INTERNACIONAL
19/12/2017 11:19 CET | Actualizado 19/12/2017 11:25 CET

Batalla campal en los alrededores del Parlamento argentino por la reforma del sistema de pensiones

El presidente Mauricio Macri no se ha pronunciado aún sobre los actos violentos.

Manifestantes en Buenos Aires.
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Manifestantes en Buenos Aires.

Una huelga general convocada por la mayor central obrera de Argentina y una batalla campal desatada en los alrededores del Parlamento, con decenas de heridos y detenidos, rodean este martes el tenso debate de la polémica reforma del sistema de pensiones que impulsa el Gobierno de Mauricio Macri.

Tras el fallido intento de sacar adelante la ley la semana pasada, también en medio de violentas protestas, el sector gubernamental ha logrado quórum para iniciar la discusión del proyecto en la Cámara de Diputados, pero, a la par, se ha desatado un fuerte enfrentamiento entre la policía y parte de los numerosos manifestantes contrarios a la iniciativa.

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Una lluvia de piedras contra los agentes de seguridad, a la que ha seguido el derribo de parte del extenso vallado en torno al palacio del Congreso, han sido los primeros incidentes a los que la policía ha respondido con disparos de balas de goma y gases lacrimógenos.

Los disturbios se han extendido luego hacia otros sectores del centro de la ciudad, mientras el grueso de los manifestantes que no ha participado en los incidentes se retiraba y entraba en acción la Gendarmería y la Policía Federal. Hasta el momento, el enfrentamiento ha dejado al menos 109 heridos, incluyendo policías, además de 60 detenidos.

CINCO HORAS DE INTERVENCIONES

Puertas adentro del Congreso, los diputados han iniciado el debate de fondo del proyecto tras casi cinco horas de intervenciones de los opositores, que han solicitado la palabra de forma especial para reclamar que se levantara la sesión o, al menos, se pasara a un receso hasta que se terminara con la violencia en las calles.

El resultado se alargará previsiblemente a lo largo de la noche del lunes y se espera que la votación se realice durante las primeras horas del martes. "Es un despropósito que sigamos sesionando en este marco. Les pido que reflexionen porque esta es una situación gravísima. ¡Levantemos esta sesión para evitar la violencia en la Argentina!", pidió Agustín Rossi, del kirchnerista Frente para la Victoria.

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Otros recordaron las violentas jornadas del 19 y 20 de diciembre de 2001, en las que hubo una treintena de muertos y marcó el fin de la presidencia de Fernando de la Rúa, y reclamaron evitar que se repita una "masacre" como aquella.

El diputado socialista Luis Contigianni ha expresado su "repudio a los violentos", pero ha afirmado que nadie podrá menoscabar la jornada de protesta en la que "se han manifestado 500.000 personas" en Buenos Aires.

CORTES EN LAS CALLES DE BUENOS AIRES

Pasadas las diez de la noche, se han producido cortes totales en las avenidas centrales de los principales barrios de la capital argentina, donde decenas de personas se han reunido con cacerolas y las golpearon en protesta a la reforma que el Parlamento todavía debate en el edificio del Congreso de la Nación.

Además del caos en las calles de Buenos Aires, la Confederación General del Trabajo (CGT), la mayor central obrera del país, se ha declarado desde el mediodía de hoy en huelga general contra la iniciativa, una medida que afecta durante 24 horas al transporte, la banca y otros servicios públicos.

La reforma pretende modificar la fórmula para calcular los aumentos de los pagos por jubilaciones, que, según el Gobierno, permitirá a los retirados ganar más en 2018, en contra de lo que aseguran la oposición y los sindicatos, que denuncian que el cambio constituye una rebaja en los ingresos.

"Constituye una rebaja de los salarios de jubilados, pensionados y los sectores más vulnerables de la sociedad", ha denunciado Juan Carlos Schmid, uno de los tres secretarios generales la CGT, al anunciar la huelga.

EFE

Once de los 24 gobernadores de Argentina se han reunido con funcionarios del Ejecutivo para mostrar su apoyo a la reforma, pese al fuerte rechazo social.

Los mandatarios provinciales han firmado semanas atrás un pacto fiscal con el Ejecutivo que implica, entre otras cosas, giros de fondos de la Nación hacia las provincias que, en parte, saldrían del ahorro que se generaría por la reforma en el sistema de pensiones. Mauricio Macri, que ha llegado a la Presidencia hace dos años, no se ha pronunciado de momento sobre los violentos hechos de este lunes.

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