POLÍTICA
02/11/2015 14:27 CET | Actualizado 02/11/2015 14:41 CET

Margallo, sobre la situación en Cataluña: "Es una sublevación, un golpe de Estado institucional"

EFE

El ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, JJosé Manuel García-Margallo, considera que lo que está sucediendo en Cataluña es una "sublevación" y un "golpe de Estado institucional", que tiene además los "agravantes" de "estar dirigido por un órgano que debe su existencia a la Constitución y al Estatuto" y de "partir" a la sociedad catalana "en dos".

El ministro se ha expresado en estos términos durante un encuentro con periodistas con motivo de la publicación de su libro Todos los cielos conducen a España. Cartas desde un avión (Planeta). El titular de Exteriores aborda diversos temas de actualidad y relacionados con su departamento a través de misivas con personalidades como Felipe González, José Luis Rodríguez Zapatero y José María Aznar, entre otros.

El tema de Cataluña es precisamente el protagonista de dos de las cartas. El ministro ha explicado que ha intervenido en el debate sobre esta autonomía porque le ha importado durante toda su vida y piensa que no debía hacer un "paréntesis" por ocupar Asuntos Exteriores. Asimismo, ha insistido en que todo el tema de la viabilidad de una Cataluña independiente dependería de dos aspectos: el reconocimiento de Naciones Unidas y la pertenencia a la UE.

"Cuando te encuentras con esto -la "sublevación" y el "golpe de Estado institucional"- lo que tienes es que restablecer el imperio de la ley y, luego, ya hablaremos", ha aseverado en el encuentro. Preguntado por la negativa del presidente del Gobierno a llevar la reforma de la Constitución en su programa para el 20-D, García-Margallo ha señalado que "en este momento no puede ir". Un cambio en la Carta Magna, ha proseguido, requiere "procedimiento, consenso y oportunidad política". En su opinión, uno de los grandes errores que han llevado a la situación actual fue el pacto del Tinell, que fue un "intento de reformar la Constitución sin el Partido Popular".

El titular de Exteriores ha reiterado que una Cataluña independiente no sería reconocida por Naciones Unidas ni formaría parte de la Unión Europea. "Esto es lo que traté de explicarle a (Oriol) Junqueras en el debate, que me decía a todo que no. Me desgañitaba. Ha habido que traer a Ban Ki-Moon para decirlo", ha apostillado.

“ESPAÑA NO ESTUVO EN LA GUERRA DE IRAK”

Otro de los capítulos más interesantes de la obra es su intercambio de cartas con el expresidente José María Aznar, en el que abordan la guerra de Irak y evidencian sus discrepancias sobre el asunto. "Hubo una discusión en el partido, es sabido, yo creí que no iba a servir", ha señalado ante varios periodistas García-Margallo.

"Lo primero que hay que decir es que España no estuvo en la guerra, mandó un buque hospital que se llamaba Galicia. Es todo lo que hizo. Es verdad que hubo un apoyo muy decidido en el Consejo de Seguridad, donde estábamos, y un apoyo político por parte del Gobierno", ha declarado. Además, ha considerado que "es verdad que el mundo está mejor sin Sadam Huseín" y que Aznar consiguió unas "relaciones privilegiadas" con Estados Unidos, que luego se torcieron con Rodríguez Zapatero. "Cuando llegué, el ambiente en la primera reunión con Hillary Clinton era de una enorme desconfianza", ha ilustrado.

El error de Irak fue creer que la democracia se exporta como el Nescafé soluble

En su opinión, el "tremendo error" en Irak, como también en Libia, fue creer que "la democracia se exporta como el Nescafé soluble". "Mire usted, no", ha añadido. En este punto, ha agregado que el segundo error fue intentar prescindir de cualquiera que hubiera tenido el mínimo contacto con Huseín. Ha manifestado que esto llevó a que una parte de la comunidad de ese país, la suní, se sintiera ajena al Gobierno de Maliki. "¿Qué consecuencias tiene? El Estado Islámico nace fundamentalmente en esa comunidad y muchos de sus miembros son soldados de Huseín. Es aceptado en las sociedades donde está en Irak, porque consideran que responde a los intereses de la comunidad suní", ha comentado.

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NO HA HABLADO CON RAJOY SOBRE LAS LISTAS

Pero, además de política internacional, García-Margallo se ha pronunciado sobre la situación de cara a las elecciones del 20-D. El titular de Exteriores ha comentado que no ha hablado con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, sobre el tema de las listas electorales. "Si el presidente y, sobre todo, mis compañeros del PP de la Comunidad Valenciana creen que hay que renovar las listas, lo entenderé maravillosamente bien y haré campaña. Si me dicen que los reservistas tenemos que volver a coger el fusil, pues lo cogeré y me iré a la trinchera", ha explicado. Eso sí, ha dejado claro que este asunto no le inquieta "gran cosa".

García-Margallo ha subrayado que su contacto con Rajoy es "absolutamente frecuente y fluido". De hecho, ha revelado que este domingo habló hasta tres veces con el jefe del Ejecutivo para abordar asuntos como el incendio de una discoteca en Bucarest (Rumanía) este fin de semana y el suceso del avión ruso estrellado en Egipto.

Mi contacto con Rajoy es frecuente y fluido

No se ha querido mojar sobre los escenarios tras el 20-D y la irrupción con fuerza de Ciudadanos y Podemos en las encuestas. Lo que ha comentado es que no cree en gobiernos en minoría para abordar el panorama que vive España en estos momentos y ha apostado por Ejecutivos "fuertes" ante la situación de "cambio de pensamiento radical" en el mundo y en la economía que hay en estos momentos.

También hablando sobre posibles escenarios futuros en la Unión Europea, el ministro de Exteriores ha dicho que en el hipotético caso de que saliera el Reino Unido habría que ir "inmediatamente a la federalización de los países que comparten moneda para demostrar que no es el principio del fin".

EL MEJOR Y EL PEOR MOMENTO

Unas de las iniciativas de las que se muestra más orgulloso el titular de Exteriores es de la ‘Marca España’, a pesar de las dificultades económicas que ha tenido que afrontar. A lo largo de la legislatura, ha dicho, se ha visto cómo la imagen de España "mejoraba" a través de los indicadores que manejaban. "La imagen de España es muy buena salvo en América Latina, en Venezuela y Argentina, y la peor imagen de España es en la propia España", ha insistido, a la vez que ha apreciado que debemos "recuperar la autoestima y las señas de identidad, lo que nos une, darnos cuenta de que es un gran país, o realmente es muy difícil hacer política".

Echando la vista atrás, ha indicado que el mejor y el peor momento durante su etapa en el Palacio de Santa Cruz coinciden en el tiempo. Fueron cuando España se jugaba una plaza en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. El mal momento se vivió cuando el país tuvo que disputar la segunda ronda con Turquía, el escenario más difícil. En cambio, minutos más tarde llegó el mejor en su etapa como ministro: España ganaba en esa votación. La delegación española lo celebró en la representación permanente ante la ONU porque "no teníamos con dinero". Pero lo hizo, ha rematado, con "vino español como Concha Piquer".

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