POLÍTICA
05/04/2016 16:19 CEST | Actualizado 05/04/2016 18:40 CEST

El Senado negociará con los fotógrafos dónde pueden trabajar

La Mesa del Senado ha acordado este martes reunirse con las asociaciones de reporteros gráficos para tratar de regular conjuntamente la actividad de los fotógrafos dentro de la Cámara y lograr hacer compatible la libertad de información con los derechos de los senadores a la privacidad.

Esta decisión intermedia se toma después de que la Mesa se reuniese para estudiar si prohibía o no el acceso de los reporteros gráficos a las tribunas donde habitualmente se sitúa el público, un lugar al que hasta ahora tenían acceso sin problemas. De hecho, un día de la semana pasada ya se prohibió el acceso a los fotógrafos a ese lugar. Al día siguiente, se impidió que entraran con teleobjetivos, los objetivos que son capaces de captar imágenes a grandes distancias.

El máximo órgano de dirección de la institución ha adoptado esta decisión tras la publicación una foto con los mensajes de móvil enviados por la senadora Rita Barbera durante un pleno.

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El vicepresidente del Senado, Pedro Sanz, ha defendido la obligación de la cámara de vigilar, cuidar y proteger los derechos constitucionales y ha recalcado que los senadores deben tener también libertad en el desarrollo de su trabajo y "no pueden estar pendientes de si les miran o no les miran".

No obstante, ha reconocido el derecho a la libre actividad periodística y ha incidido en la necesidad de "armonizarlo" con el derecho de los parlamentarios a la privacidad e intimidad.

LA ESTELA DEL CONGRESO

Para ello, ha recordado que el Congreso de los Diputados reguló la actividad de los reporteros gráficos cuando El Mundo publicó en 2011 una fotografía captada en el hemiciclo con un mensaje privado recibido en el móvil del diputado socialista Alfredo Pérez Rubalcaba.

Según la instrucción dada entonces por la Presidencia del Congreso, quedarán sin acreditación los fotógrafos de prensa que, al desempeñar su trabajo en el hemiciclo y en las comisiones, vulneren los derechos fundamentales de los diputados, como puede suceder con la difusión de los documentos que manejan en sus escaños o de los mensajes recibidos en sus móviles.

El vicepresidente del Senado ha precisado que no se trata de "imponer nada" a los informadores gráficos, sino de llegar a un entendimiento

El vicepresidente del Senado ha precisado que no se trata de "imponer nada" a los informadores gráficos, sino de llegar a un entendimiento, para lo que tendrá que haber cesiones por ambas partes.

QUEJAS DE PODEMOS

El portavoz hoy de Podemos-Compromís-En Comú-En Marea, Carles Mulet, ha vuelto a criticar que en el último Pleno se impidiera a un fotógrafo de su Grupo Parlamentario tomar imágenes desde la tribuna de invitados, tras el citado incidente con el teléfono de Barberá, y ha pedido a la Mesa del Senado que negocie con los profesionales porque a su juicio sí deben poder sacar fotos y grabar planos desde esa tribuna alta.

"Lo que pasó con un medio de comunicación que sacó comunicaciones privadas atenta contra cualquier principio deontológico de la prensa, pero de ahí a impedir sacar fotografías de cualquier actividad del senador, de una intervención, está fuera de lugar", ha opinado.

"De ahí a impedir sacar fotografías de cualquier actividad del senador, de una intervención, está fuera de lugar"

Eduardo Méndez, de la Asociación Nacional de Informadores Gráficos de Prensa y Televisión, aseguró este el lunes a El Huffington Post que prohibir a los fotógrafos acceder a la tribuna de invitados sería una “censura intolerable”. “¿Está mal capturar el móvil de alguien? ¿Y si es noticia? ¿Y si está cometiendo un delito? ¿Las comunicaciones son privadas? Sí. ¿Y si están pensando en matar al presidente del Gobierno? ¿Estamos también cometiendo un delito?”, se preguntaba.

"¿NOS ESTAMOS VOLVIENDO LOCOS?"

Méndez subrayaba que nadie le sacó a Barberá el móvil del bolsillo y le hizo una foto, sino que tenía el teléfono “a la vista de todo el mundo” y “no lo estaba tapando”. Todo ello en un lugar “donde sabe que hay fotógrafos y que los tiene detrás”. “¿Por qué tenemos que autocensurarnos y no se autocensuran ellos y hacen las cosas en sitios más privados? Al fin y al cabo, el hemiciclo es un sitio público donde la gente está autorizada a trabajar y a cubrir la información que interesa a todo el mundo, no la que les interesa a ellos que demos”, reflexionaba.

El fotógrafo criticaba que no tenía ningún sentido que “se tapen los ojos a la gente” para evitar que “alguien haga cosas que no debe hacer en su escaño”. “¿Nos estamos volviendo locos? ¿Por qué no coges a la persona que ha hecho algo que está mal y le dices que eso no lo tiene que hacer? Son señores que están trabajando para nosotros”, recordaba.

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