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03/10/2017 16:20 CEST | Actualizado 03/10/2017 19:48 CEST

Muere el ganadero Victorino Martín Andrés a los 88 años

El ganadero de reses bravas ha fallecido tras no superar un accidente cerebrovascular que sufrió el domingo en su finca de Moraleja (Cáceres).

Fotografía de archivo del 06/06/2014 del legendario ganadero de reses bravas Victorino Martín Andrés.
EFE
Fotografía de archivo del 06/06/2014 del legendario ganadero de reses bravas Victorino Martín Andrés.

El ganadero de reses bravas Victorino Martín Andrés ha fallecido este martes a los 88 años tras no superar un accidente cerebrovascular que sufrió el pasado domingo en su finca Monteviejo, en Moraleja (Cáceres), ha informado a Efe la familia del ganadero de Galapagar (Madrid).

Las últimas horas del Victorino Martín han transcurrido en su finca, donde ha estado acompañado desde que sufrió el derrame por su familia y allegados, que descartaron la idea de hospitalizarlo ante la irreversibilidad del accidente cerebrovascular sufrido.

"Le dio un ictus que fue prácticamente letal. Estaba ya muy mayor y era ley de vida que tarde o temprano llegara su hora. Es una pérdida irreparable para todos y estamos todos muy apenados", ha indicado a EFE la responsable de comunicación de la ganadería jefa de prensa, Ana Romero.

Su entierro tendrá lugar este miércoles, tras una misa funeral convocada para las 17:00 horas en la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción de Galapagar, en el cementerio viejo de la localidad madrileña.

LAS CONDOLENCIAS DEL MINISTRO

El ministro de Educación, Cultura y Deporte, Íñigo Méndez de Vigo, ha lamentado la muerte de Victorino Martín, "uno de los ganaderos más destacados de la cabaña brava española", según ha indicado el Ministerio en un comunicado. "Victorino Martín fue creador de un prototipo de toro de lidia con un encaste propio, respetado y valorado por los aficionados más exigentes", ha destacado Méndez de Vigo.

El ministro ha señalado el camino recorrido por el ganadero desde que en 1960, en compañía de sus hermanos, adquirió el primer lote de la ganadería. "Cuatro años después salía a hombros por primera vez de una plaza de toros, iniciando la consolidación de toda una trayectoria que ha inscrito su apellido en los libros de historia de la tauromaquia", ha subrayado.

Además, Méndez de Vigo ha recordado que la última vez que estuvo con él fue hace tan sólo unas semanas, cuando recibió el Premio Nacional de Tauromaquia, que recogió de manos de los Reyes en la Catedral de Cuenca. Este reconocimiento se sumó a la Medalla de Oro de las Bellas Artes en 2014, que también entrega el departamento que dirige.

LA VIDA DE VICTORINO

Nacido en Galapagar (Madrid) el 6 de marzo de 1929, Victorino Martín Andrés dejó la carnicería familiar en la que trabajaba de adolescente para cambiar las vacas moruchas por un lote de albaserradas de Escudero Calvo, que dieron lugar finalmente al afamado hierro de la A Coronada, con más de medio siglo de actividad.

Martín fue siempre un idealista, "un hombre de campo, humilde y honesto", que dedicó su vida a un sueño: un prototipo de toro único que aunara toda la esencia de la bravura, la emoción y el espectáculo. También batalló para que se persiguieran las manipulaciones y el afeitado de las reses.

La plaza de Las Ventas fue su principal bastión, y la afición de Madrid sus fieles partidarios. Muchos de sus toros han quedado ya para la historia, desde los 16 a los que se les ha dado la vuelta a ruedo en Las Ventas a Velador, el único toro indultado en la historia de Las Ventas, a cargo de Ortega Cano en 1982.

Muchos toreros le deben también mucho a los toros de Victorino, desde Andrés Vázquez a Francisco Ruiz Miguel, pasando por Roberto Domínguez, Luis Francisco Esplá, Raúl Gracia El Tato, Pepín Liria o Manuel Jesús El Cid, entre otros.

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Victorino Martín, acompañado por su hijo y junto a los reyes Felipe VI y Letizia, en la entrega de los Premios Nacionales de Cultura 2017 el 13 de septiembre de 2017 en Cuenca.

Más allá de la capital del reino, los cárdenos del ganadero, afincado desde hace años en la provincia de Cáceres, han tenido también mucho predicamento en las principales ferias de España, como Sevilla, donde el año pasado se indultó el toro Cobradiezmos, Bilbao, San Sebastián, Logroño, Zaragoza o Castellón.

Numerosos han sido los reconocimientos a su carrera, entre ellos la Medalla de Oro al mérito a las Bellas Artes, en 2014, y el Premio Nacional de Tauromaquia, que concede el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, en 2016.

Su última aparición pública fue hace escasas dos semanas para recibir, junto a su hijo del mismo nombre y de manos del Rey Felipe, el Premio Nacional de Tauromaquia de 2016, que concede el Ministerio de Cultura, en la Catedral de Cuenca.

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