INTERNACIONAL
24/08/2015 12:53 CEST | Actualizado 24/08/2015 13:47 CEST

Las dos Coreas siguen negociando entre amenazas y refuerzos de sus tropas

EFE

La situación entre Corea del Norte y Corea del Sur no mejora. Después de tres días de reuniones consecutivas ni han alcanzado un acuerdo con el que poner fin a la crisis militar ni ninguna de las dos partes ha rebajado el tono de sus amenazas. Es más, este lunes han reforzado sus tropas ante la posibilidad de que finalmente comience un conflicto armado.

Con todo, representantes de las dos Coreas han prolongado sus negociaciones por tercer día en la Aldea de la Tregua de Panmunjom, ubicada en la frontera del paralelo 38. La primera ronda de la reunión, que tuvo lugar el pasado sábado, duró más de 10 horas, mientras que la segunda se prolonga ya por más de un día entero ante la imposibilidad de alcanzar un acuerdo.

Aunque no han trascendido detalles sobre el contenido del encuentro, se cree que ambas partes mantienen inflexibles sus posturas sobre los principales asuntos que han desencadenado la mayor crisis militar en dos años entre los vecinos de la península coreana.

Pyongyang exige a Seúl que apague los altavoces que emiten propaganda en la frontera contra el régimen de Kim Jong-un, pero a cambio el Gobierno surcoreano le exige disculpas por el ataque con minas del día 4 y el disparo de un proyectil que desató el intercambio de artillería del jueves. Se considera complicado que Corea del Norte ceda en su postura, ya que hasta ahora ha negado su implicación en el incidente de las minas y asegura que no disparó proyectil alguno, acusando a Seúl de haber inventado los hechos.

TENSIÓN EN AUMENTO

Mientras sus representantes negocian la paz, ambas partes no han dejado de exhibir músculo militar y lanzar advertencias y amenazas al enemigo. La presidenta de Corea del Sur, Park Geun-hye, se ha reafirmado este lunes en su postura de línea dura al anunciar que continuará la "guerra psicológica" con altavoces e incluso tomará nuevas medidas de represalia de no obtener disculpas del Gobierno norcoreano.

Entre tanto, Seúl y Washington están estudiando el despliegue de "activos militares estratégicos estadounidenses" en Corea del Sur, según ha informado el Ministerio de Defensa surcoreano. Estos podrían incluir, según algunas fuentes, un submarino con capacidad nuclear y el bombardero estratégico subsónico de largo alcance B-52 Stratofortress, equipado con potentes bombas antibúnker.

Se teme que la tensión aumente en caso de confirmarse el despliegue de estos equipos estadounidenses, ya que el régimen de Kim Jong-un podría reaccionar ante lo que consideraría una amenaza directa a su seguridad, un nuevo obstáculo para las conversaciones de paz.

Corea del Norte, que ha calificado la situación actual como un "cuasi estado de guerra", también mantiene preparado a su Ejército para el combate y hoy desplegó 20 lanchas de desembarco anfibio en aguas fronterizas con el Sur, según han indicado fuentes militares a la agencia surcoreana Yonhap.

Además, 50 de los aproximadamente 70 submarinos del país comunista han abandonado sus bases, y las tropas en las cercanías de la fronteriza Zona Desmilitarizada (DMZ) se han duplicado, según revelaron las Fuerzas Armadas de la vecina Corea del Sur.