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02/01/2017 12:16 CET | Actualizado 02/01/2017 12:16 CET

Reclaman el "considerable patrimonio" de un extorero a través del ADN de una servilleta

EFE

Una mujer de unos 60 años, identificada como María y vecina de Sevilla, ha reclamado por vía judicial la herencia a un extorero con un "considerable patrimonio" y aportando como prueba principal el ADN de una servilleta de papel.

Según informa un comunicado del Bufete Osuna, la madre de la demandante, también vecina de Sevilla y que falleció a los 80 años conoció al extorero hacia finales del año 1950. Era colega taurino de su hermano, y en ese marco se inició una relación sentimental entre ellos.

A pesar de que ambos "estaban enamorados", la madre de la reclamante se unió en matrimonio, "por presiones familiares", a otro varón. El extorero se casó y tuvo otra hija. Posteriormente retomaron la relación, ya extramatrimonial, fruto de la cual nacería la demandante, según su bufete de abogados.

Tras el alumbramiento de la demandante, el padre biológico, "a pesar de ser conocedor de la existencia de su hija, se apartó por completo de su vida y no mantuvo ningún contacto con ella; y de igual modo, jamás afrontó los gastos de manutención y alimentación, omitiendo en todo momento las obligaciones propias de todo padre de familia".

Años más tarde, el antiguo torero y la madre de la demandante continuaron teniendo encuentros íntimos, hechos de los que María sería conocedora a partir de los nueve años. Según el bufete, fue al cumplir los 18 cuando el padre biológico acordó un encuentro con la demandante en un bar de Sevilla, para confesarle que era su padre.

FOTOGRAFÍAS QUE PRUEBAN "GRAN PARECIDO FÍSICO"

María ha mantenido desde entonces multitud de encuentros tanto con su padre biológico como con la familia de éste. En la demanda presentada se han aportado "muchas fotografías" en las que figuran los progenitores y la hija biológica, en las que "es evidente el gran parecido físico existente entre el demandado y la demandante".

Para dilucidar el caso, unos detectives se hicieron con diversas servilletas de papel usadas por el anciano extorero en un bar de Sevilla. Así, los efectos tomados fueron "perfectamente individualizados, protegidos, reservados y empaquetados, así como custodiados y remitidos por mensajería a un laboratorio de ADN", junto a un hisopo bucal de la demandante.

Tras la comparación de los perfiles obtenidos, dicho laboratorio ha concluido que el análisis estadístico de las dos hipótesis planteadas, basado en los datos genéticos obtenidos, ha concedido un índice de paternidad de 99,999268%. Algo que, a efectos legales, significa "que el torero es el padre biológico de María".

Por ello, Bufete Osuna ha presentado una demanda donde se pide que se lleve a cabo la práctica de la prueba del ADN entre la demandante y el demandado, y subsidiariamente, ante la negativa del padre, se practique la prueba del ADN entre quien demanda y su presunta hermana biológica, "ya con todas las garantías y con la presencia judicial".