Javier Fernández, un hombre para poner paz en el PSOE

Javier Fernández, un hombre para poner paz en el PSOE

FLICKR / PSOE

La historia del PSOE se ha escrito muchas veces de madrugada. Una calurosa de julio de 2014 sirvió como escenario para la composición de la Ejecutiva del recién nombrado secretario general Pedro Sánchez. Los pasillos del madrileño Hotel Auditorium eran un hervidero, lleno de barones y aspirantes a cargos.

Aquella noche, Javier Fernández (Mieres, 1948) no era el hombre más popular del socialismo. No había apoyado al emergente madrileño en su carrera por la Secretaría General contra Eduardo Madina y José Antonio Pérez Tapias. Entonces era el único presidente autonómico del PSOE junto a Susana Díaz en toda España. La andaluza desplegaba sus tentáculos y se quedaba con el puesto de presidenta del Comité de Política Federal. A él le creaban un cargo de más bajo rango en el partido: el Consejo para la Transición Industrial y Energética.

Y en esa noria que es el socialismo español, en la madrugada de este domingo Fernández tomaba las riendas del PSOE como presidente de una gestora. Pedro Sánchez había dimitido apenas unas horas antes asediado por los críticos en un brutal y cainita Comité Federal. Pero, esta vez, el asturiano y la andaluza iban de la mano frente al madrileño. La vida da esos giros.

Buena parte del futuro del partido pasa por su quehacer. Desde el lunes ejerce como líder del segundo partido de España y pilota la hoja de ruta de los socialdemócratas. Por ahora, su labor será pacificar un partido roto, resquebrajado, dolido. Él mismo ha confesado que tiene la misión de apagar el “incendio”. Y arrancó su labor este lunes tildando de “bochornoso” y “lamentable” el “espectáculo” que dio el PSOE en su Comité Federal.

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Fernández y el resto de miembros de la gestora del PSOE

EL "PUENTE" ENTRE LAS DOS ALMAS DEL PSOE

¿Es el hombre adecuado? La mayoría en el partido, según fuentes consultadas por El Huffington Post, considera que es la persona que puede llevar a recuperarse al PSOE. Un político sin estridencias, al que no le gusta subir el tono, con capacidad para llegar a pactos, socialista de pata negra, de una federación con gran valor simbólico.

Durante estos días, tras la fatídica pelea, ha dicho que quiere hablar de futuro. "La primera tarea que me encomiendo es la tender puentes, hablar, pactar, cohesionar. Son los verbos que pretendemos conjugar", dijo a modo de presentación tras la primera reunión de la Ejecutiva.

La hoja de ruta oficial marcada por esa gestora es que se tendrá que reunir otra vez el Comité Federal para decidir si se abstiene o no en una posible investidura de Mariano Rajoy. Antes, Fernández quiere pactar una postura con todos los barones a través de la Comisión de Política Federal -que preside Díaz-. Y es que una de las cosas que el asturiano ha echado en falta durante estos dos años ha sido más debate interno.

No quiere excederse, ni llegar muy lejos en sus declaraciones. Pero sus planteamientos son conocidos: no quiere terceras elecciones. No era partidario de llegar al Gobierno con el apoyo de Podemos y los independentistas -no cree que a nivel nacional se pueda pactar con los que pretenden dividir a España-. La otra opción de un Gobierno de 85 diputados apoyado por Podemos y Ciudadanos no es posible porque, ha recordado estos días, las dos formaciones ya se han negado. Por lo tanto, queda facilitar el Gobierno a Mariano Rajoy o ir a unos comicios. Fernández piensa, y lo ha dicho públicamente, que el PP logrará más votos si España va a terceras elecciones. No está a favor de que se dé libertad de voto a los diputados y no ha aclarado si se permitirá que la decisión final la tomen los militantes en una consulta. Él mismo hace hincapié en que abstenerse no significa apoyar al PP.

El socialista cree que uno de los males de su partido viene porque se ha “podemizado” en los últimos años. Quiere que el PSOE no se fije tanto en los morados, sino que recupere su propia cultura, su estilo. Sus relaciones con los de Pablo Iglesias son pésimas en Asturias. Gobierna gracias a un pacto de investidura con Izquierda Unida. Podemos se abstuvo. En el PSOE asturiano siempre dicen que Podemos allí está dominado por la parte más radical, como le pasa a su compañera Díaz en Andalucía.

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Susana Díaz, Javier Fernández y Guillermo Fernández Vara

"UN REFERENTE IDEOLÓGICO"

Es la hora de coser el partido. Varias fuentes consultadas comentan que han sido muy bien recibidas sus palabras de este lunes. Un veterano diputado, que antes estaba enmarcado entre los ‘sanchistas’, indica: “Nos tenemos que acoger al mensaje de Javier. Primero, unidad de todos, restañar la herida, ir a un proceso de integración”. En el grupo parlamentario esperan que su figura sirva para que haya un debate “pausado” y no se repitan “espectáculos” .

Un dirigente socialista que lo conoce desde hace muchos años dice: “Es una persona con una solvencia intelectual tremenda y un referente ideológico. Es una persona tímida pero que gana en las distancias cortas. Es una de las personas más honestas que me he encontrado en política”.

Es una persona tímida que gana en las distancias cortas

Una de las cosas que más les ha dolido al llamado sector crítico durantes estas semanas ha sido que los sanchistas les colocaran hacia la derecha, que los llamaran “subalternos del PP”. En el partido todos hablan de las profundas convicciones socialistas y de izquierdas de Fernández, muy lejos de los hilos que supuestamente unen a este bando con el Ibex 35.

La historia de su familia está marcada por la Guerra Civil. Su madre Mari Luz se quedó huérfana con once años por la desaparición del abuelo de Javier, mientras que su padre Manuel pasó varios años en un campo de concentración en el occidente de Asturias. Familia materna de mineros y paterna de siderúrgicos. Este ingeniero de Minas por la Escuela Técnica Superior de Oviedo y diplomado en Calidad Ambiental se afilió al PSOE en 1985 en Gijón, tras haber ingresado como funcionario en el Ministerio de Industria.

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Ha vivido batallas internas y posteriores pacificaciones. Las conoce en primer persona desde que asumió la federación socialista en el año 2000. En su currículum figuran los cargos de diputado, senador y consejero. Consiguió controlar al partido en la comunidad y en 2011 se presentó a las autonómicas en un momento dificilísimo por la crisis económica. Perdió ante Francisco Álvarez Cascos (Foro). El adelanto electoral, al no conseguirse pactar los presupuestos, llevó a esta autonomía a las urnas un año después. Ahí, Fernández consiguió aupar al PSOE de nuevo a la Junta del Principado y se convirtió en el octavo presidente regional, cargo que revalidó tras las elecciones de 2015.

Un colaborador que ha trabajado con él durante estos años lo describe así: “Una persona muy seria, responsable, muy bien formada, con un discurso político claro”.

Hoy Fernández tiene por delante su gran reto: salvar al PSOE en su peor momentos en los últimos cuarenta años. Hay quienes dentro del partido piensan que podría ser la mejor opción si se tiene que ir a elecciones en diciembre. Aquel niño del barrio de Requejo de Mieres tiene que poner orden en la esquizofrénica familia socialista. Si lo consigue, seguro que se tomará una sidra en Casa Fulgencio.