INTERNACIONAL
11/11/2015 10:26 CET | Actualizado 06/03/2018 02:13 CET

Un juez canadiense, investigado por hacer comentarios machistas durante un juicio por violación

TRIBUNAL FEDERAL DE CANADÁ/ ANDREW BALFOUR

Robin Camp es un juez canadiense que está siendo investigado por los comentarios que hizo durante un juicio en septiembre de 2014 a una víctima de violación, a la que se refirió constantemente como "la acusada", según The Huffington Post Canadá.

"¿No podías haber mantenido las rodillas juntas?", preguntó durante el proceso a la víctima de 19 años, a la que calificó de "repugnante y despreciable" y cuestionó su moralidad. El juez manifestó que "a veces el sexo y el dolor van juntos, y eso no es necesariamente malo", aunque admitió que el dolor que la víctima sintió probablemente no fue "agradable".

"¿Por qué no bajaste el culo para que no te pudiera penetrar?", preguntó a la joven que sufrió el asalto, que vive en la calle. Según The Calgary Herald, Camp puso en duda la denuncia porque la víctima preguntó al agresor si tenía un condón, "lo que sólo lleva a una conclusión, que si lo hubiera tenido, no se habría opuesto a mantener relaciones sexuales con él", en palabras del juez.

Camp insinuó que sus intentos de quitarse de encima al agresor fueron "poco eficaces", y dejó libre al violador por considerar que su historia era "más creíble" que la de la víctima. El veredicto fue anulado tras la apelación de tres juristas, y está pendiente de celebrarse un nuevo juicio sobre el asalto.

Los juristas que han tumbado la sentencia y han presentado la queja contra Camp aseguran que el juez penal del estado de Alberta se basa en "mitos" machistas que el sistema judicial ha rechazado desde hace décadas, como que una mujer no puede ser violada contra su voluntad.

¿FALTA DE SENSIBILIDAD O RETICENCIA A CUMPLIR LA LEY?

Mientras dure la investigación, el juez no se encargará de ningún caso relacionado con abusos sexuales. El magistrado acude por decisión propia a un curso de sensibilidad de género y se ha disculpado públicamente con la víctima y todas las mujeres que duden a la hora de denunciar un abuso sexual.

"Me arrepiento profundamente de lo que he dicho, en la medida en que pueda desincentivar a cualquiera a la hora de denunciar o testificar sobre abusos sexuales", ha manifestado. "Haré todo lo que esté en mi mano para aprender de esta experiencia y no volver a cometer los mismos errores", finaliza.

Alice Wooley, profesora de derecho y una de los juristas que han presentado la queja contra Camp, señala que el juez no capta el problema. "Sus disculpas están dirigidas a las mujeres, pero la aplicación de la justicia es algo que concierne a todos los canadienses".

"Teniendo en cuenta que su reticencia a aplicar la ley es el problema principal, me preocupa que esto se trate exclusivamente como una falta de sensibilidad de género", explica Wooley, que ha pedido junto a otros dos compañeros juristas que se inhabilite a Camp.

La queja es necesaria en un sistema judicial como el canadiense que otorga mucha autonomía a los magistrados. "Hay una relación de confianza entre la sociedad canadiense y el sistema judicial", ha explicado Wooley. "Dependemos de ellos, de que utilicen esa independencia sabiamente".

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