ECONOMÍA
09/07/2015 11:56 CEST | Actualizado 09/07/2015 11:56 CEST

Las bolsas chinas levantan cabeza tras conocerse que la policía investigará las ventas "maliciosas"

REUTERS

Los parqués chinos, tras casi un mes en de caídas que les han restado alrededor de un tercio de su valor, han repuntado. El índice general de la Bolsa de Shanghai, su indicador de referencia, ha empezado el día con considerables pérdidas pero a su cierre tenía ganancias de un 5,76% (202,14 puntos), hasta los 3.709,33 enteros. El motivo es que Pekín ha anunciado que actuará contra los especuladores.

Pasada una hora de cotización con pérdidas, el viceministro de Seguridad Pública ha anunciado una investigación policial para combatir los casos de "venta corta maliciosa". Se ha reunido con la Comisión Reguladora del Mercado de Valores de China (CRMW) para "devolver el golpe" contra actividades ilegales en el parqué, ha adelantado la agencia oficial Xinhua.

El Banco Popular de China ha anunciado por su parte su tercera promesa de apoyo financiero en menos de una semana a la entidad estatal encargada de dar crédito a las corredoras bursátiles, con el objetivo calmar la racha bajista y conseguir fondos rápidamente.

Los parqués habían continuado a primera hora su caída libre de los últimos días, con más de 400 valores suspendidos automáticamente en los primeros minutos de la jornada por sobrepasar las pérdidas diarias máximas permitidas (un 10%), y con otras cerca de 1.400 acciones aún sometidas a suspensión voluntaria provisional.

Sin embargo, y pese a pequeñas oscilaciones al final de la mañana, Shanghai subía ya un 1,3% a media sesión, y ha llegado a ganar más de un 6% durante la cotización vespertina, hasta que ha descendido en los últimos minutos del día, todo un respiro tras cuatro semanas en rojo casi constante.

El otro mercado de valores del país, la Bolsa de Shenzhen, se ha recuperado aún más rápido y ha cerrado finalmente un 4,25% al alza. La Bolsa de Tokio ha moderado su caída a un 0,69% tras el anuncio, aunque se ha dejado 135,43 puntos hasta las 19.602,21 unidades. El índice hongkonés ha ganado un 3,43%, 805,67 puntos, situándose en 24.322,23 enteros.

CALMAR A LOS 90 MILLONES DE PEQUEÑOS INVERSORES

El anuncio del ministro chino parece que ha dado el espaldarazo de confianza que esperaban los inversores individuales, después de una larga batería de medidas excepcionales impulsadas por Pekín desde hace dos semanas, la última esta misma mañana, con la decisión del regulador bancario de permitir a las entidades extender su plazos.

El regulador permitirá así a las entidades financieras, dada la situación excepcional actual, redefinir y aumentar los plazos de pago de los préstamos marginales concedidos para su inversión en bolsa, a millones de inversores individuales en todo el país, sobre todo en los siete meses de pronunciada racha alcista hasta junio.

La CRMV prohibió a última hora del miércoles a los grandes accionistas, aquellos con más de un 5% de los títulos de una compañía, que vendan sus participaciones en los próximos seis meses y amenazó con "serias" consecuencias. La Comisión de Supervisión de Activos Estatales ha pedido a las empresas estatales que compren y no vendan los valores de sus firmas que cotizan en bolsa.

Los esfuerzos de Pekín están destinados sobre todo a combatir el pánico entre los cerca de 90 millones de inversores individuales que participan en las bolsas chinas, con mucha frecuencia personas con escasos conocimientos financieros, y que generan cerca del 80% del volumen de negocios de los mercados de este país.

¿POR QUÉ CAEN LOS MERCADOS CHINOS?

Tras un subidón del 150% en menos de un año el mercado cae sin control. Este subidón llegó de la mano de los pequeños inversores, que son ahora los grandes perjudicados.

Más de 90 millones de pequeños inversores chinos entraron en Bolsa atraídos por la gran rentabilidad, las continuas subidas y sin tener grandes conocimientos financieros. Era dinero fácil. Hasta comenzaron a endeudarse para comprar títulos. Pero en junio empezó la caída. Como explica Cinco Días:

"Las nuevas firmas de valores empezaron a endurecer las condiciones para prestar dinero a los inversores. Muchos de ellos son jóvenes invirtiendo a crédito, lo que acelera las caídas: como las carteras de los inversores valen menos, éstos están obligados a depositar más garantías (que no suelen tener; de lo contrario no pedirían dinero prestado) o a vender su paquete de acciones".

Cuando las acciones empezaron a desplomarse, el pánico hizo que esos pequeños inversores se deshicieran de los títulos de forma masiva. Una huída que el Gobierno chino trata de frenar para estabilizar los mercados.