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25/08/2015 21:48 CEST | Actualizado 25/08/2015 21:55 CEST

Benicio del Toro: "Hay que quitarse el sombrero ante el papel de la ONU"

“Los cooperantes me parecen personas únicas y muy valientes”, dice Tim Robbins con una sonrisa mientras toma una café asomado a la ventana que da al madrileño Paseo de la Castellana. “Me gusta que sigan luchando, a pesar de que a veces no consigan su objetivo”, lamenta por su parte Benicio del Toro a El Huffington Post.

Robbins y Del Toro, dos de los actores más comprometidos de Hollywood, están en el mismo hotel pero en diferentes habitaciones: es la única manera de poder contestar a los muchos periodistas que quieren entrevistarlos ante el estreno, este viernes, de Un día perfecto, el nuevo filme de Fernando León de Aranoa.

Una vez más el director de Los lunes al sol pellizca al espectador donde más duele al relatar lo absurdo de una guerra visto desde los ojos de un grupo de cooperantes. La película, en la que se mezclan comedia y tragedia, parte de un problema absurdo: la necesidad de encontrar una cuerda con la que sacar un cadáver que está contaminando el agua de un pozo.

¿Qué te llevó a trabajar con Fernando León de Aranoa?

Benicio del Toro: Uno: el trabajo que ha hecho anteriormente. Dos: su habilidad como escritor.

Tim Robbins: En mi caso fue muy fácil: me encontré con Benicio en un aeropuerto y me comentó que iba a hacer una película española muy buena y que había un papel que me iría muy bien. Me enseñó el guión y me gustó mucho. Hablé con Fernando y a partir de ahí empezó todo.

Fernando León de Aranoa, Benicio del Toro y Tim Robbins

Entonces, ¿qué tiene que tener un personaje o un papel para que te impliques en una película?

Tim Robbins: Estoy en una etapa de mi vida en la que no quiero trabajar por trabajar,, tengo mucho que hacer en mi compañía de teatro. Hace falta un buen guión para distraerme de eso.

Eres una persona que siempre ha colaborado con ONGs. ¿Ha cambiado tu forma de ver el trabajo de estas organizaciones después de la película?

"No son superhéroes. No necesitan superpoderes"

Tim Robbins: Tengo mucha admiración por los cooperantes. Son seres extraordinarios, únicos y muy valientes. El hecho de que alguien esté dispuesto a arriesgar su vida para ayudar a otros es algo que debe ser contado. Debemos recordar que los seres humanos tenemos la capacidad de hacer este tipo de cosas. Está claro que no son superhéroes, pero no necesitan superpoderes. Tienen una generosidad y una humanidad que les empuja a hacer este tipo de trabajo.

Has dicho alguna vez que este personaje te ha gustado porque es diferente a lo que has hecho. ¿Cuáles son esas diferencias? ¿Te has sentido encasillado los últimos años?

Benicio del Toro: No. Este un personaje distinto porque no lleva pistola, no entra en una depresión y juega con el sentido del humor. Por eso creo que es distinto. No es que me sienta encasillado. Para nada.

La película refleja la estricta burocracia de la ONU, que a veces ralentiza las acciones de cooperantes como los protagonistas. ¿Qué piensas del papel de la ONU en los conflictos como la Guerra de los Balcanes?

"Es necesario que haya reglas dentro del caos, pero también es importante improvisar"

Tim Robbins: Es necesaria la presencia de la ONU, pero es verdad que al mismo tiempo hay cierta burocracia que puede bloquear las cosas, hacerlo un poco más difícil. Las organizaciones de ayuda que son independientes operan por razones altruistas y por el bien de la gente. Siempre hay una lucha por conseguir lo que quieren hacer, precisamente porque se topan con reglas, normas y burocracia. Es necesario que haya reglas dentro del caos, pero a la vez es importante poder improvisar.

Benicio del Toro: Antes de nada, hay que quitarse el sombrero ante el papel de la ONU. Hay que decir que ‘they are the good guys’, que ellos son los buenos. Pero existen problemas de comunicación. Eso existe hasta dentro de los buenos.

Fernando y yo ya lo hablamos. No queremos decir que la ONU sean los malos. Mi personaje, Mambrú, lo reconoce en varios momentos de la película: hay que seguir unas reglas, un protocolo. Es verdad que hay gente que sigue las reglas sin ninguna flexibilidad, pero lo que desencadena el problema es la mentira de una cooperante a la ONU, no la ONU directamente.

En la película da la impresión de que en la guerra lo primero que se pierde es la razón y lo primero que aparece es el absurdo. ¿Crees que es así? Nadie da razones de cómo actúa ¿Esto te lo han transmitido los cooperantes con los que has hablado?

Benicio del Toro: Sí. Se pierde el sentido común y es verdad que muchos de los cooperantes, que están rodeados de horrores, hacen del sentido del humor su escudo. Ese es el balance que trae Fernando León de Aranoa a la película. Es lo difícil de transmitir en la película y por los actores: ese balance entre la tragedia y la comedia. De la tragedia sale la comedia.

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'Making of' de la película

La Guerra de los Balcanes en Europa se entiende poco. ¿Te tuviste que documentar mucho para este asunto? ¿Cómo?

