es el bosque de bambú que flanquea la mayor parte del camino. Aunque no hay poza para nadar en la base de esta catarata, la espectacular vista la convierte en una imperdible.

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Este artículo fue publicado originalmente en la edición estadounidense de 'The Huffington Post' y ha sido traducido del inglés por Diego Jurado Moruno