INTERNACIONAL
19/01/2016 10:48 CET | Actualizado 19/01/2016 10:52 CET

La violencia vuelve a Haití a seis días de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales

AP

La violencia callejera ha vuelto a las calles de varias ciudades de Haití, entre ellas la capital, Puerto Príncipe, donde miles de personas se han manifestado contra un presunto fraude electoral a seis días de la segunda vuelta de las presidenciales.

Algunos participantes en la protesta, que ha llegado hasta el Parlamento, han bloqueado las calles, han lanzado piedras contra vehículos, y han quemado neumáticos.

Durante la manifestación se han oído llamamientos a "una revolución" para echar al presidente, Michel Martelly, que debe dejar el poder el 7 de febrero, el mismo día en que se iniciará el carnaval.

El partido en el Gobierno ha respondido. El candidato oficialista, Jovenel Moise, ha invitado a los haitianos a participar masivamente en las elecciones.

"Por un Haití fuerte, por un mejor futuro, llamo a todo el pueblo a participar en este evento histórico", ha pedido, en una conferencia de prensa en la que no se permitieron preguntas.

A seis días de las elecciones, Moise ha asegurado que está preparado para las elecciones y para "tomar el mando". "Nos tienen miedo, ya que somos fuertes y nuestra campaña está avanzando muy bien. Espero que todos acudan a votar y cumplir con su deber para sacar a Haití de la miseria", ha agregado.

"Hay que dar prioridad al país y no al interés personal. Estoy llamando a todos a votar y elegirme como el próximo presidente para mejorar la situación del país. Estoy convencido de que el pueblo haitiano sabe lo que quiere", concluyó.

FRAUDE ELECTORAL

La marcha se ha producido sólo horas después de que unos desconocidos quemaran esta madrugada varias oficinas electorales situadas en el norte del país. Los motivos son los mismos que los de la marcha: la protesta contra el fraude que consideran que se cometió en las dos citas electorales de 2015.

El candidato de la oposición es Jude Celestin, un ingeniero de 53 años que quedó en segundo lugar en la primera vuelta electoral, celebrada el pasado 25 de octubre en la empobrecida nación caribeña, a la zaga del exportador de bananas Jovenel Moise, de 47 años, el candidato del partido gobernante.

Jude Celestin, candidato opositor, y Jovenel Moise, candidato del Gobierno.

Este domingo deben concurrir ambos de nuevo, aunque Celestin ha reiterado en numerosas ocasiones que no se presentará, ya que considera que el proceso es "una farsa" de un sólo candidato, aunque hasta el momento no es una decisión que haya comunicado formalmente a las autoridades electorales.

El consejo encargado de organizar los comicios vive su propio calvario: en los últimos días han renunciado dos de sus nueve miembros, y otro ha sido suspendido por, presuntamente, aceptar un soborno. La cita con las urnas costará 90 millones de dólares, una cantidad elevada en un país pobre.

Los comicios debieron realizarse el 27 de diciembre, pero la oposición presionó para que no se celebraran porque había habido fraude. Sus protestas obligaron al presidente Martelly a crear una comisión independiente para evaluarlos, que estableció que hubo "serias" irregularidades en el proceso.

El fantasma del aplazamiento ha provocado que el ambiente electoral sea prácticamente nulo en las calles de Puerto Príncipe, donde los ciudadanos realizan su vida normal, ajenos a la crisis política.

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