El Parlament aprueba impulsar un proceso constituyente pese al veto del TC

El Parlament aprueba impulsar un proceso constituyente pese al veto del TC

EFE

Vuelve el desafío soberanista. El pleno del Parlament ha aprobado este miércoles las conclusiones de la comisión de estudio que apuestan por impulsar un "proceso constituyente" en Cataluña pese a que el Tribunal Constitucional (TC) advirtió de que esta iniciativa vulnera la Constitución y pidió a los diputados y miembros de la Mesa que impidieran la votación.

La iniciativa ha prosperado con el apoyo de JxSí y la CUP -72 votos- y ha contado con el voto en contra de SíQueEsPot -11 votos-, mientras que el resto de grupos no han participado en la votación: los diputados del PSC se han quedado en el hemiciclo y los de C's y PP lo han abandonado.

Las conclusiones aprobadas contemplan que Cataluña impulse un proceso constituyente que derive en la independencia catalana y prevé diseñar un "mecanismo unilateral de ejercicio democrático" para que los catalanes refrenden el Estado catalán.

Esta votación se ha producido después de un bronco debate entre Junts pel Sí (JxSí) y la CUP, por un lado, y la oposición, por otro, al forzar los grupos independentistas la inclusión en el orden del día del pleno de hoy la votación de las conclusiones.

EL GOBIERNO PREPARA UN INCIDENTE DE EJECUCIÓN

El Gobierno decidirá el próximo viernes presentar ante el Tribunal Constitucional un incidente de ejecución contra la resolución del Parlamento de Cataluña, según fuentes de Moncloa.

Tras la aprobación esta mañana de esas conclusiones, la Comisión General de secretarios de Estado y de subsecretarios ha celebrado una reunión en la que ha estudiado elevar al Consejo de Ministros del próximo viernes un acuerdo por el que se autoriza a la Abogacía del Estado a presentar ante el TC ese incidente de ejecución.

Fuentes del Gobierno han informado de esa decisión y de que el jefe del Ejecutivo, Mariano Rajoy, se ha puesto en contacto con los líderes de otros partidos, entre ellos el socialista Pedro Sánchez, para informarles de la actuación del Gobierno.

"EJERCICIO DEMOCRÁTICO PARA DESCONECTAR"

El debate en el Parlament lo ha abierto la portavoz de JxSí Marta Rovira y ha defendido que el proceso constituyente es un "ejercicio democrático para desconectar" del Estado que garantiza transparencia y participación ciudadana.

"Queremos un país construido por todos y para todos" y no hay que esperar un aval del Estado que no llegará nunca, sino que las instituciones catalanes ya lograron el permiso para hacerlo en las elecciones del 27 de septiembre, ha argumentado.

Gabriela Serra (CUP) ha defendido "el camino de la desobediencia" y contemplar la opción de la unilateral al considerar que el Estado no da margen para el reconocimiento del derecho a decidir del pueblo de Cataluña.

"No nos amenacen, no pierdan el tiempo. Ya habrían de saber que nosotros no tenemos miedo. Por la independencia de la República Catalana. Sin miedo lo conseguiremos", ha concluido.

GOLPE A LA DEMOCRACIA

Para la líder de C's en Cataluña, Inés Arrimadas, la aprobación de las conclusiones suponen un "auténtico golpe a la democracia" porque, a su juicio, contraviene el régimen jurídico, desoye al TC y no responde a la voluntad mayoritaria de la sociedad catalana.

Arrimadas ha criticado el paquete de conclusiones y se ha centrado especialmente en el punto que especifica que la Asamblea Constituyente no será susceptible de control, suspensión o impugnación por ningún otro poder, juzgado o tribunal: "Es un insulto a los principios democráticos de la separación de poderes y supone volver a la época en los que los gobernantes podían hacer cualquier cosa".

El líder del PSC, Miquel Iceta, ha advertido a JxSí y la CUP que nadie tiene derecho a ponerse por encima del Estado de derecho y en dar plenos poderes a una hipotética Asamblea Constituyente "no sometida a ninguna autoridad terrenal".

Les ha pedido que si lo que realmente quieren hacer una declaración unilateral de independencia o un referéndum unilateral que lo digan y ha criticado que llamen 'desconexión' a la 'independencia' para "hacerlo más asumible".

Por su parte, Xavier García-Albiol (PP) ha calificado la aprobación como un golpe contra el Tribunal Constitucional y de "acto antidemocrático" y ha advertido a JxSí y la CUP que no pueden situarse al margen del Estado de Derecho.

"No les va a salir gratis. El Estado de Derecho actuará. Tardará más o menos. Tengo la intuición de que en este caso tardará menos", ha dicho el líder del PP catalán.

El portavoz de SíQueEsPot, Joan Coscubiela, ha calificado la iniciativa como una estafa política para mantenerse en el Govern: "¿Alguien se cree que un día nos acostaremos con la Ley Española y nos levantaremos con la Ley Catalana?", ha dicho.

También ha acusado a los dos grupos independentistas de hacer una "burda manipulación de las legítimas aspiraciones de una parte de la ciudadanía" y ha calificado de esperpéntico que por una parte no reconozcan la legitimidad del TC y por otra el Govern continúe presentando recursos ante el mismo.

ÓRDEN DEL DÍA

La votación no estaba prevista en el orden del día, pero el reglamento del Parlament permite incluir nuevos puntos si dos grupos o una quinta parte de los diputados así lo pide: el portavoz de JxSí, Jordi Turull, y la de la CUP, Anna Gabriel, lo han solicitado tras la sesión de control al Govern.

La presidenta de la Cámara, Carme Forcadell, les ha preguntado explícitamente si eran "conscientes" de la interlocutoria del TC y si, pese a ello, seguían manteniendo su petición.

Ambos han apelado al "mandato democrático "del 27 de septiembre, que configuró una mayoría parlamentaria a favor de la independencia, y han asegurado que se deben a los ciudadanos y no a los tribunales.

C's, PSC, PP y SíQueEsPot han mostrado su rechazo pero la presidenta del Parlament, Carme Forcadell, ha alegado que el Parlament es "soberano" y ha sometido a votación incluir en el orden del día este punto: la mayoría que suman JxSí y la CUP ha hecho prosperar la iniciativa.