"Los que digan que la Guerra de los Balcanes ya pasó están equivocados"

Benicio del Toro: Sí, me documenté mucho, sobre todo leyendo y viendo documentales. Hay uno muy bueno de la BBC que trata sobre cómo se rompe Yugoslavia y explica cómo empieza el conflicto. Uno tiene que estudiarse eso y a mí me gusta. Es parte de este tipo de proyectos: primero hay que entenderlo. Mambrú es un personaje que conoce todo lo que pasó en la guerra y sabe identificar quién es quién. Es una guerra complicada y es importante que no se olvide, que estas historias se sigan explorando. Aquellos que digan que la Guerra de los Balcanes ya pasó están equivocados. De vez en cuando hay que recordarlo. Que no se olvide.

¿Cómo trabajasteis la fusión entre humor y tragedia? Tu personaje es el más “cómico” y el que con más humor lo lleva. La película es una mezcla de comedia, tragedia, drama…

Tim Robbins: Tuvimos ensayos en Madrid durante varias semanas y también hablamos sobre el tono de la película. Porque siempre es muy importante encontrar el humor. Pero para encontrar el humor antes tienes que encontrar la realidad. Todo el humor viene del drama, casi del dolor. Es un desastre si intentas hacerlo gracioso directamente. Primero tienes que conocer la realidad y el dolor y trabajar a partir de ahí.

El cooperante es un héroe diferente. ¿En qué se diferencia ese héroe de otros que vemos en la pantalla y cómo lo has conformado? ¿Cuales han sido tus referentes?

Benicio del Toro: He tenido trato con varios cooperantes y creo que este es un héroe con fracturas y sin lograr su objetivo. A mi me gustan esos héroes que luchan y que aunque no consigan su objetivo, mantengan esa lucha. Admiro mucho a aquellos que lo han intentado pero no lo han logrado. Que el intento sea con fuerza también lo admiro. Todos los personajes tienen esa perseverancia aunque no consigan el bizcocho.

Muchas veces te eligen como villano por la mirada que tienes pero en otras ocasiones hemos visto miradas tuyas que expresan lo contrario, como es el caso de tu personaje en esta película. ¿Cómo lo haces?

Benicio del Toro: Díselo. Díselo a ellos, que están equivocados (entre risas). Diles que el muchacho tiene potencial para otros proyectos. No sé cómo lo hago. Es una cuestión de intuición basado en el momento del personaje. No es una cosa de mirarse al espejo y practicar los ojos o cómo mover las cejas. Su trabajo me cuesta, requiere tiempo y requiere disciplina, requiere eliminar la vagancia y perseverancia. Todo eso no es fácil y a veces tienes una idea de algo que vas a hacer y la idea es perfecta y cuando tratas de hacerla ni siquiera te acercas a lo que tenías pensado. Pero eso forma parte del proceso: tratar de llegar ahí cada vez que lo haces, aunque a veces no llegues. Lo único que puedo decir es que hay que tener ese entusiasmo.

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Tim Robbins y Benicio del Toro

La película trata de un grupo de cooperantes de diferentes partes del mundo. Los actores también: europeos, americanos, latinoamericanos. ¿Cómo fue la relación durante el rodaje? ¿Cómo ha sido trabajar con ellos?

"Ninguno de los actores veníamos del mismo país"

Tim Robbins: Es cierto. Ninguno veníamos del mismo país. Todo funcionó muy bien y Fernando hizo un trabajo tremendo con la elección de los actores. También me ha gustado mucho Granada, hay mucha diversión y lo hemos pasado muy bien.

Has hecho teatro hace poco aquí en España, has trabajado con Isabel Coixet, ahora con Fernando León de Aranoa… Parece que tienes una relación especial con España. ¿Cómo ha sido trabajar con directores no estadounidenses o que no estan en Hollywood?

Tim Robbins: No estoy seguro de si yo he decidido trabajar fuera de Hollywood o es en Hollywood donde quieren que trabaje fuera. He disfrutado trabajando aquí; rodando y, este verano, en Alcalá y Almagro con el teatro. La reacción del público español es fantástica. Me emocionó la cantidad de gente que se me acercó en Almagro para decirme que habían venido de varios lugares de España y que habían conducido cientos de kilómetros para ver la obra.

¿Qué permanece intacto de tu identidad puertorriqueña y qué piensas o sientes cuando escuchas a Donald Trump?

"Los americanos tienen que decidir si quieren una estrella de un reality show como presidente"

Benicio del Toro: De mi yo puertorriqueño me queda mucho: caminamos juntos, pensamos juntos, comemos juntos. El puertorriqueño mío vive conmigo, sueña conmigo, piensa conmigo, mira conmigo…

Lo de Donald Trump me parece una comedia de mal gusto. Hay que respetar la libertad de expresión de EEUU en primer lugar. En segundo lugar, Trump es una persona inteligente, con instinto de hacer dinero. Ha dicho muchas cosas, sobre todo de los mexicanos, que yo creo que en su mayoría son gente buena buscando una vida mejor y dispuesta a trabajar. Él ha dicho todo lo contrario, les ve como su principal enemigo. Creo que el decir eso ha tenido una consecuencia positiva: la unión de todos los latinoamericanos dentro de EEUU. De lo negativo ha salido algo positivo. Lo importante ahora es recordar que para evitar que unas palabras tan dañinas se conviertan en muros de verdad, la única manera de pararlo es votando. Es la única manera de taparle la boca.

Tim Robbins: Creo que Donald Trump está haciendo mucho ruido ahora, pero ya veremos qué pasa en unos meses. Queda tiempo para las elecciones. Los americanos tienen que decidir si quieren una estrella de un reality show como presidente.

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