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11/11/2015 07:34 CET | Actualizado 11/11/2015 07:34 CET

Un cerdito, un montón de hojas, un descubrimiento... ¡y llega la locura!

Érase una vez que se era un cerdito que se lo pasaba muy bien, al que le gustaba salir a la calle y jugar en ella. Tanto, tanto que un día otoñal el cerdito (bueno, era una cerdita) descubrió un montón de hojas secas caídas en el suelo y se le fue la cabeza.

Según el youtuber Tammy Scheers, la cerdita se llama Willow, es un cerdo enano y esta era la "primera pila de hojas" en la que había jugado nunca.

Pura emoción.

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