INTERNACIONAL
01/10/2015 18:09 CEST | Actualizado 01/10/2015 18:16 CEST

La polémica reunión secreta del papa con una activista anti-gay durante su visita a EEUU

GTRES

El papa Francisco, que en julio se preguntó que quién era él para "juzgar a los gays", se reunió en secreto con Kim Davis, una funcionaria de Kentucky que saltó a la fama en Estados Unidos por negarse a dar licencias matrimoniales a los homosexuales.

Kim, convertida en todo un símbolo contra el matrimonio gay en EEUU, y su marido Joe, se reunieron en privado con el pontífice durante la visita de Francisco a Estados Unidos la semana pasada. Lo hicieron, según explicaron la propia Davis y su marido, en la nunciatura apostólica en Washington, el pasado jueves.

El Vaticano, que hasta ahora había callado sobre este asunto, confirmó a The New York Times el encuentro del papa con Davis, pero su portavoz, Federico Lombardi, rechazó dar más detalles.

Según explicó Davis a Yahoo News, el medio que dio la exclusiva del encuentro, el papa le dijo que se mantuviera "firme" ("stay strong", le expresó en inglés).

Así explicó Davis su encuentro con el pontífice:

"Yo estaba llorando. (...) En realidad yo no soy nadie y me abrumaba pensar que él hubiera aceptado verse conmigo. (...) Me cogió de la mano, le abracé y me abrazó. Y me dijo: 'gracias por tu valor'. (...) Antes de irse, se dio la vuelta y me dijo: 'Mantente firme'. Eso me da mucha fuerza. Saber que alguien de la estatura del papa está a favor de nuestra causa, valida todo lo que estamos haciendo".

UN SÍMBOLO 'ANTI-GAY'

Davis estuvo cinco días encarcelada por incumplir la histórica decisión del Tribunal Supremo que legalizó el matrimonio homosexual en todo Estados Unidos.

Cuando el gobernador de Kentucky, el demócrata Steve Beshear, ordenó a los juzgados emitir licencias de matrimonio a los homosexuales, Davis decidió interponer una demanda en una corte federal, con el argumento de que sus creencias religiosas debían excluirla de tener que cumplir con esa obligación.

El caso de Davis llegó hasta el Supremo, que ordenó a la funcionaria que, de manera inmediata, comenzara a emitir licencias matrimoniales a todo tipo de parejas, orden que ella desobedeció y la llevó a la cárcel.

El pasado día 8 de septiembre salió de prisión y aseguró que seguiría sin autorizar licencias a los homosexuales, aunque dijo que no impediría que sus subordinados lo hicieran. Aun así, dio a entender que no tendrían validez.

A su salida de prisión, Davis recibió el apoyo de algunos de los precandidatos republicanos a la presidencia de los Estados Unidos, como el senador Ted Cruz o el exgobernador de Arkansas Mike Huckabee.

"DA ALAS A LOS INTOLERANTES"

Nuestro compañero Michelangelo Signorile, editor de Gay Voces en The Huffington Post, escribió ayer miércoles un post en el que recordaba que el papa había pedido a los obispos que no cargaran contra el matrimonio homosexual y que se centraran en otros asuntos como el medioambiente o la pobreza. Según Signorile, con esta petición, Francisco lograba dar la apariencia de "no ser un apasionado de los derechos de los homosexuales, pero tampoco de atacarlos".

Sin embargo, considera que con su reunión con Davis y sus palabras de apoyo a la funcionaria homófoba, "el papa sólo da alas a los intolerantes" sino que, "en lugar de avanzar en los derechos LGTB, como muchos pensaron que hacía el papa, ahora, con esta reunión, envalentona a los que quieren que la doctrina de la Iglesia siga considerando a los homosexuales como 'intrínsecamente desordenados'".