POLÍTICA
14/09/2015 21:41 CEST | Actualizado 15/09/2015 10:07 CEST

Toro de la Vega 2015: Los argumentos a favor y en contra (VOTA)

GTRES

El elegido esta vez se llama Rompesuelas. Es un impresionante morlaco de casi seis años y 640 kilos que, más que posiblemente, morirá alanceado este martes en Tordesillas (Valladolid) durante una nueva edición del muy polémico torneo del Toro de la Vega.

El festejo consiste en soltar al animal por las calles del pueblo para que, posteriormente, los aficionados lo conduzcan a campo abierto. Allí es perseguido por lanceros a pie o a caballo y, si logra rebasar los límites del torneo o los lanceros no pueden abatirlo, es indultado. Pero, con los centenares de personas que participan en el festejo, el animal tiene muy pocas probabilidades de salir con vida.

El torneo, que suele reunir a unas 35.000 personas, provoca año tras año el enfrentamiento entre los partidarios de esta tradición medieval y los detractores, que la consideran una muestra “atroz” de maltrato animal.

Jesús López Garañeda, investigador y miembro del Patronato del Toro de la Vega, es uno de los firmes defensores del torneo. Dice que quienes se oponen al festejo son “ninfas de asfalto que tienen otras modas y otras modernidades en esta época de globalización en la que estamos metidos” y afirma que, tras mucho debatir con antitaurinos, ha tomado “la decisión de Santo Tomás, que decía que, con los herejes, la doctrina no se discute”.

En el lado opuesto Laura Duarte es portavoz del partido animalista Pacma, que lleva años luchando por la prohibición del Toro de la Vega. Dos visiones distanciadas por años luz con argumentos muy diferentes para defender sus posiciones. ¿Quién te convence más? Puedes votar más abajo en nuestra encuesta.

ArgumentosDefensores del torneo


Animalistas


TradiciónEs un argumento recurrente para los defensores del Toro de la Vega: el torneo es una costumbre que se repite anualmente en Tordesillas desde, al menos, 1534. “Es una herencia de abuelos, de padres, de hijos, que ha llegado a nosotros y debemos conservar y potenciar”, zanja López Garañeda.Para los detractores del torneo, no hay excusa que valga y subrayan que la tradición no puede ampararlo todo. “Hay cosas injustificables moralmente y éticamente y el Toro de la Vega es un festejo atroz”, resume Duarte, quien subraya que hay que mantener las tradiciones que pueden enriquecer a la sociedad, pero acabar con las que la perjudican. “El Toro de la Vega nos daña como personas y como país. Es una lástima que Tordesillas sea conocido por esta fiesta, porque es un pueblo con una historia cultural muy rica”, aclara.
Apoyo popularJesús López Garañeda advierte de que Tordesillas está “con su toro” y de que habrá “toro para rato” porque los vecinos del pueblo así lo quieren. “Es un espectáculo gratuito. Algo tendrá el agua cuando la bendicen, porque todos los años se produce una riada humana. Es un rito que pervivirá hasta que los tordesillanos digan que ya no quieren su rito, su mito, su tradición. En ese momento desaparecerá, pero que no obliguen a quitarla porque no conseguirán absolutamente nada”, avisa. Laura Duarte destaca que el apoyo popular no debe ser una razón para seguir celebrando el torneo. “No todo debe quedar en manos de lo que la gente quiera. Hay cuestiones que, por mucho que sean amparadas socialmente, no son respetables”, asegura, a la vez que indica que “por mucho que los vecinos quieran divertirse así”, debe haber “un sentido común, que en este caso debe venir desde la alcaldía o desde el Gobierno”, para poner fin a este tipo de fiestas.
La visión hombre-animalLos defensores del torneo suelen mostrarse extremadamente críticos con los animalistas. López Garañeda no es una excepción. Asegura que esos grupos cometen una “auténtica aberración” que hace a la sociedad “volver a la prehistoria”: “Colocan al animal en el mismo lugar que a la persona. Eso no puede ser. El ser humano está por encima de los animales. A los animales hay que cuidarlos, hay que tratarlos bien etc. etc., pero el toro de lidia está hecho para enfrentarse al torero en la plaza o en la vega de Tordesillas”. Los detractores del torneo se toman con humor argumentos como los de López Garañeda. Laura Duarte aclara que no defienden los mismos derechos para los animales que para las personas. “No queremos que los perros vayan a votar, pero exigimos los derechos básicos: a la vida y a la libertad”, zanja a la vez que asegura que "en todos los países avanzados del mundo" festejos como este estarían prohibidos.
Las posibilidades de supervivencia del toroLos defensores del torneo recuerdan que el toro puede salvarse de morir si logra superar con vida los límites que se trazan en el terreno. “El toro tiene sus derechos registrados en la ordenanza, porque hay un código legislativo que se aplica taxativamente con todo el rigor”, argumenta López Garañeda. Laura Duarte no pone en duda que el toro se salve si consigue superar los límites, pero recuerda que en más de 500 años sólo cuatro astados se han librado de morir. “Es indiscutible que el animal no va a vencer este torneo. Hay una fila de caballos que impide que el toro avance y pueda cruzar ese punto a partir del cual se le daría por ganador”, explica.
El desarrollo del torneoLos defensores del torneo dicen que la polémica se debe a la desinformación de los detractores, que, afirman, no entienden cómo se desarrolla. “Es un enfrentamiento entre un solo hombre armado con una lanza contra una res con sus defensas naturales intactas”, asegura López. Y niega que “todo el pueblo, como una horda salvaje”, salga a “acuchillar o a matar al toro”. “Es un hombre solo el que se enfrenta cara a cara a un animal, sin capas ni burladeros, y se aplica la vieja suerte taurina, ya desaparecida y que solo queda en Tordesillas, de la lanzada”, reitera.Laura Duarte afirma, en cambio, que al relato de López Garañeda le falta contexto. “Sí, hay un solo vencedor, que es la persona que consigue clavar la última lanza al animal. Pero le persiguen decenas a pie y a caballo”. La portavoz del Pacma subraya que los defensores del torneo “pueden decir lo que quieran y creerse ellos mismos que es una lucha de igual a igual, pero no lo es y cualquiera que haya visto las imágenes lo podrá comprobar”. “Es un toro asustado, perseguido y muere en todos los casos”, denuncia.
Batalla de firmasLópez Garañeda insiste en el apoyo que tiene el Toro de la Vega recordando que una Iniciativa Legislativa Popular de 2012 para declarar los toros Bien de Interés Cultural en toda España logró “más de un millón de firmas”. (En realidad fueron 590.000). “El Pacma sabe que el Toro de la Vega es el centro neurálgico de la tauromaquia. Cuando caiga el Toro de la Vega caerá la tauromaquia en España y por eso atacan el torneo. Pero mientras tenga el interés del valor, del riesgo, de la gallardía... ni el Pacma ni nadie acabará con ello”.El Pacma, por su parte, presentó el miércoles pasado 120.000 firmas en la sede del PSOE, partido al que pertenece el alcalde Tordesillas, para para que ponga fin a este torneo. Los socialistas se comprometieron a que si gobiernan aprobarán una ley de protección animal que establezca unos parámetros básicos sobre el maltrato, para intentar que dejen de celebrarse festejos como el del Toro de la Vega.